Ajuste, tributaria y US$5.000 millones, a 4%, del Fondo Monetario Internacional
martes, 3 de noviembre de 2026
El ministro de hacienda, Miguel Gómez, y el vicepresidente, José Manuel restrepo, tienen una semana decisiva en el Congreso y con la banca multilateral para el plan de salvamento económico
José Manuel Acevedo Fernando Quijano Velasco
Es la primera vez, desde que se revivió la figura del vicepresidente, que éste se pone al frente del rumbo económico del país y que, al lado del ministro de Hacienda, defienden a capa y espada la llamada Ley de Reajuste, que tiene incluida una reforma tributaria y un programa de ayuda con la banca multilateral.
En conversación con el director de Noticias RCN, José Manuel Acevedo, el jefe de la cartera económica, Miguel Gómez Martínez, y el vice, José Manuel Restrepo, le explicaron al periódico que si la iniciativa de reajuste estatal y más impuestos no tienen buen puerto en el Congreso, lo más probable es que Colombia tenga que entrar en suspensión de pagos, una situación inédita por primera vez mencionada en el nuevo gobierno que esta semana cumple 90 días.
Gran parte de la exposición de motivos del proyecto de ley se basa en el desbarajuste económico encontrado en la administración pasada. Restrepo y Gómez Martínez son conscientes de que la tributaria es inflacionaria, bastante ambiciosa, pero ante todo necesaria. No son muy claros los números de cuánto es el ahorro estatal en los cuatro años, ni el monto que se espera recaudar con la tributaria. Dicho de otro modo, el futuro económico del país está en manos de un Congreso disperso, en muchos casos, que coquetea con el populismo y se aleja de la responsabilidad fiscal. Esta fue la conversación.
¿Recuerdan que en campaña decían “no vamos a subir los impuestos”?, ¿Qué cambió?
José Manuel Restrepo: Ningún gobierno quiere subir impuestos, pero la realidad fiscal fue peor de la que Petro había anunciado. El presupuesto se quedó corto en más de $70 billones: existían los gastos, pero no los recursos. Por eso, buscamos que el grueso del esfuerzo viniera del propio Estado, con el recorte del gasto burocrático, y que quienes tienen más capacidad asumieran 30% del esfuerzo, sin afectar a los más vulnerables.
Los que están en la clase media, ministro, se preguntan: ¿otra vez nosotros?
Miguel Gómez: Esta es la primera reforma que arranca por donde debe ser: apretando el cinturón del Estado. Antes, ante un desequilibrio fiscal, hacíamos una reforma tributaria que cerraba temporalmente la brecha. Pero cada vez que abrimos un cajón aparece un problema: el Fomag tiene $3,5 billones de desequilibrio, los subsidios eléctricos están desfinanciados en $3 billones y tenemos problemas con los pagos a los adultos mayores. La idea de bajar los impuestos era válida, pero la realidad fiscal es distinta en este momento.
Hablan de 70-30, ajuste de 70 e impuestos de 30 ¿El 70% cuánta plata es y cuánto el 30%?
MG: El ajuste busca reducir el gasto de la Nación en $45 billones. De ese monto, entre $30 y $35 billones los pone la austeridad del gobierno, que eso es lo más importante. Y el saldo lo pondrían otras medidas previstas en la reforma y que tienen que ver con salvar la salud. Lo más relevante de todo ese proceso es salvar la salud, que es hoy el gasto que más crece en el presupuesto.
¿Hablamos de una tributaria de $15 billones?
MG: Estamos hablando de $45 billones, que no todos son impuestos.
JMR: El hueco que recibe el Gobierno es de tal dimensión que uno no se puede quedar quieto. Hacerlo significa que Colombia entre en default en 2027 y tenga que multiplicar por cinco sus fuentes de financiación internacionales. Los bancos han advertido que eso es inviable y que se necesita una corrección fiscal. Buscamos un ajuste en el que el Estado ponga la mayor parte, 70%, y el resto se consiga por la vía de quienes más tienen.
¿En la reforma, quien más pone es la clase media?
JMR: No. Dos de cada tres colombianos no van a ver aumentado los costos en el agregado completo de la Ley de Rescate Económico. Porque van a tener unos beneficios adicionales en términos de devolución de IVA que hoy en día están pagando y lo van a recibir. Entonces, uno de cada 10 colombianos paga 97% del ajuste tributario que se está contemplando. Nueve de cada 10 no están teniendo un costo adicional en el agregado completo de la reforma.
Ese uno ya estaba recargado en impuestos y en metida de mano por parte del Estado, ¿no?
JMR: El que estaba recargado era el sector productivo porque estábamos en la tarifa más alta de la Ocde, y esta propuesta lo que busca es que el microempresario, el independiente, el emprendedor vea también una reducción en el impuesto.
