Trabajadores piden a los gobiernos y a la OEA respetar y cumplir el derecho sindical

Colprensa

Voceros de las organizaciones de trabajadores de todo el continente americano pidieron en el marco de la VI Cumbre de las Américas que los 33 presidentes y jefes de Estado de la región se comprometan, en la declaración final del encuentro continental, a respetar y a hacer cumplir el derecho sindical.

Esa fue la postura oficial que se dio por parte de los más 300 sindicalistas que asisten al foro “Los trabajadores y trabajadoras de las Américas”, que se desarrolla en el marco de la cumbre que entre martes y viernes ha dado desarrollo a la llamada cumbre social.

El secretario general de la CGT de Colombia, Julio Roberto Gómez, manifestó: “vamos a concluir con un documento en el que reinvindicamos la libertad sindical y demandar de los gobiernos el cumplir con ese derecho a la negociación colectiva para los trabajadores del estado como para los privados, al formalización laboral y el cumplimiento de la organización Internacional del Trabajo”.

Sostuvo además que los trabajadores de las Américas esperan que también salgan compromisos serios de los mandatarios en cuanto a la lucha contra la pobreza y la inequidad de toda la población. “Los trabajadores nos hemos salido de las cuatro paredes del sindicalismo y en eso estamos comprometidos”, sostuvo.

A su turno el presidente del consejo sindical de El Salvador, Francisco Quijano, manifestó que estar presentes en el marco de la cumbre de presidentes “es un espacio que hemos ganado los trabajadores.

Para el dirigente salvadoreño es necesario que los gobiernos se comprometan en serio a respetar los derechos de asociación y también dar más garantías de seguridad para que no sigan matando a los líderes.

HABLA INSULZA

A su turno el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, indicó ante el pleno de los trabajadores, reunión que fue acompañada por el vicepresidente Angelino Garzón, que es un hecho muy concreto que América es muy desigual porque en los momentos de mayores ingresos fue muy inequitativa.

Al respecto sostuvo que son unos pocos los países que supieron aprovechar sus crecimientos para que luego no fuera más notoria la brecha entre ricos y pobres.

Indicó el jefe de la OEA que la desigualdad no sólo se da porque los ingresos de un país no se distribuyan equitativamente, sino porque también hay inequidades en cuanto a la vivienda, la educación, la salud y la seguridad, que demandan en especial las comunidades más pobres.

Reconoció que desde la OEA se hace un trabajo constante para que los estados miembros reconozcan y hagan cumplir los tratados de la OIT, pero manifestó que esto hace parte de una responsabilidad interna de cada una de las naciones.