Consumo

La industria de salud pasará de US$6,8 billones a rozar los US$9 billones en 2028

Gráfico: LR

La industria del cuidado personal está creciendo a una tasa anual de 7,3%, superando con creces la proyección de expansión del PIB mundial estimada por el FMI

Isabella Arteaga Córdoba

La economía global del bienestar crecerá a un ritmo anual de 7,3% entre 2023 y 2028, pasando de mover US$6,8 billones en 2024 a rozar los US$9 billones en 2028. Este ritmo de expansión supera considerablemente las proyecciones del PIB mundial elaboradas por el FMI. En la actualidad, este mercado es 26% más grande que antes de la pandemia y equivale a cuatro veces el tamaño de la industria farmacéutica.

De acuerdo con el informe de NIQ, Situación mundial de la salud y el bienestar 2025, cerca de 55% de los consumidores encuestados afirma estar dispuesto a gastar más de US$100 al mes en su bienestar integral. Uno de los hallazgos del estudio destaca la consolidación del "consumo consciente" como una macrotendencia, debido a que 48% de los compradores pagaría hasta 10% adicional por productos de salud y bienestar que sean éticos y respetuosos con el medio ambiente.

Gráfico: LR

Pese a los crecientes temores sobre la privacidad, 57% de los consumidores está dispuesto a compartir su información personal de salud (como el peso, la frecuencia cardíaca o los pasos diarios) a cambio de recibir recomendaciones más inteligentes y personalizadas para el cuidado personal.

Es por esto que, en la decisión de compra de dispositivos de salud como los relojes inteligentes, factores como el precio (69%) y la funcionalidad (60%) pesan más que la reputación de la marca (solo el 39%).

A pesar de este auge, el factor económico sigue siendo un obstáculo, pues 54% de los consumidores señala que el costo de las opciones saludables representa una barrera. Asimismo, el healthwashing (o lavado de imagen saludable) genera escepticismo, ya que 64% de los compradores se siente afectado por las afirmaciones infladas sobre los beneficios de ciertos alimentos, al punto de que 25% desconfía directamente de la efectividad de estos productos.

En América Latina, la tendencia hacia el bienestar es aún más marcada. De los encuestados, 80% en la región afirma preocuparse más por la salud mental que hace cinco años, una cifra significativamente mayor a 63% registrado a nivel global. De hecho, la tecnología aplicada al bienestar muestra un gran atractivo local, 85% de los latinoamericanos prefiere dispositivos y productos tecnológicos que integren funciones adicionales dedicadas a la salud.

LOS CONTRASTES

  • Chris CostagliVicepresidente de liderazgo de opinión en el sector alimentario de NielsenIQ

    "La tecnología decide cada vez más qué productos llegan a la cesta de la compra. Un algoritmo no debería ser mejor que el fabricante o el minorista a la hora de explicar el producto al consumidor".

NIQ afirma que los consumidores han integrado nuevos hábitos en su rutina regular. De hecho, se proyecta que este año planean invertir en servicios de masajes y relajación (40%), así como en prácticas como yoga y meditación (35%) y aromaterapia (24%).

En cuanto a la relajación, el informe introduce el término premiumización, dado que 26% de las personas está dispuesta a pagar un sobreprecio por productos que ofrezcan propiedades calmantes o relajantes.

Por su parte, los consumidores más jóvenes, pertenecientes a la generación Z, están exigiendo un estándar de "etiqueta limpia" en el cuidado personal, priorizando productos para la piel, el cabello y las uñas que estén libres de aluminio, parabenos y fragancias artificiales

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