Académicos y empresas proponen mapa nacional para orientar recursos a ecosistemas
jueves, 15 de octubre de 2026
Los invitados debatieron desde un enfoque técnico, académico y empresarial, sobre lo que se desea construir
En el segundo panel del foro “Gran debate nacional sobre el futuro de las compensaciones ambientales: ¿Cómo devolverle a la naturaleza lo que le quitamos?”, una de las principales conclusiones fue que las compensaciones ambientales deben dejar de ser un requisito de corto plazo y convertirse en inversiones que restauren ecosistemas y sostengan sus beneficios.
Luz Helena Sarmiento, directora consultora de Hominum S&E, estimó que 60% de las compensaciones realizadas históricamente se han perdido por no producir soluciones efectivas.
Pidió al Ministerio de Ambiente y a las corporaciones autónomas regionales definir una hoja de ruta que indique dónde ejecutar los proyectos y con qué especies. Así, las empresas podrían saber si sus inversiones garantizan servicios como el abastecimiento de agua.
Sarmiento pidió una guía oficial para dirigir las inversiones a prioridades hídricas y ecológicas. Y señaló que algunos proyectos fracasan porque no se ajustan al territorio o porque el ganado destruye lo plantado.
Omar Aurelio Melo, decano de Ingeniería Forestal de la Universidad del Tolima, sostuvo que los plazos deben responder a la recuperación natural. Explicó que la estabilización del carbono en procesos de restauración puede tardar entre 35 y 40 años y que la incorporación de nueva diversidad puede requerir entre 20 y 25 años.
Consideró favorable una ventana de compensación de 10 a 15 años y pidió armonizar esos tiempos con concesiones de distinta duración.
Carlos Eduardo Correa, copresidente del Grupo Ciudades-Naturaleza Positiva del Foro Económico Mundial, defendió el uso de satélites, monitoreo en tiempo real e inteligencia artificial para acelerar inversiones en capital natural.
Propuso un mapa nacional de compensaciones por ecosistemas estratégicos, conectado con metas de biodiversidad y carbono neutralidad. Según dijo, hay $5 billones en compensaciones estancadas y otros instrumentos podrían ayudar a movilizar recursos por $20 billones.
Correa planteó crear un fondo patrimonial que administre los recursos y financie la restauración durante 20, 30 o 40 años.
Ghilbert Borda, líder de Gestión Hídrica de Postobón, resaltó la importancia de conocer la línea base de cada territorio y de que las empresas participen en la definición de la ruta, sin delegar todo en proveedores.
Y, finalmente, Armando Russi, gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de AJE Colombia, propuso analizar las compensaciones como un portafolio de inversión: identificar municipios donde las intervenciones reduzcan la vulnerabilidad climática, comparar costos y priorizar acciones.
Los panelistas coincidieron en que mejorar las compensaciones requiere articular ciencia, autoridades y empresas, evaluar resultados y garantizar que la restauración continúe más allá del cumplimiento administrativo.