Dime cómo gastas durante la Copa del Mundo y te diré qué perfil mundialista tienes
viernes, 3 de julio de 2026
El mundial es una fiesta de todos, pero se vive diferente según de la capacidad de gasto. Desde quienes ven el partido en tiendas hasta los que viajan a verlo en vivo
La Copa Mundial de Fútbol es una fiesta para todos; sin embargo, tiene diferentes formas de vivirse, condicionadas principalmente por el poder de gasto y consumo de cada persona.
Por ejemplo, si hablamos de un perfil ‘casero’, ‘austero’ o de bajo gasto, lo más probable es que se viva la fiesta del fútbol en ambientes más familiares y hogareños, siendo la casa el lugar principal donde ver los partidos, o en su defecto las tiendas de barrio o tiendas sociales, donde se puede reunir con amigos, tomar algunas cervezas y regresar a casa.
Este perfil de consumidor es más recatado, y sí, quiere la camisa para apoyar a la selección en los días de juego, pero optará por la réplica, que puede ser hasta cinco veces más económica que la original. Este consumidor, según un estimado, podría gastar entre $200.000 y $300.000 durante la primera fase del campeonato, viendo los partidos en casa o en tiendas sociales, consumiendo cerveza y snacks preparados, o quedándose en casa, preparando comida y compartiendo sin excesos.
Le sigue otro perfil un poco más arriesgado o ‘fanático’, el que quizá haga el esfuerzo y adquiera el álbum, aunque puede que no termine de llenarlo. El que cada partido sea una excusa para salir con amigos a un restaurante o gastrobar, pedir comida y bebidas y pagar un ticket promedio de $50.000 por juego.
Aunque este perfil también podrá quedarse en casa, porque con anterioridad se ha preparado pagando las suscripciones necesarias para ver todos los partidos importantes desde su sillón, eso sí, con una buena comida a domicilio. Este consumidor de gasto medio podrá destinar durante la primera fase del Mundial entre $700.000 y $1 millón.
El último consumidor es el ‘premium’ o de mayor capacidad de gasto; este no escatimará para vivir la pasión del fútbol de la mejor manera. Si se queda en casa, podrá cambiar de televisión, equipo de sonido y hasta muebles para adaptar lo mejor posible su espacio para ver los partidos, adquiriendo previamente una suscripción que le permita ver los juegos; si prefiere salir, irá a los restaurantes más exclusivos o a lugares donde haya que pagar un ticket para ver las transmisiones de los juegos.
Pero si su pasión lo lleva hasta a viajar, podrá llegar a animar a la selección en vivo y en directo, desde alguno o varios de los juegos.
Este consumidor sin duda se comprará su camiseta original de la selección y comprará y terminará de llenar el álbum, para ponerlo junto a los otros de los mundiales pasados que tiene en su biblioteca.
El gasto promedio de este consumidor estará por encima de $8 millones durante la temporada del mundial.
Los tres perfiles encontrarán las opciones en el mercado que se ajusten mejor a su presupuesto, pues estas diferencias de poder adquisitivo también las ha entendido el mercado de restaurantes y bares.
Así lo afirmó Camilo Ospina Guzmán, presidente de Asobares, quien aseguró que sus 3.500 afiliados vienen preparándose desde hace meses para atender la demanda durante el mundial, y no solo se trata de restaurantes o gastrobares, sino también de tiendas sociales o de barrio, como las llaman dentro del gremio, las cuales también se han alistado para ofrecer el mejor servicio y dar abasto durante la temporada.
Como comentó Ospina, previendo la demanda, los establecimientos se prepararon en cuestión de infraestructura, logrando crear un espacio donde sus consumidores lograran ver los partidos y pasar un rato agradable, acorde a su perfil de gasto.
“Muchos de ellos, a través de aliados nuestros, actualizaron todo el tema de pantallas, de televisión, actualizaron a Qled, a tecnologías de mucha mayor resolución, pantallas gigantes, mejoras en el sonido”, dijo.
En términos de oferta de alimentos, también el Mundial reconfiguró los menús, esto por una mayor demanda de combos pensados para grupos grandes, que es como se acostumbra salir a ver un partido. “En esta fecha se disparan las reservas en grupo; los packs o los combos juegan un papel importante”, anotó Ospina.
Durante la temporada, estos establecimientos que adaptan su infraestructura para ver los partidos, registran incrementos en ventas entre 30% y 60%, motivado por la elevación del ticket promedio gracias a la extensión de la permanencia.
Sin temporada de Mundial, una persona pasa en promedio 60 minutos en un establecimiento, pero con Mundial, se extiende hasta más de 120 minutos, tiempo en que se piden productos de alta rentabilidad y bajo costo de preparación, como por ejemplo las bebidas y la comida en formato picking.
Así, durante la fase de grupos del Mundial, la facturación promedio de un bar, tienda o restaurante, puede crecer hasta en 45% en promedio.
Según datos de NielsenIQ, entre las categorías que más crecen durante las temporadas de mundial están las bebidas alcohólicas, con un crecimiento de 20,3%. En ellas lidera la cerveza, con aumentos de 35%; le sigue el whisky, con crecimiento de 11,9%; el aguardiente, con alza de 8,3%; el ron, con aumento de 3,9% y, por último, el vodka, con un incremento en ventas de 0,9%.