Tendencias del ecommerce

Transacciones electrónicas subieron 24,8% en un año

Jaime Ramírez

La realidad irrefutable es que el comercio electrónico no detiene su avance en el mundo, y su crecimiento sigue el mismo ritmo de la penetración del internet. A nivel global, de acuerdo con eMarketer, las ventas minoristas por canales electrónicos aumentaron 24,8% entre 2016 y 2017, y en Colombia, las mismas han venido incrementándose a una tasa interanual cercana a 50% desde 2013, superando los US$5.000 millones en 2017.

En este contexto de aceleración sin freno, ¿cuáles serán las tendencias para los próximos tres años?
Podemos identificar tres rutas principales. La primera es el creciente uso de dispositivos móviles: la mayoría de nosotros pasamos más de cuatro horas al día utilizando nuestros teléfonos, lo que implica que cada vez más accedemos a nuestras compras online a través de este medio. De hecho, se estima que para 2020, 60% de las compras digitales en Latinoamérica se efectúen a través de dispositivos móviles. El reto está en que 86% de ese tiempo lo dedicamos a redes sociales y servicios de mensajería, así que el comercio electrónico se está enfocando en conquistar clientes allí, y menos en los buscadores. Así que podemos esperar un desarrollo inmenso en este terreno, enfocado en crear métodos de promoción que atraigan a los usuarios de maneras creativas, novedosas y sorprendentes.

Segundo, la confianza. La barrera más importante para la expansión del ecommerce en Latinoamérica es que en nuestros países hemos crecido en medio de una cultura de precaución y escepticismo profundamente arraigada en nuestro comportamiento: creemos que los políticos son corruptos, que no debemos hablar con extraños en la calle, que solo vale lo que está escrito en papel, y que en cualquier momento y lugar nos pueden robar.

En este sentido, las cifras son impactantes: 52% de los usuarios de internet en Colombia desconfía de entregar datos personales o financieros en canales digitales y 24% evita hacer pagos online. Y es que, algo de razón existe para este temor ya que, por ejemplo, en 2015 la banca nacional reportó $122.000 millones en pérdidas por fraudes en sus canales electrónicos.

Entonces, la única forma efectiva de enfrentarse a la desconfianza que sentimos hacia el comercio electrónico es logrando la mayor transparencia posible en los procesos y el más alto compromiso en las promesas. Como un ejemplo, para generar tranquilidad en los compradores, en Mercado Libre estamos adelantando esfuerzos significativos que involucran tecnologías como análisis predictivo, big data o prevención de fraude personalizada; y ofrecemos servicios que dan tranquilidad a los usuarios como nuestra Compra Protegida, donde aseguramos la devolución de la totalidad del dinero en caso de algún incoveniente. Esto es posible gracias a que en las transacciones que se hacen a través de Mercado Pago, Mercado Libre solo le paga al vendedor cuando el comprador confirma que ha recibido satisfactoriamente el producto.

Y finalmente, la tercera ruta es el uso de la creciente tecnología de realidad aumentada para enriquecer y hacer más relevante la experiencia de los clientes: se puede utilizar para conocer mejor los productos antes de la compra, para permitir mayor información e interacción con las marcas (visitar la fábrica, hacer demostraciones, entender el funcionamiento o conocer la gente detrás de un producto, por ejemplo).

La suma de estas tres tendencias permitirá acelerar el crecimiento del comercio online en Latinoamérica, y en particular en Colombia, donde este tipo de transacciones tan solo representan 1% del total de las ventas minoristas en el país, versus 10% para países como China. Es decir, lo que hay enfrente para el ecommerce en nuestro país es un enorme campo por desarrollar.

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