Colombia toma 51,4 litros de cerveza por persona al año; República Checa lidera con 143
lunes, 3 de agosto de 2026
El 7 de agosto, cuando se celebra el Día Mundial de la Cerveza, la bebida vuelve a ocupar un espacio en la conversación sobre el consumo en el país
En algún momento del año, es probable que una cerveza haya acompañado una reunión, un partido o simplemente una conversación. Por ende, el 7 de agosto, cuando se celebra el Día Mundial de la Cerveza, la bebida vuelve a ocupar un espacio en la conversación sobre el consumo en el país.
Según datos de Euromonitor, en Colombia se consumen 51,4 litros de cerveza por persona. A pesar que esta cifra muestra la importancia en el país, aún está lejos de los niveles registrados por los principales consumidores del mundo.
República Checa es quien encabeza la lista con 143 litros por habitante al año. Le siguen Alemania, con 110 litros; Austria, con 108 litros; Polonia, con 105 litros e Irlanda, con 103 litros.
Rumanía, Estonia, Lituania, Bélgica y España completan los 10 primeros lugares, con consumos de entre 101 y 94 litros por persona. En el caso colombiano, los 51,4 litros reportados representan menos de la mitad del nivel registrado por República Checa.
La diferencia también ocurre en un mercado donde la oferta colombiana se ha diversificado. Para Daniela Villamizar, CEO de Diosa Cervecería, la presencia de distintas opciones y una producción amplia tienen incidencia en la forma en que la cerveza llega al consumidor.
“Es fundamental ofrecer más opciones al consumidor, fomentar la conciencia sobre la diversidad del producto”, señaló Villamizar, al referirse al espacio que han comenzado a ocupar las cervecerías artesanales frente a una industria de producción masiva.
La empresaria agregó que esa variedad también permite ampliar el público interesado en la categoría y generar nuevas ocasiones de consumo. En ese escenario, las cervezas artesanales aparecen como una alternativa frente a los productos de mayor escala.
El mercado también está marcado por diferencias en el precio y en el perfil del consumidor. Johana Van Der Beist, dueña de Casa Van Der, explicó que la expansión de la producción industrial y artesanal ha contribuido al crecimiento de la categoría.
Sin embargo, Van Der Beist señaló que factores como el sabor, la calidad y la competencia no son los únicos elementos que intervienen en la compra. El estrato socioeconómico también se ha convertido en un factor relacionado con la adquisición de distintos tipos de cerveza.
A esto se suman aspectos propios de la elaboración. La calidad y el pH del agua, así como el origen de las maltas y los lúpulos, pueden marcar diferencias entre productos y determinar parte de la estrategia con la que las marcas llegan al mercado.
La construcción de marca también ocupa un espacio en esa competencia. Para Van Der Beist, el manejo de estos elementos “influye drásticamente en la manera en que se comercializa la cerveza”, en un mercado donde conviven referencias industriales, artesanales, premium e importadas.
El cambio en la oferta se relaciona además con una transformación más amplia en las bebidas que consumen los colombianos. El vino, por ejemplo, registra un consumo anual de 43 millones de botellas, según cifras divulgadas por Grupo Éxito durante Expovinos 2024.
Ese mercado tiene un valor estimado de US$330 millones, mientras que los vinos tintos concentran 62% de las preferencias señaladas. Bogotá, por su parte, representa 45,7% del consumo nacional de vino.
Por su parte, la coctelería también muestra una expansión en la región. De acuerdo con las proyecciones del Latin America Cocktail Market, esta categoría crecería a una tasa compuesta anual superior a 15% entre 2024 y 2030.
Estos cambios implican una mayor atención sobre la forma de presentar y servir las bebidas. En cerveza, por ejemplo, el tipo de vaso, la temperatura y el manejo de los equipos de dispensación hacen parte de la experiencia en restaurantes, bares y gastrobares.