La industria de salud pasará de US$6,8 billones a rozar los US$9 billones en 2028
miércoles, 22 de julio de 2026
La industria del cuidado personal está creciendo a una tasa anual de 7,3%, superando con creces la proyección de expansión del PIB mundial estimada por el FMI
La economía global del bienestar crecerá a un ritmo anual de 7,3% entre 2023 y 2028, pasando de mover US$6,8 billones en 2024 a rozar los US$9 billones en 2028. Este ritmo de expansión supera considerablemente las proyecciones del PIB mundial elaboradas por el FMI. En la actualidad, este mercado es 26% más grande que antes de la pandemia y equivale a cuatro veces el tamaño de la industria farmacéutica.
De acuerdo con el informe de NIQ, Situación mundial de la salud y el bienestar 2025, cerca de 55% de los consumidores encuestados afirma estar dispuesto a gastar más de US$100 al mes en su bienestar integral. Uno de los hallazgos del estudio destaca la consolidación del "consumo consciente" como una macrotendencia, debido a que 48% de los compradores pagaría hasta 10% adicional por productos de salud y bienestar que sean éticos y respetuosos con el medio ambiente.
Pese a los crecientes temores sobre la privacidad, 57% de los consumidores está dispuesto a compartir su información personal de salud (como el peso, la frecuencia cardíaca o los pasos diarios) a cambio de recibir recomendaciones más inteligentes y personalizadas para el cuidado personal.
Es por esto que, en la decisión de compra de dispositivos de salud como los relojes inteligentes, factores como el precio (69%) y la funcionalidad (60%) pesan más que la reputación de la marca (solo el 39%).
A pesar de este auge, el factor económico sigue siendo un obstáculo, pues 54% de los consumidores señala que el costo de las opciones saludables representa una barrera. Asimismo, el healthwashing (o lavado de imagen saludable) genera escepticismo, ya que 64% de los compradores se siente afectado por las afirmaciones infladas sobre los beneficios de ciertos alimentos, al punto de que 25% desconfía directamente de la efectividad de estos productos.
En América Latina, la tendencia hacia el bienestar es aún más marcada. De los encuestados, 80% en la región afirma preocuparse más por la salud mental que hace cinco años, una cifra significativamente mayor a 63% registrado a nivel global. De hecho, la tecnología aplicada al bienestar muestra un gran atractivo local, 85% de los latinoamericanos prefiere dispositivos y productos tecnológicos que integren funciones adicionales dedicadas a la salud.
NIQ afirma que los consumidores han integrado nuevos hábitos en su rutina regular. De hecho, se proyecta que este año planean invertir en servicios de masajes y relajación (40%), así como en prácticas como yoga y meditación (35%) y aromaterapia (24%).
En cuanto a la relajación, el informe introduce el término premiumización, dado que 26% de las personas está dispuesta a pagar un sobreprecio por productos que ofrezcan propiedades calmantes o relajantes.
Por su parte, los consumidores más jóvenes, pertenecientes a la generación Z, están exigiendo un estándar de "etiqueta limpia" en el cuidado personal, priorizando productos para la piel, el cabello y las uñas que estén libres de aluminio, parabenos y fragancias artificiales