Una experiencia no tan ‘chévere’

En diciembre, pensando en los estragos que causan las fiestas de fin de año y los platos tradicionales en esta fecha, fui en busca de una elíptica. Después de revisar por internet y no encontrar una oferta amplia para este tipo de artículos deportivos, decidí dirigirme a Carrefour de Suba, ya que esa semana escuché de las promociones que había en el almacén por la temporada.

Al llegar a la sección de artículos deportivos, me encontré con un pendón gigante, donde se daba un precio muy llamativo por una elíptica no muy sofisticada; sin embargo, al ver que no había ningún asesor para que me diera información sobre cuál era el producto que allí se mostraba y que diferencia existía entre las demás que se exhibían, me dirigí a servicio al cliente. Allí tuve que esperar por mas de 40 minutos para que un asesor me diera información, detalle no tan grave, pensando en la fecha y lo importante que es esta para el comercio del país. Cuando el asesor me acompañó donde estaba el pendón por el cual yo me interesé, fue muy grande la sorpresa al darnos cuenta que el código del articulo que en la promoción se planteaba, era el mismo de una elíptica que costaba casi el doble del precio que se exhibía. Además dicha promoción no tenia ningún registro, no estaba en el sistema ni en las revistas que sacan en cada temporada. Este, se dirigió donde su jefe superior para plantearle el problema que se estaba presentando, quien reconoció el error y accedió a darme el producto si lo cancelaba en efectivo, motivo por el cual empecé a molestarme ya que ese no era el medio con el que yo estaba dispuesta a hacer la compra. La situación empeoró al ver que solamente había una unidad de la plantada en la promoción y que esta se encontraba en pésimo estado. Fue humillante que un trabajador de Carrefour ofreciera darme el precio que se encontraba en el pendón por un producto en mal estado. Finalmente me fui sin elíptica y con un formulario de quejas y reclamos, del cual hasta el momento no he tenido ningún tipo de respuesta. Mas allá de la molestia por el mal servicio al cliente que se brinda en el establecimiento, es importante tener una completa alineación de todas las áreas al momento de desarrollar una promoción y toda la comunicación al respecto. Esto podría llamarse publicidad engañosa y traer serios problemas a la compañía. Sandra Milena OrtizAnalista de Raddar