Consumo racional impulsa auge de productos premium
lunes, 13 de abril de 2026
Las ventas de estos bienes aumentan hasta 10% en valor, en medio de un consumidor más exigente y selectivo
En medio de un entorno económico marcado por la inflación y una mayor cautela en el gasto, los productos premium continúan ganando terreno en el consumo global. Así lo revela el más reciente informe de NielsenIQ, que muestra que este tipo de bienes lideró el crecimiento en 2025.
De acuerdo con el estudio, los productos premium registraron un aumento de 8% en unidades vendidas y de 10% en valor frente a 2024. Por su parte, los segmentos superpremium crecieron 6% en volumen y 8% en ingresos, consolidando su dinamismo en categorías como alimentos, bebidas, cuidado personal y del hogar.
Este comportamiento contrasta con un consumidor cada vez más racional. En Colombia, por ejemplo, 52% de las personas afirma comprar únicamente lo que sabe que utilizará para evitar desperdicios, mientras que 41% planea sus compras con anticipación y 40% busca reducir gastos permaneciendo más tiempo en casa.
Sin embargo, la cautela no ha eliminado la disposición a pagar más; por el contrario, ha redefinido el concepto de valor. Hoy, los consumidores no compran por impulso, sino que evalúan qué beneficio real aporta un producto a su vida, priorizando como calidad, bienestar, sostenibilidad y convivencia.
“El concepto de valor agregado cambió significativamente. Hoy las marcas premium no se definen por el precio, sino por su capacidad de ofrecer beneficios tangibles y relevantes”, explicó Mario Felipe Osorio, SA&I Specialty Leader Andean en NielsenIQ.
En este contexto, lo premium dejó de ser exclusivo de consumidores de altos ingresos y pasó a ser una decisión situacional. Un mismo comprador puede optar por productos básicos en algunas categorías, mientras elige opciones de mayor valor en aquellas donde percibe un beneficio emocional o funcional más alto.
Lo anterior ha llevado a que las marcas ajusten sus estrategias; más que competir por el precio, ahora es más importante buscar diferenciarse a través de innovación, experiencias y soluciones que se integren de forma natural en la vida cotidiana del consumidor.
De cara al futuro, el reto para las compañías será entender en qué momentos y categorías el consumidor está dispuesto a pagar más, en lugar de intentar incentivar un gasto adicional generalizado.