Disfrute sus gastos sin arrepentirse

Muy pocos hogares tienen la oportunidad de decidir cómo gastar su dinero.

Jeison Pinilla Alzate

Una de las situaciones que enfrentan algunos de los hogares colombianos es la distribución de sus ingresos; en contraste, la de muchos otros es la de sobrevivir con el que reciben. Aunque uno de los índices de desigualdad como el coeficiente de Gini tuvo una mejora entre 2016 y 2017, debido a que la proporción de hogares de recursos bajos aumentó en proporción a la de los de recursos altos, la situación de muchos hogares no mejora. Según cifras reveladas por Fasecolda obtenidas de la Encuesta de Hogares de 2017, aproximadamente 1,65 millones de personas ganan un salario mínimo y 10,7 millones ni siquiera alcanzan a obtenerlo. En otras palabras, muy pocos hogares tienen la oportunidad de decidir cómo gastar su dinero ya que gran parte de aquel lo utilizan en la satisfacción de necesidades básicas.

Los hogares que pueden distribuir su ingreso de distintas formas inicialmente deberían hacerlo pensando en dos tipos de rubros: consumo y ahorro. El primero, más conocido como gasto, es claramente indispensable y el segundo es opcional, aunque no debería serlo. Entre los bienes de consumo estarían los de primera necesidad: vivienda, alimentación, vestuario, transporte, servicios y en cierto grado educación y los demás podríamos considerarlos como bienes de lujo. El ahorro en su mayoría está representado en el dinero que conservan los hogares en sus manos o en sus cuentas.

Para que los hogares puedan tomar mejores decisiones al momento de consumir deberían seguir los siguientes consejos:

Lo primero que deben hacer cuando reciben su ingreso es separar el destinado a los gastos de primera necesidad y si es posible llevar un control de cada uno de ellos. En la actualidad existen diferentes apps que pueden ayudar a realizar este trabajo. También algunas aplicaciones que ofrecen los bancos clasifican cada una de las compras que se hacen con las diferentes tarjetas.

Lo segundo es realizar un seguimiento y calcular el porcentaje del ingreso que destinan a cada uno de los gastos anteriores y así poder determinar si es posible disminuir alguno de ellos y de esta forma destinar dinero a los segundos tipos de bienes, los de lujo.

Cuando se logre tener un control sobre los anteriores gastos, el siguiente paso es observar cómo se está utilizando el dinero en la compra de bienes de la siguiente categoría. Los llamados ‘gusticos’ que nos damos de vez en cuando, sin que lo notemos, poco a poco acaban con nuestro presupuesto y van a impedir que ahorremos parte de nuestros ingresos. Estos los podemos dominar si nos limitamos a realizarlos en días especiales cada mes, por ejemplo, salir a almorzar fuera solo el segundo y cuarto domingo del mes, o limitándonos en el número de prendas que vamos a comprar.

Una muy buena opción para cumplir los propósitos planteados en el numeral anterior sería la de programar objetivos a largo plazo y que impliquen un gran presupuesto. Por ejemplo, podríamos pensar en planear un viaje fuera del país o realizar estudios de actualización que nos obliguen a destinar una cantidad de dinero mensual para poderlos alcanzar.

Y por último, pensar en oportunidades de inversión como en la compra de acciones, CDT’s que disminuyen la liquidez del dinero ahorrado y eliminan la tentación de gastarlo.

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Fasecolda - CDT - Consumo de los hogares