Es la primera vez que esta administración dice la palabra default, son palabras mayores…
JMR: Son palabras mayores, pero son palabras reales. No estamos ante un escenario normal. Colombia ha duplicado el costo de los intereses de la deuda pública en los últimos cuatro años. El Gobierno Petro recibió $800 billones de deuda y hoy supera los $1.200 billones, lo que significa $8 millones adicionales por cada colombiano. Además del sobreendeudamiento y el mayor costo de los intereses, la diferencia entre gastos e ingresos es cuatro veces más alta. Si no actuamos, el Estado tendrá una enorme incapacidad para responder.
MG: Déjeme darle dos cifras que son muy reveladoras. Las necesidades de financiación de la Nación para 2027 son de US$25.000 millones, algo imposible en las condiciones actuales sin un plan de ajuste consistente y creíble. El ajuste es una necesidad urgente. Sin este ajuste, acudir a los mercados a pedir prestado será inviable. Además, 46% de los ingresos del Presupuesto corresponde a deuda: casi uno de cada dos pesos se está financiando con préstamos en el mercado local y externo.
¿La Ley de Ajuste impacta el costo de vida?
MG: Tendría un pequeño impacto, claro, como tenemos una inflación relativamente alta, es poco, entre 0,6% y 0,8% adicional vendría de los efectos de la reforma tributaria del primer año.
JMR: Si no se hace nada al respecto, con un déficit que puede llegar a ser cercano a -10%, la inflación va a ser mucho mayor. O sea, la capacidad de compra va a ser mucho peor.
¿Cómo afecta la reforma el precio de la cerveza?, en muchas tiendas la principal venta es esa
MG: Este tema de la cerveza es un impuesto al productor. Es una discusión que hay que abrir en el Congreso y mirar con mucho cuidado. Es un impuesto al productor de cerveza y ahí está el esfuerzo fiscal. La cerveza también tiene un impacto sobre la salud, pero subir su precio no es fácil para ningún Gobierno. Necesitamos ahorrar, tener un Estado más austero y enviar la señal de que nuestro Estado es viable, porque hoy por hoy no lo es.
JMR: La Ley de Ajuste propone mejorar los ingresos de los ciudadanos mediante la devolución del IVA pagado a 19 millones de colombianos. En algunas familias, ese beneficio podría llegar hasta $280.000. Se les devolverá un impuesto que ya están pagando y se les dará mayor capacidad de compra.
¿Cómo va a funcionar ese sistema de devolución de IVA?
JMR: Al menos 19 millones de colombianos tendrán derecho a la devolución del IVA según sus pagos y la factura electrónica, lo que también permitirá formalizar el sistema productivo. Para quienes no puedan demostrar esos pagos, especialmente en poblaciones vulnerables, habrá una devolución mínima anticipada. Estas medidas comenzarán en 2028: 19 millones de familias recibirán el primer giro y otros 16,5 millones tendrán devoluciones de hasta 50%, 36 millones van a recibir devolución de IVA que hoy en día están pagando.
¿Cuánto le costará a la Dian?
JMR: Le cuesta lograr progresividad en un sistema tributario.
Esa devolución del IVA, ¿no es regalar plata en medio de una necesidad? Un contrasentido
JMR: No, es distinto, la progresividad es un propósito de país. Es injusto que la población más vulnerable tenga que asumir el costo del IVA de manera significativa, mientras quienes tienen mayor capacidad económica cuentan con una exención. Estamos garantizando justicia y progresividad en el sistema tributario. En el agregado de la reforma, dos de cada tres colombianos ven mejorado su ingreso a través del mecanismo.
MG: Quienes tienen mayores ingresos empezarán a pagar el IVA que hoy no están pagando. Estamos equilibrando las cargas para que quienes tienen mayor capacidad económica también cumplan con esta obligación. A partir del 1 de enero de 2028, la tecnología permitirá identificar a quiénes se les debe devolver el IVA y realizar giros mensuales a sus cuentas o por los mecanismos electrónicos que elijan. Esto es un cambio sustancial en la manera como se grava el consumo.
El aporte a salud por parte del empleado, que hoy está en 4% y dependiendo del salario va a subir hasta 8%. ¿Por qué debe asumir esta carga?
MG: Nos dejaron la salud reventada y, además, a medida que un país envejece, consume más servicios de salud. Es el gasto que más presiona el Presupuesto . Con esta reforma vamos a inyectarle al sistema casi $30 billones para recuperar su capacidad de atención, mejorar la distribución de medicamentos y enfrentar retos. Salvar la salud es fundamental para el equilibrio fiscal.
El empleado dice: ¿por qué no puede ser más recorte estatal?
JMR: El recorte sí se está dando y es de 70%. Nunca en la historia nadie había hecho y ni siquiera había propuesto un recorte de esa dimensión. Hay personas que asumen un costo adicional para recuperar el sistema de salud.
¿No se está llenando de impuestos a los de siempre?
