¿Por qué el modelo de bajo costo en transporte aéreo es una necesidad para Colombia?

Frederik Jacobsen

Desde el momento de su concepción, las aerolíneas tradicionales han enfocado su atención en desarrollar un producto de transporte aéreo para un segmento minoritario de la población.

Es cierto que hoy más que nunca, millones de personas tienen acceso al transporte aéreo, sin embargo pocos lo pueden utilizar de manera regular, especialmente si sale de su propio bolsillo, y una amplia mayoría solo consigue hacerlo muy pocas veces en su vida.

La búsqueda de crecimiento y globalización ha llevado a las empresas aéreas a diseñar modelos de negocio sofisticados y complejos, enfocados en servicios y valores agregados que en muchas ocasiones y, especialmente en distancias cortas, sobrepasan las necesidades básicas de transporte. La realidad es que en estas rutas, el pasajero necesita solamente un transporte seguro, puntual, y al menor costo posible. Las personas no viajan en avión por el gusto de hacerlo; lo hacen porque tienen una necesidad de llegar a un destino, en el menor tiempo posible y al menor costo. El modelo de aerolínea tradicional hace caso omiso a esa necesidad.

Adicionalmente, la complejidad del negocio y su alto nivel de regulación hacen que existan muchas barreras de entrada al mercado y por ende baja competencia, lo cual se traduce en monopolios y oligopolios que controlan los tráficos y que imponen tarifas a los pasajeros. En el caso de Colombia, menos de 6% de la población accede de manera regular a este servicio y más de 34 millones de pasajeros se someten a viajes por tierra en distancias que superan las 6 horas de viaje.

La topografía de Colombia hace que un trayecto de 250 kilómetros como Medellín-Bogotá tenga que realizarse en 8 horas, cuando la misma distancia en otros países pueda hacerse en tan solo dos horas. Hay claro, casos más extremos, que hacen aún mas evidente la necesidad de que el transporte aéreo en Colombia sea una opción asequible para la gran mayoría.

Es un hecho que el modelo de aerolínea tradicional no permite que las personas puedan viajar con tarifas realmente económicas. En los últimos años hemos visto que en Colombia se pagan unas de las tarifas más altas del mundo por kilómetro recorrido, algo que parece contrario a lo que debería suceder en un país en el cual el transporte aéreo está catalogado como un servicio de transporte público esencial. Adicionalmente, teniendo en cuenta las características topográficas colombianas, una alternativa de transporte aéreo de bajo costo resulta estratégica para el desarrollo del país y un motor de su economía.

El modelo de bajo costo se concentra en lo básico, en lo esencial: la seguridad y el cumplimiento de un itinerario, al menor costo posible. Casi todos los servicios que tienen valor para el pasajero son desagregados con el objetivo de que los usuarios tengan la opción de una tarifa básica que les garantiza una silla, con la posibilidad de pagar adicionalmente por los servicios que valoran o pueden costear. Este es un modelo exitoso que ya ha sido probado en muchos países en Norte América, Europa y Asia.

Empresas como Ryanair, Air Asia, Southwest Airlines, Spirit, WestJet, EasyJet y Tiger Airways, son sólo algunas de las empresas que hoy están a la vanguardia y que han probado que es un negocio sostenible en el tiempo. Como con cualquier empresa, el éxito radica en el conocimiento del negocio y en la capacidad de gerenciarlo con eficiencia y rigor empresarial. La estandarización y la simplicidad de sus operaciones producen el costo por silla más bajo del mercado y esto a su vez, les permite traducirlo en las tarifas más bajas. Volar en avión ya no es un privilegio, es una necesidad que debe ser atendida en Colombia.

En el año 2010 se demostró de manera contundente que en Colombia sí hay elasticidad de precios de transporte aéreo y que muchas más personas de las que aparecen en las estadísticas históricas viajarían en avión, si solamente les dan acceso a este servicio. VivaColombia alza vuelo en mayo de 2012 para suplir la necesidad de millones de personas de utilizar el transporte aéreo como medio esencial.