Villa de Leyva tiene las mejores condiciones para producir vino

Cuando se piensa en Villa de Leyva lo primero que viene a la mente son las calles empedradas, las casas coloniales, la enorme plaza principal y los descubrimientos arqueológicos de la zona. Sin embargo, hoy en día esta población situada en el departamento de Boyacá también se está dando a conocer por la producción de vino.

Y es que contra todas las probabilidades, esta región del país tiene condiciones climatológicas similares, o incluso mejores, a las de países reconocidos por su cultura vinícola como Chile, Argentina o Francia. Aunque la producción de vino en Villa de Leyva es pequeña en comparación con otras naciones, eso no quiere decir que la calidad sea inferior o no cumpla con las expectativas de los consumidores del mundo.De hecho, el viñedo Marqués de Villa de Leyva, el más grande de la zona, acumula una serie de reconocimientos internacionales que lo señalan como uno de los mejores.Las características Es claro que producir vino es una cosa, pero otra muy distinta es hacerlo de calidad. Frente a esta realidad, vale la pena preguntarse cuáles son esas características que hacen de este municipio uno de los más aptos para producir vinos en el país.Según los expertos y empresarios, la alta luminosidad de la zona, así como la influencia de los vientos del norte, la altura de 2.100 metros sobre el nivel del mar y la disponibilidad de agua, hacen de Villa de Leyva un lugar perfecto para producir, por ejemplo, sauvignon blanc, cabernet, chardonnay y malbec.Adicionalmente, los terrenos no requieren tratamientos especiales, pues a pesar de que la tierra de esta área es distinta a la de otros países que producen vinos, no es necesario simular las estaciones.Incluso, estar cerca del ecuador es una ventaja para esta industria, pues las cosechas se dan cada ocho meses, a diferencia de otros productores, donde estas se dan cada año.No obstante, esa mayor producción también implica un mayor desgaste de las plantas, que en promedio deben replantarse cada 20 años.Según Joachim Herz-berg, propietario de la vinícola `La Viña de la Villa`, todas esas son cualidades que hacen del vino producido en esta parte de Colombia, una bebida única con gran acogida entre los visitantes, pues cuando llegan a este municipio lo último que esperan encontrar son vinos locales, que entre otras cosas, tienen la particularidad de ser producidos en un país tropical.”Los vinos que más comercializamos son los tintos y semisecos”, dijo este ingeniero agrónomo de origen alemán, quien hace 30 años decidió dejar de lado su trabajo como funcionario de la GTZ en Tunja, y se estableció en Villa de Leyva para montar su propia granja vinícola.”En un principio pensé en sembrar papa o cebolla, pero esos eran cultivos muy aburridos. Con el paso de los años me decidí por la vid, lo que me convirtió en el pionero en la producción de vino en la región”, explicó Herzberg. Actualmente esta empresa produce unos 6.000 vinos al año de las variedades cabernet, cabernet sauvignon y chardonnay, y su mercado se limita a la bodega y a algunos municipios del departamento.En una escala más grande está el viñedo Marqués de Villa de Leyva, que al año alcanza una producción de 25.000 botellas, las cuales se consiguen en Boyacá y Cundinamarca.No obstante, la meta es llevar el negocio a las grandes ligas y empezar a exportar, como mínimo, en cuatro años, cuando se empiecen a cosechar las primeras variedades de malbec que se sembraron en la propiedad. Según Mauricio Camacho, enólogo de la compañía, solo con un incremento en la producción se podrá pensar en el mercado extranjero, pues de hacerlo ahora, prácticamente tendrían que comercializar afuera lo que hoy se destina al mercado nacional.”Aunque los planes apuntan a crecer la compañía en un mediano plazo, todavía no tenemos la capacidad suficiente para salir. De hecho, entre más cerca tengamos el mercado mucho mejor, pues así nos evitamos los altos costos logísticos y de etiquetado”, señaló el experto.Imposibilidad para llegar a otros mercados Según los productores de vino de la zona, aunque muchas veces han encontrado clientes que están dispuestos a comprarles sus productos, el etiquetado del licor en un departamento distinto al de origen puede ser un problema. De hecho, los dos viñedos de Villa de Leyva se han visto obligados a conformarse con la comercialización limitada de Boyacá y Cundinamarca, siendo que existen posibilidades de crecer en Colombia, país que con el paso de los años ha ido adoptando la cultura del vino. Según Mauricio Camacho, enólogo del Marqués de Villa de Leyva, la meta es vender sus vinos en otras regiones como Antioquia y la Costa Atlántica, no obstante, lo engorroso de los trámites es un aspecto que los desmotiva.Las opiniones Joachim Hersberg Propietario de la Viña de la Villa “En un principio pensé en sembrar cebolla y papa, pero son cultivos muy aburridos. finalmente me decidí por la vid porque el clima lo permite”.Blanca Molina Operararia de Viña de la Villa “El etiquetado, hasta el momento, se ha hecho de manera artesanal. sin embargo, próximamente tendremos etiquetas autoadhesivas que agilizarán el proceso”.