Tras la transformación de los residuos

Los residuos de banano, la cáscara del grano de café, los tallos y hojas de las flores, entre otros desechos vegetales dejaron de ser basura para convertirse en subproductos.

En Colombia varios subsectores del agro pueden aprovechar los desperdicios que resultan del procesamiento de vegetales, haciendo que los empresarios obtengan beneficios o ganancias adicionales. Pero, ¿cuáles son esos desperdicios que pueden aprovecharse para fabricar subproductos?

Las cascarillas granos, las cáscaras de frutas y otros residuos vegetales pueden recuperarse para decolorar aguas contaminadas, como sucede  con el carbón activado, utilizado para absorber los colorantes y los metales que contaminan a las aguas industriales. Este uso de desperdicios ofrece a diferentes industrias una alternativa más económica para la descontaminación.

Los tallos, ramas y hojas de las flores también son residuos que pueden recuperarse. La forma de aprovechar estos desperdicios es a través de un proceso de gasificación con hidrogeno y monóxido de carbono para producir un gas combustible que, además de generar electricidad y energía térmica, ayuda a manejar ambientalmente las toneladas de desechos que produce la floricultura. Según Farid Chejne, investigador de la Universidad Nacional, cualquier tipo de residuo agroindustrial puede ser utilizado en la producción de este tipo de energía biosostenible.

Con residuos vegetales también pueden prepararse compuestos que le den mayor valor nutricional a diferentes tipos de cárnicos. El grupo de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad Nacional realiza una investigación de este tipo, en la que se ha desarrollado un concentrado proteico que captura el colesterol sanguíneo, evita ataques cerebro y cardiovasculares, y la aparición de cáncer.

Existe un potencial nacional

Para Gonzalo Rodríguez Borray, investigador de Corpoica, la tendencia de aprovechar los residuos vegetales tiene un eco en nuestro país debido a la demanda mundial en el aumento de productos orgánicos o elaborados naturalmente y, en segundo lugar, por el interés de los productores de darle un valor agregado a los residuos que antes no se aprovechaban. Según Farid Chejne, "los productores se han dado cuenta de que tienen dos opciones: tirar o aprovechar. Teniendo en cuenta que Colombia es un país agrícola, tiene un gran potencial dentro del campo de la recuperación de residuos vegetales. Nuestro país podría convertirse en exportador de productos elaborados a base de desechos o basura".
 

Las opiniones

Farid Chejne
Investigador Universidad Nacional

"Teniendo en cuenta que Colombia es un país agrícola, tiene un gran potencial dentro del campo de la recuperación de residuos vegetales".