Mistery Shopper Corner: La exposición Andrés Caicedo de ‘Morir y dejar obra’

Saaid Jamis Tovar

Sin predeterminar, Caicedo despertó en mí una curiosidad sosegada. Mi vida transcurría sin su recuerdo, el cual no traslucía más allá de su obra¡Que viva la música!,mi primera regresión hacia él ocurrió como acontecen los eventos más sutiles pero significantes en nuestras vidas, una conversación, donde me recomiendan echarle un ojito a su cuento ‘Infección’, evento que se repetiría con poca frecuencia pero contante durante los últimos meses.

Mientras esto acaecía, leía uno que otro cuento por internet, pero por sorpresa y como anillo ví una nota sobre el homenaje de los 35 años de su muerte; el cual se está celebrando en la Biblioteca Luis Ángel Arango con el apoyo del Banco de la República. Sin dudar, me propuse ir.

El lunes 26 de marzo a las 7:00 p.m. arribe a la Biblioteca, con ansias de poder preguntar y escuchar historias aún no contadas sobre Caicedo.

Me topé con cuatro espacios. En tres de ellos se encuentran distribuidos revistas, guiones y escritos en hojas con su puño y letra (unas entendibles, otras no) además de su máquina de escribir.

Finalmente y después de un recorrido largo, debo decir que mis expectativas sobre la misma eran muy altas y que estas no fueron satisfechas, puesto que mi objetivo era poder entender más la cosmovisión de Caicedo y no estar dentro de un anticuario

La atención al público es nula. El mercadeo realizado para poder llegar a los consumidores es escaso, ya que me dirigí a información y pedí un folleto con la programación pero no existía.

El talento humano tampoco estaba capacitado para dar esta información, solo me recomendaron el portal de web.

Opté por dejar mis datos, ya que, según ellos, en el término de unos días recibiría la llamada de Pilar Osorio, encargada de la exposición quien podría contarme más de la misma, pero a la fecha este hecho no se ha materializado.

Concluyendo, siento que no pude apreciar su obra, y no sé si esto se deba a que su nombre pueda ser un mito, una leyenda o ninguna de las dos, pero desde mi punto de vista tanto la Biblioteca Luis Ángel Arango como el Banco de la Republica deben ser más eficientes en la administración sus recursos y aprovechar su talento humano al máximo, para así poder satisfacer las expectativas del consumidor, donde su oferta de valor llegue hasta el punto final,y no solo a un eslabón de la cadena, sirviendo como espacio para la difusión y no de la distribución.