Semillas de algodón transgénicas están afectadas por el invierno

Una mayor protección contra plagas y enfermedades, así como la considerable disminución de las malezas en los cultivos, son solo algunas de las ventajas que ofrecen las semillas transgénicas, que hoy en Colombia se siembran en 22 departamentos, únicamente para el caso de algodón, maíz, rosas y claveles azules.

Pero aunque sus beneficios son más que evidentes usándolos de la manera adecuada, y traducidos en dinero representan ahorros en la producción, lo cierto es que el cambio climático, en donde la sequía o exceso de agua han estado a la orden del día, ha incidido en la baja productividad de los cultivos que vienen utilizando este tipo de material genéticamente modificado.

No obstante, el caso más grave se viene presentando con los algodoneros, que hoy no solo enfrentan una reducción en la demanda de parte de la industria nacional, sino que además tienen que sobrellevar las pérdidas en los cultivos por cuenta de una menor eficiencia.

Según Luz Amparo Fonseca, presidenta de Conalgodón, estas semillas no son tan eficientes como lo fueron en su momento, de ahí que sea necesario buscarle una salida a la problemática.

'Una opción es producir nuestras propias semillas transgénicas, pues a diferencia de las que hoy se emplean en Colombia, estas estarían desarrolladas bajo las condiciones particulares del país, lo que garantizaría su eficiencia', dijo la dirigente gremial, quien agregó que el clima de los últimos años ha incidido.

Para Hernando Hernández, empresario de Córdoba que agrupa a 257 agricultores de algodón, la situación es grave, de ahí que le presentó a Diabonos, la compañía proveedora de las semillas, su inconformidad por lo que viene sucediendo.

'Para la cosecha costa-llanos 2010 – 2011, en la agremiación que represento, se sembraron materiales transgénicos y convencionales nacionales por igual, pero estos últimos demostraron una mayor resistencia y adaptabilidad que los genéticamente modificados, tanto así que la producción por hectárea fue muy superior y con unos costos de producción mucho mas bajos', explicó el empresario.

Ante la situación que se viene presentando, Andrea Uscátegui, directora de Agro-Bio, dijo que el cambio climático ha afectado el desempeño de las semillas transgénicas, pero también señaló que la situación se viene presentando por igual con las convencionales.

El cultivo de maíz es el más representativo
Según estadísticas de Agro-Bio, el año pasado el país contaba con 108.573 hectáreas de cultivos transgénicos, en donde el maíz tuvo la mayor participación con más de 59.000 hectáreas. Por departamentos, es el Tolima el que registra la mayor extensión sembrada en maíz, con 19.642 hectáreas. Para el caso del algodón, es Córdoba el que lidera la participación con más de 20.000 hectáreas, seguido de Tolima con 10.000. Pero hay casos en donde se han presentado bajas, como el Bolívar, que en 2010 tenía 469 hectáreas de maíz y ya no tiene ninguna.

Las opiniones

Andrea Uscátegui
Directora de Agro-Bio

'El algodón es un cultivo sensible, y ante una variación en el clima, los daños son grandes. Pero en este caso, la afectación también ha sido en semillas convencionales'.

Luz Amparo Fonseca
Presidenta de Conalgodón

'Una de las propuestas es que el país produzca sus propias semillas transgénicas para que estas se adapten mejor a las condiciones climáticas locales'.