Educación no despierta interés en los divorciados

Saaid Jamis Tovar

La dinámica cultural de los colombianos ha cambiado. Las tradiciones y costumbres laicas son menos arraigadas en las nuevas generaciones.

Esto se observa en el acto sagrado del matrimonio (sin dejar de ser también un contrato social), el cual ha disminuido con el paso del tiempo.

Según lo reportado por la Registraduría Nacional en el 2011 se constituyeron 57.367 matrimonios civiles, es decir, 57,31% menos que en el año 2010.

Comparada esta cifra con el número de divorcios del 2011, se evidencia un comportamiento inverso, con un incremento del 13,95% frente al 2010.

Con base en lo anterior, y siendo de nuestro interés el comportamiento del consumidor colombiano, analizamos las preferencias de las compras de los casados y divorciados, mediante la herramienta ConsumerTrack Raddar – Views Colombia, tomándose como parámetro el primer semestre del año 2012 frente al mismo periodo del año anterior.

Ante la pregunta, ¿Qué fue lo último que compró?, se observa que en el primer semestre del presente año las personas casadas destinaron 80% más de sus compras en las categorías de alimentos, gastos varios y vivienda, mientras que, los divorciados destinaron la mayor parte de los recursos de sus compras en las categorías de alimentos y gastos varios.

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Por otro lado, llama la atención que los divorciados no presentan interés en su última compra ante la categoría de educación, ni en el 2012 ni en el 2011.

Al enfocarnos en el tipo de producto, encontramos que los divorciados en el primer semestre de este año concentran un 23,37% más en la adquisición de jabones, en cambio, los casados destinan 28,15% más en la compra de arroz. Una diferenciación importante en la preferencia por lugar de compra es que, los divorciados ven más llamativo realizar sus adquisiciones en zonas comerciales como los San Andresito con un 31,70% más de participación que los casados en los seis primeros meses del año.

Finalmente, al analizar la frecuencia de compra en la categoría de alimentos se observa una estructura totalmente diferente, donde las compras semanales, diarias y quincenales son las de mayor importancia para los casados. Por otra parte, los divorciados prefieren abastecerse en plazos mayores de tiempo, siendo las compras mensuales, quincenales y semanales las de mayor relevancia. Concluyendo, los cambios culturales son muy importantes para la toma de decisiones de marketing en toda compañía, donde factores como, predisposición a contraer matrimonio ó divorciarse son determinantes ante las preferencias de consumo.