JMR: No, ¿los de siempre ganan más de $40 millones al mes?
No necesariamente porque por encima de los dos salarios mínimos no son ricos.
JMR: Claro, pero será de manera proporcional, gradual y progresiva, para que quienes tienen más puedan contribuir un poco más. Porque el peor escenario es quedarse sin acceso a medicamentos ni a un sistema de salud.
Buscamos una solución a la crisis de un sistema donde no hay acceso a medicamentos y el personal médico no recibe sus salarios. El ajuste será progresivo: 70% lo pone el Estado y 30% quienes más tienen.
¿Cómo afectará a los carros híbridos, eléctricos, así como a comercios como Temu y Shein?
MG: Los vehículos eléctricos son importantes para el medio ambiente, pero son costosos, pues están por encima de $120 millones o $130 millones.
En las compras inferiores a US$200, que hoy están exentas, estimamos un recaudo de alrededor de $2 billones. Además, estas importaciones están haciendo daño al comercio y la producción local, pues en muchos casos se utilizan pequeñas importaciones para surtir locales comerciales que compiten con quienes sí pagan impuestos.
¿Cómo hacer para que la reforma tributaria no grave la canasta familiar?
MG: Más de la mitad de la canasta familiar no va a quedar gravada. Todos los productos básicos, como arroz, papa y yuca, están por fuera. A los productos que sí tengan IVA, a las personas de bajos ingresos se les devolverá ese impuesto. Si una persona compra frutas gravadas con 19%, recibirá la devolución de ese 19%, y para ella será indiferente.
JMR: Unos 36,5 millones de colombianos van a recibir el IVA de vuelta ¡que hoy están pagando! Es un ingreso adicional que van a recibir porque la reforma tenía un propósito de rescate social. Y significa que había que generarle más ingreso a las familias más vulnerables del país. Cerca de 19 millones de colombianos, más o menos cercano a los $200.000 mensuales los recibirán de vuelta, y 16,5 millones de colombianos recibirán de vuelta hasta 50% del IVA que hoy están pagando.
¿Cómo les va a ir a los empresarios medianos y pequeños si este proyecto se aprueba?
JMR: El compromiso con el presidente fue apoyar al grueso del tejido empresarial, especialmente a las micro y pequeñas empresas, que representan más de 90% de los empresarios. A esos microempresarios, emprendedores e independientes que tienen pequeños negocios se les va a reducir el impuesto de renta corporativo, que bajará rápidamente hasta cerca de 31%. Sabíamos que Colombia tenía una de las tasas de impuesto al sector productivo más altas, incluso entre los países de la Ocde, y buscábamos disminuirla en beneficio de estas empresas.
Pero se reviven parafiscales
JMR: Hay que revisar las exenciones que existían para favorecer la formalización. Ese propósito es genuino y válido, pero aplica a quienes ganan uno o dos salarios mínimos. De ahí en adelante, no tiene sentido seguir financiando una exención que ni siquiera está protegiendo la formalización.
¿Cómo van las charlas con la banca multilateral?
MG: Hemos tenido conversaciones técnicas en las que nos han preguntado cómo vemos el futuro fiscal. Existe mucha preocupación internacional por la situación fiscal de Colombia. Creemos que es un problema local, pero afuera también se preguntan qué va a hacer el país. La discusión se ha centrado en el ajuste fiscal.
¿La idea es que cuánto preste el FMI?
MG: Necesitamos el apoyo del FMI porque es un instrumento que nos permite volver a los mercados de capitales y es fundamental para lograr la estabilidad. Nosotros hacemos nuestro esfuerzo y ellos nos apoyan; si no hacemos ese esfuerzo, será muy difícil contar con su respaldo.
JMR: El mensaje es claro “para aprovechar las oportunidades del país y desarrollar su potencial, necesitamos dos cosas: ajuste fiscal y crecimiento”. No basta con una estrategia de crecimiento si no demostramos orden en las finanzas públicas. Son indispensables para generar confianza: una cara de la moneda es el ajuste fiscal y la otra, el crecimiento. Sin confianza, no podremos alcanzar el país que queremos.
¿Hay dinero pactado con el FMI, se habla de US$4.000 millones o US$5.000 millones al 4%?
JMR: Seguramente va a ser algo de esa naturaleza, dependerá de la conversación con el FMI.
¿Se contempla la venta de ISA o de 10% de Ecopetrol?
MG: Es más importante vender activos improductivos que productivos como ISA y Ecopetrol. El Estado tiene bodegas, locales y lotes sin uso, incluidos decenas de miles de bienes administrados por la SAE, cuya venta debemos agilizar. La idea es destinar esos recursos a reducir la deuda y aliviar la presión fiscal.
¿Cómo ven el ambiente político para aprobar el proyecto?
MG: El Congreso siempre es difícil, pero creo que es consciente de la gravedad de la situación.
JMR: El Congreso tiene que actuar responsablemente.