Así pasó el tofu de ser "comida hippie" a un negocio global y millonario
domingo, 26 de julio de 2026
Su precio más competitivo frente a la carne y el auge de dietas veganas abrieron un mercado de US$3.600 millones
Hace una década, pedir tofu en una comida familiar era sinónimo de broma asegurada. "¿Eso no es comida de pájaros?", "¿Y eso con qué se come?" eran las preguntas recurrentes.
Hoy, en el Día Mundial del Tofu, se puede decir que el humilde bloque de soja se ha convertido en el ingrediente estrella que, en algunos países, se vende hasta en los puestos de ferias barriales. Y no es casualidad: mientras su consumo se dispara, el mercado global del tofu ya mueve más de US$3.600 millones al año, con proyecciones que apuntan a superar los US$5.000 millones para principios de la próxima década.
¿Qué pasó para que este queso de soja conquistara paladares carnívoros y se convirtiera en un negocio millonario? El repunte del tofu no es solo moda ni una simple excentricidad vegana. Dos factores han impulsado su llegada a la mesa de quienes hasta hace poco lo miraban con recelo: el bolsillo y la creatividad culinaria.
En un contexto de inflación global y precios de la carne por las nubes, el tofu se ha posicionado como una alternativa proteica estratégica. Su precio competitivo y su larga vida útil (refrigerado) lo convierten en un aliado para estirar el presupuesto familiar sin sacrificar el aporte nutricional.
No es casualidad que su principal canal de venta sea el comercio minorista (supermercados y tiendas), que concentra alrededor de 61% del mercado. La lógica es simple: con lo que cuesta un kilo de carne de res, se pueden comprar varios kilos de tofu, una ecuación cada vez más atractiva para el consumidor promedio.
El viejo mito de que el tofu "sabe a nada" ha muerto. Hoy, cocineros profesionales y aficionados han descubierto su increíble capacidad para adaptarse y potenciar cualquier receta. La clave está en su textura y en cómo se prepara:
El tofu sedoso para batidos y postres: Su textura cremosa lo convierte en la base perfecta para mousses, flanes y batidos, creando preparaciones con una textura similar a la de los lácteos, pero de origen vegetal.
El tofu ahumado o marinado: Una vez marinado con especias, salsa de soja o ahumado, se transforma en un sustituto ideal de embutidos o quesos de pasta dura, aportando sabor y carácter a tablas de aperitivos o sándwiches.
El tofu desmenuzado (el "revuelto" vegetal): Al desmenuzarlo y saltearlo con cúrcuma y otros condimentos, logra una textura y un color que recuerdan al huevo revuelto o a la carne picada, siendo la base perfecta para tacos, burritos o rellenos de empanadas.
El mercado del tofu crece a un ritmo acelerado. Asia-Pacífico sigue siendo el rey indiscutible del consumo, con países como China, Japón y Corea del Sur como principales impulsores, aunque regiones como Norteamérica y Europa están viviendo un verdadero "boom" de consumo, impulsado por el auge de las dietas flexitarianas y veganas, así como por una mayor conciencia sobre la sostenibilidad ambiental. Incluso existen proyecciones que sitúan el mercado global en cifras mucho más ambiciosas para la próxima década, superando los US$13.000 millones para 2034.
Lejos queda la imagen del tofu como un alimento de nicho. Hoy es un actor global en la industria alimentaria, una opción económica para el bolsillo del consumidor y un lienzo en blanco para la creatividad en la cocina. Y todo apunta a que su reinado en la mesa y en el supermercado no hará más que crecer.