Regionalismo abierto, sin agenda en el encuentro

Luis Nelson Beltrán Mora

Aunque en las últimas cumbres de las Américas se ha hablado de temas políticos y sociales para cohesionar la integración hemisférica; el interés por las mismas se ha perdido, toda vez que la esencia con que nació este foro fue la integración comercial, y la posibilidad de lograr una área de libre comercio de las Américas Alca, donde los 34 países del continente disfrutarían del libre comercio.

Esta idea comenzando la década de los noventa era importante para el continente americano toda vez que convertía a la región integrada en el primer bloque comercial en el mundo. Las cifras a precios de 2010 indican que la región tendría el 50% del PIB mundial, y el 40% del comercio mundial.

La conformación del bloque no solo disminuiría los costos del comercio intra-regional, sino que lograría una integración más provechosa, toda vez que el primer socio comercial de la mayoría de los países de la región era Estados Unidos; además que daba solidez al Continente en las negociaciones globales.

Sin pensar en las futuras del Alca y su posibilidad de avanzar a un estadio de integración como el mercado común o área monetaria óptima, este proyecto se fue eliminando de las agendas en las cumbres de las americanas posteriores a la de Miami en 1994; particularmente en la de Mar del Plata Argentina 2005; la posición de los países suramericanos apostados en Mercosur, en especial Brasil y Venezuela fue la de no seguir las negociaciones del proyecto Alca; la negativa de EE.UU. por eliminar los subsidios al sector agrícola fue el 'florero de Llorente' para tomar la decisión de dar por terminado el proyecto integrador más importante del continente americano.