Una cumbre marcada por la formalidad y la seguridad

Colprensa

La formalidad y la seguridad fueron los hechos que marcaron especialmente el desarrollo del primer día de la reunión de los presidentes en la VI Cumbre de las Américas.

El centro de Cartagena fue un verdadero fortín de seguridad, el cual fue patrullado cientos de veces por los organismos de seguridad de Colombia. Unos pocos turistas paseaban por sus calles bajo la mirada vigilante de la Policía.

En el sector del Centro de Convenciones se veía una larga fila de vehículos, la única caravana que estaba ahí, y fue la del presidente los Estados Unidos, que se mantuvo atenta a sus desplazamientos.

Al lugar desde muy temprano empezaron a llegar los cancilleres y sobre el medio día los jefes de Estado fueron ingresando uno a uno por la plaza de banderas, muchos de ellos llegaron con sus esposas como lo hicieron los mandatarios de México y Perú.

La más vistosa de las caravanas fue la Obama, unos 15 vehículos, blindados y con una ambulancia en la misma por si alguna eventualidad.

En la inauguración fueron varios los momentos emocionantes, entre ellos, la interpretación del himno nacional por parte de Shakira; la niña Gabrille Rodríguez, quien fue la protagonista del video que se presentó en el evento dando la bienvenida a la cumbre; y la interpretación de Colombia Tierra Querida por parte del grupo de la Banda de Baronoa, municipio del Atlántico, que participó con 150 artistas.

Tras la instalación, los presidentes almorzaron en uno de los salones del centro de convenciones, mientras que las primeras damas, invitadas por María Clemencia Rodríguez, la esposa del presidente Santos, lo hicieron en el Buque Gloria, de la Armada Nacional.

En la sesión de la tarde, la primera plenaria inició pasada las 2:30 y contó con la intervención de la mayoría de los mandatarios, que tuvieron menos de diez minutos cada uno para presentar sus comentarios.

Los presidentes aprovecharon ese espacio para tener encuentros privados, mientras se desarrollaba la plenaria.

Sobre las siete de la noche el presidente de Perú, Ollanta Humala, ofreció una rueda de prensa para informar sobre la liberación de un grupo de trabajadores que había sido secuestrado por el grupo guerrillero Sendero Luminoso.

La reunión se levantó casi a las ocho de la noche, y salieron a atender la mayoría de los Jefes de Estado reuniones bilaterales y una recepción privada en la Casa de Huéspedes.