“Alcaldes deben modificar los POT de acuerdo al cambio climático”, Amaya

Colprensa

Ante la inminente llegada del fenómeno del Niño, la advertencia del Ideam y en general del Gobierno Nacional es la necesidad de ahorrar agua y proteger la fuentes hídricas. No obstante, esta tarea depende de la gestión de los alcaldes y por eso la Procuraduría hace un llamado de atención para que prioricen el tema y se articulen con otras entidades.

En entrevista con Colprensa, el Procurador Delegado para Asuntos Ambientales, Oscar Amaya, explica varios puntos sobre los cuáles se necesita prestar atención y revela por qué Colombia debe empezar a involucrar la variable ambiental, en sus políticas públicas, siendo el manejo del suelo y la creación de los Planes de Ordenamiento Territorial, POT, la primera oportunidad para hacerlo. Ante la inminencia de la llegada del fenómeno del Niño ¿cuáles son las advertencias a los alcaldes para evitar grandes afectaciones? Hay varias medidas que ha adoptado la Procuraduría en los últimos meses. La primera, es anticiparnos con un documento que se entregó en abril al Gobierno donde se advierte que hay más de 430 municipios sin cuerpos de bomberos y una debilidad de las entidades territoriales que no tienen la capacidad para la atención de cualquier incendio. Igualmente, una escasa participación de las autoridades ambientales en la política de atención de riesgo del cambio climático. ¿Cómo se explica que las autoridades ambientales no hagan parte de esa planeación en prevención de riesgos? Porque no son consultadas, no se les tiene en cuenta a la hora de evaluar. Una de las conclusiones del estudio es que de los municipios que cuentan con planes de contingencia, 150 no han sido avalados por las CAR. El municipio no presenta el documento y la Corporación no lo solicita. ¿Qué zonas están más propensas a incendios?Todo el país. No tenemos una zona en especial, y eso es lo que muestra el estudio de la Procuraduría. Pero en el sur del país el riesgo sí es de lluvias…Sí. Es una zona ecuatorial que tiene una alta precipitación. Leticia y Amazonas están padeciendo unas inundaciones fuertes. ¿Por qué preocupa la reforestación en este momento a la Procuraduría?Hacemos un llamado para aplazar la reforestación. Lo normal cuando hay afectación de las rondas de los ríos es hacer una campaña de reforestación y este es el momento inoportuno porque no va a haber agua para los cultivos. La capacidad hídrica para la reforestación se va a reducir y ya el Ideam ha dicho que hay que tener mucho cuidado con las siembras. Esto no significa paralizar la siembra en el país. Lo que dice el Ideam y la Procuraduría es que va a haber reducción en la oferta hídrica y eso hay que tenerlo en cuenta. ¿Cuáles son los ríos que requieren mayor atención en este momento?Magdalena y Cauca por ser las dos arterias del país, requieren un monitoreo especial y permanente, sobre todo en sus caudales, así como sus afluentes de tal forma que se garantice abastecimiento en los acueductos. ¿Puede este fenómeno del Niño llegar a convertirse en un desastre?No podemos hacer futurología sobre el tamaño del Niño, parecería un poco aventurado. Trabajamos con la información que hay y es que vamos a tener problemas con la oferta hídrica. Los datos que suministra el Ideam señalan que es complicado, crítica en el sentido que ellos vaticinaron con acierto el fenómeno de la Niña, ahora han dicho con tiempo que vamos a entrar a una muy posible presencia grande del Niño y que debemos prepararnos. ¿Cree que hay alguna zona que deba preparase más que otra?Especialmente la zona Caribe. Es donde pareciera que especialmente fuera a golpear pero no se descarta el resto del país. ¿En qué sí se ha encontrado respuesta por parte de los alcaldes?No hay que perder de vista que esos alcaldes son nuevos, que están trabajando con presupuestos que no aprobaron ellos, que muchos están aprendiendo sobre la marcha y lo importante es que reaccionen a una información que el mismo Estado les está suministrando. Es una información que se entrega para que los municipios actúen. ¿Qué es lo primero que hay que hacer?Lo primero, es proteger los caudales para consumo domiciliario. Ya después se revisan los otros, que son consumo agropecuario, industrial y turístico. ¿En qué consiste este cambio?La Procuraduría les dice cómo se debe modificar el POT, cosas tan sencillas como proteger las rondas de los ríos. Hay una norma que dice que las rondas deben ser hasta 30 metros. Hoy esa es una distancia que no sirve, hoy los ríos traspasan 200 metros, y la norma habla de 30. ¿Se necesita cambio de legislación?El cambio de legislación es grueso y no depende de los alcaldes, sino de la iniciativa parlamentaria y puede darse o no. Mientras eso se produce, la realidad la tienen los alcaldes y es la modificación de los POT. Sólo ellos pueden hacerlo. El mejor consejo que uno le da a los alcaldes es que en vez de dejar una placa conmemorativa en la mitad del pueblo, deje un POT que incorpore la variable del riesgo en la gestión, que promueva aislar las rondas de los ríos, el uso del suelo protegiendo las viviendas y protegiendo la comunidad. Sí ha advertido la Procuraduría la intención de los alcaldes en ese sentido…Sólo a finales de año se va a saber el resultado de la gestión de los alcaldes y sólo ahí podemos saber si atendieron el llamado preventivo de la Procuraduría. Lo único importante es que los alcaldes entiendan que el mejor legado que pueden dejar es la organización en el uso del suelo. ¿Por qué?Hoy en día, municipios en los que antes no llovía durante meses han sido presa de la ola invernal. Municipios que estaban protegidos con un jarillón, con una ronda de río, hoy están arrasados. Los ciclos climáticos se alteraron en el mundo y Colombia no es la excepción, así que hay que adaptarse al cambio climático. Pero sí pareciera que se necesitara un apoyo nacional para hacer este trabajo…para que Colombia empieza a moverse de acuerdo al cambio climático… Me explico. Cada tres periodos de alcaldes deben revisarse los POT y ahora a estos 450 municipios que advertimos les toca. Es el momento para que el país incorpore el cambio climático en sus políticas públicas, no sólo en las ambientales sino en las mineras, las industriales, turísticas, agropecuarias y en las de infraestructura. Es decir, es necesario que el país se meta en la onda del cambio climático con decisiones concretas, no con discursos. ¿Si hay herramientas?En el Plan Nacional de Desarrollo está incorporado el tema del cambio climático y luego se expidió un documento Conpes en ese sentido. Es decir, no se puede invocar que hay carencia de instrumentos legales, pero el tema no es una orden sino instrucciones de política pública. El Gobierno puede decir mucho pero si los alcaldes no asimilan esas recomendaciones, se pierde el tiempo. Un alcalde que está por ejemplo en una zona palafítica no debe hacer lo mismo que un municipio de Páramo y eso se prevé en esos documentos. ¿Esa conciencia ambiental que se advertiría en el Gobierno con este material, la hay en los alcaldes?Sí, hay que admitirlo. Los alcaldes sí están empezando a producir un cambio cultural. La pasada ola invernal dejó unos estragos y unas lecciones muy graves y aprendidas. La historia está ahí, todavía hay municipios inundados. El cambio climático está ahí. Ahora, es calor lo que va a venir.