Al cierre de 2025, 34.229 contribuyentes pagaron el impuesto al patrimonio
martes, 18 de agosto de 2026
Recaudo sumó $1,22 billones el año pasado, contribuyentes con riquezas superiores a $11.900 millones aportaron más
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La pertinencia sobre la implementación del impuesto al patrimonio volvió a estar en el centro de la conversación luego que el gobierno de Abelardo de la Espriella anunciara su intención de eliminar el tributo.
Aunque analistas consideran que el impuesto al patrimonio es un caso de doble tributación, los datos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales mostraron que, el año pasado, 34.229 declarantes pagaron este tributo y dejaron un recaudo de $1,22 billones.
Las cifras de la Dian demostraron que los declarantes con los patrimonios más grandes fueron los que más contribuyeron al recaudo por este concepto. Los contribuyentes con riquezas superiores a $11.900 millones en 2025 (más de 239.000 UVT) aportaron $878.486 millones al total.
Mientras tanto, aquellos patrimonios entre $6.075 millones y $11.000 millones aportaron $270.718 millones y los ubicados entre $3.585 millones y $6.075 millones dejaron $71.027 millones.
Por subsectores económicos, los asalariados representaron el mayor número de declarantes del impuesto al patrimonio con 10.493, quienes aportaron al recaudo con $250.329 millones.
En el segundo renglón se ubicaron los rentistas de capital, que con 9.536 declarante aportaron $540.727 millones; las actividades inmobiliarias contaron con 4.487 declarantes que aportaron $127.868 millones.
Bogotá, Medellín y Cali fueron las ciudades que más contribuyeron al recaudo por este impuesto el año pasado.
La capital del país dejó $635.618 millones de 17.728 contribuyentes el año pasado; la capital de Antioquia aportó $195.566 millones de 6.642 contribuyentes y Cali contribuyó con $95.669 millones de 2.621 contribuyentes.
Ahora, lo recogido por este impuesto es $234.124 millones más bajo que la cifra de 2024, pues en ese año el recaudo alcanzó $1,47 billones.
De acuerdo con Juan Pablo Díaz, senior counsel de Holland & Knight, la caída en el recaudo es una señal de que las condiciones macroeconómicas no son atractivas para la retención de riquezas.
“Que cada vez menos personas naturales declaren impuesto al patrimonio puede derivarse de que las condiciones económicas hayan implicado pérdidas o mayores costos, el incremento de la inflación y la UVT, que implicaron un ajuste de los topes y la salida de patrimonios al exterior de personas que decidieron salir del país y cambiar su residencia a otras jurisdicciones”, aseguró Díaz.
Lisandro Junco, exdirector de la Dian, también se refirió a la pertinencia del tributo e insistió que el impuesto al patrimonio es un ejemplo de doble tributación.
“La riqueza es renta. Proviene de las utilidades que previamente ya han sido gravadas y luego ese patrimonio vuelve a ser objeto de un impuesto periódico (...) lo que termina generando es una acumulación de carga sobre la misma riqueza económica”, argumentó Junco.
El exdirector de la Dian agregó que mantener el impuesto genera una fuga de riquezas e inversiones y obliga a los patrimonios que sigan en el país a la ‘descapitalización’ o a endeudarse; en este caso, la curva de Laffer explica que una mayor carga tributaria desestimula el pago de impuestos.
“Es una medida coherente y razonable considerando el poco recaudo que genera frente a otras medidas tributarias, además ha generado la migración escalonada de patrimonios e inversiones a otros países; bajo estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que ha venido desapareciendo dado el impacto que tiene en las economías en la generación de empleo e inversiones que en los países que no lo tienen los grandes patrimonios de familia puedan generar”, concluyó Juan Pablo Díaz.