Ir a cine en Bogotá es 35,7% más caro que en Bucaramanga

Marcela Chaverra - mchacon@larepublica.com.co

Bogotá_Para muchas personas ir a cine es un actividad de entretenimiento que hace parte de los gastos habituales de la semana. Sin embargo, en ciudades como Bogotá disfrutar del séptimo arte resulta ‘poco habitual’ y más costoso que hacerlo en alguna otra ciudad del país.

Es así como el valor de la boletería en la capital supera en 35% el precio de la taquilla en Bucaramanga, la ciudad dentro del análisis, con el promedio más bajo en este costo en el país.

De acuerdo con un sondeo hecho por LR, Bogotá tiene los costos más altos en boletería de cine al consolidar un promedio de $11.500 en las boletas generales de formato 2D, en las distintas salas que prestan sus servicios en la capital. En segunda posición se encuentra Medellín, que sumó un promedio $10.500 en la misma referencia en boletería y en la que Barranquilla no quedó muy distante con una media en el precio de $8.833.

Así mismo, Cali, Pereira y Bucaramanga les siguieron en el listado con precios más accesibles, en los que se dieron promedios de $7.583, $7.500 y $7.000, respectivamente. Lo que asombra entonces es que un servicio que es prestado de la misma manera y bajo el mismo formato en diversas ciudades y puntos de Colombia, pueda llegar a variar su precio en tan grandes proporciones entre una ciudad y otra.

Según Juan Carlos Romero, director del programa de cine y comunicación digital de la Universidad Autónoma de Occidente, la diversidad en el costo de las entradas referencia el entorno en el que el exhibidor realiza el proyecto, ya que después de estudios de mercado es éste quien determina qué cobrar y qué no, según el entorno que los rodea.

'Los precios en la boletería no reflejan más que la demografía y la capacidad de ingresos que tiene la población en la que opera la empresa exhibidora, los cuales son determinados tras un estudio en el que se analizan esas condiciones y se proyecta el precio que puede pagar el público', afirmó el académico.

Es entonces como, al parecer, las políticas de precio de las diferentes salas de cine en el país dependen en gran medida del mercado local. De acuerdo con fuentes de Cine Colombia, es cierto que los rangos de precios se mueven con el público a atender, pero también con la competencia que tengan que afrontar.

'La demanda en la capital nos permite mantener los precios en un rango que consideramos prudente, mientras que en las pequeñas ciudades estamos batallando entre la poca demanda y la amplia oferta que existe en otras, por lo que tenemos que ser competitivos en precios', precisó la empresa.

Del mismo modo, Mario Andrés Gamboa, especialista en mercadeo, afirmó que en algunas ciudades intermedias aún no se ha logrado estimular suficientemente el mercado ya que no existe un hábito asociado a este tipo de entretenimiento, y los operadores optan por estimularlo bajando precios igualmente, por lo que no le es extraño que Bucaramanga sostenga el precio más bajo de las ciudades analizadas.

'Otro fenómeno sucede con ciudades como Cali, pues ésta puede estar sujeta a una sobreoferta de salas, ya que tiene tres exhibidores, por tanto la conquista de clientes en manos de los operadores es más competida y esto indudablemente presiona la baja de precios', insistió Gamboa.

Y es que en Colombia, el gasto per cápita que se realiza en el año para cultura, diversión y esparcimiento, según datos de Raddar, es de $243.810, que sumado a la evaluación de asistencia a las salas de cine en 2011, que fue de más de 30 millones de personas, reflejan que el mercado paradójicamente está trabajando por ser más competitivo y por brindar una accesibilidad al público para potenciar la asistencia a los múltiplex del país.

'El precio en la taquilla lleva largo tiempo manteniéndose estable gracias a lo variado del negocio y a los esfuerzos por ser competitivos. Claro está que esta estrategia es conveniente, ya que el 50% de las ganancias siempre se las va a llevar el exhibidor. En la taquilla es en donde está el negocio', afirmó Juan Carlos Romero.

Bogotá frente a la región
A pesar que la capital del país tiene un promedio en el precio de $11.500, si se le compara con las otras ciudades de la región, ya no se establece como una plaza costosa. Y es que el país en el ranking de precios de América Latina, entre las ciudades más importantes ocupa el sexto lugar, entre 8 capitales analizadas.

Río de Janeiro, se constituye como la ciudad más costosa en el continente para ir a cine, siempre teniendo presente que se evalúa sobre una entrada para localidad general. Le sigue en orden de precios Caracas, con $16.000 por boleta, Uruguay con $14.000, Chile con $13.500, Buenos Aires con $13.000, para llegar a Bogotá, que con $11.500 ocupa los últimos lugares, en los que sólo le siguen Lima con un precio en taquilla de $10.000 y México de $9.500.

Otro gasto para acompañar su película
Dentro de la experiencia de ir a cine, no sólo está el gasto en la compra de las boletas y la elección de las sillas apropiadas. También está el precio de los alimentos con los que se acompañan la película, que sin equivocación superan el precio regular de venta en cualquier establecimiento fuera del cine, al menos en tres veces.

Las palomitas y las gaseosas son los preferidos, sin embargo resulta más económico comprar un ´combo´ en donde el pago menor a $13.600 no es una opción, pues es la oferta que realizan las cafeterías que se encuentran dentro de los complejos cinematográficos. Aún así existen ofertas para grupos o parejas que economizan este gasto y ciertamente también otras opciones como las tiendas de Juan Valdez y heladerías que oportunamente brindan al público por una mejor relación producto/ precio en la que gran parte del público asistente se embarca.

Las opiniones
Juan Carlos Romero
director del programa de cine y comunicación digital de la uao

'La diferencia de precios entre una ciudad y otra está dada no más que por la demografía que haya en ella y la capacidad de ingreso de sus habitantes. Así se selecciona el precio'.

Mario Andrés Gamboa
especialista en mercadeo

'La oferta de modelos de fidelización son una muestra como estamos llegando cada vez más a un mercado más competitivo, lo que a la final resulta beneficioso para los clientes'.