Mistery Shopper Corner: Un “servicio” sin “servicio”

Sandra Milena Ortiz

La falta de servicio al usuario por parte del transporte público que se presenta en la ciudad es cada vez mayor. A pesar de que “El Taxi”, es una de las mejores opciones para muchas personas, que no pueden contar con su carro por el pico y placa, y que requieren ir a una reunión, hacer una diligencia urgente o que simplemente salieron a tomarse unos tragos en la noche, el servicio que se presta en Bogotá a parte de insuficiente, es cada vez peor.

Muchos de los usuarios de este medio de transporte se han encontrado con frases como: "Por allá no voy", "No alcanzo", "Lo llevo por…" y, sin embargo, no hablamos, ni hacemos nada para que esto no continúe. Se presentan problemas no solo porque en horas pico  o en días lluviosos coger un taxi es casi imposible, sino además porque muchos de los taxímetros se encuentran alterados o simplemente cobran un precio de acuerdo al criterio del taxista en altas horas de la noche, aprovechándose de la falta de oferta de los mismos, sin hablar que se ha vuelto costumbre que solo se dirijan a ciertas zonas de la ciudad.

Hace unas semanas me encontraba celebrando un cumpleaños en la Zona T de la ciudad. Entre las dos o tres de la mañana nos disponíamos a salir con un grupo de compañeros, y evidenciamos la falta de "servicio" que se presenta con este medio de transporte.

En primer lugar, desde el sitio donde nos encontrábamos se intentó llamar a varias empresas operadoras de taxis y después de 40 minutos de espera nunca obtuvimos la confirmación del móvil que nos iba a recoger. Viendo esta situación, salimos a la carrera 15 para conseguir un vehículo que nos llevara, y a parte de ver la cantidad de personas que a esa hora están en la misma situación, nos encontramos con el hecho de que los taxistas estaban cobrando entre $30.000 y $40.000 (más del triple de lo que el taxímetro cobra), por una carrera que normalmente cuesta $12.000.

Lo absurdo de la historia es que a parte de que las personas en esta zona de la ciudad pueden durar más de una hora en la negociación, finalmente tienen que acceder a la tarifa que ellos coloquen si se quiere llegar al lugar de destino.

En mi opinión, esta es la suma de varios problemas, el primero es la falta de oferta de este medio transporte en una ciudad de más de siete millones de habitantes. La segunda, la falta de conocimiento del usuario frente a entidades en donde se pueden hacer públicas las quejas y reclamos que se presenten. Y por último, que dichas peticiones sean tomadas en cuenta por la entidad responsable y se empiece a sancionar este tipo de comportamientos.

Lo más importante es que los prestadores de este servicio  público sean consientes de que son parte del motor de esta congestionada ciudad y, por esta razón, el papel que desempeñan es de gran importancia.