El alza del salario mínimo desaceleró los trabajos formales con corte a finales de marzo
jueves, 16 de julio de 2026
De los aportes registrados a marzo, 87,8% fueron crecimiento de salarios pero solo 12,2% fueron aumento de nómina
El empleo formal ha perdido dinamismo a lo largo de 2026 como resultado del aumento del salario mínimo. Así lo reveló el más reciente informe Pulso a la Formalidad de Asocajas, según el cual, durante el primer trimestre, hubo 135.000 afiliados formales más que un año atrás, lo que representa un crecimiento de apenas 1,6%. En total, pasaron de 8,3 millones a 8,5 millones de afiliados.
Pese a que sí se observa un incremento en el número de trabajadores afiliados al sistema, Adriana Guillén, presidenta de Asocajas, explicó que “ese crecimiento es muy moderado. En años anteriores, estas tasas llegaron a ubicarse entre 6% y 7%. La única excepción fue durante la pandemia, cuando se registró una variación negativa cercana al 7%, en un contexto completamente atípico”.
En contraste, los trabajadores independientes, aunque aún representan una proporción reducida del total de afiliados, registraron un crecimiento de 11,3% durante el primer trimestre del año, al pasar de 225.032 a 250.480 afiliados.
El mayor crecimiento de los trabajadores independientes frente a los afiliados formales al sistema obedece al aumento de 23% del salario mínimo decretado para este año. Así lo señala el informe de Asocajas, según el cual 87,8% del crecimiento de los aportes se explica por el incremento de los salarios, mientras que solo 12,2% responde a la ampliación de la base de afiliados.
Al respecto, Guillén señaló que el crecimiento reciente del empleo formal está siendo impulsado principalmente por el sector público. “Los trabajadores afiliados a través de entidades públicas perciben salarios más altos que el promedio, por lo que sus aportes a las cajas de compensación también son mayores. Como resultado, el crecimiento de los aportes es más significativo en este segmento”.
Agregó que “estos dos factores, los mayores salarios en el sector público y el incremento de la base salarial en actividades intensivas en trabajadores que reciben el salario mínimo, explican, en buena medida, el crecimiento observado en los aportes a las cajas de compensación”.
El análisis de Asocajas sobre la incidencia del empleo público en la formalidad coincide con la tendencia que han mostrado las cifras del mercado laboral publicadas por el Dane a lo largo del año, en las que el sector público ha tenido un papel determinante en la generación de empleo formal.
En marzo de este año, la administración pública concentró cerca de 3 millones de personas ocupadas, frente a los 2,6 millones registrados en el mismo mes de 2025. Esto significa que, al cierre del primer trimestre, este sector sumó alrededor de 400.000 empleados más.
Sobre este punto, Germán Machado, economista de la Universidad de los Andes, afirmó que “es evidente que el alza del salario mínimo y de los costos laborales ya está empezando a afectar el empleo. Por eso, uno de cada seis de los nuevos ocupados del último año corresponde a empleados del Gobierno”.
El informe también evidenció que el número de empresas afiliadas al sistema avanzó más rápido que el empleo formal. Mientras los aportantes crecieron 4,2%, los afiliados dependientes solo aumentaron 1,6%, lo que significa que cada nueva empresa incorporó, en promedio, 4,5 trabajadores, una característica propia de las microempresas.
Según Asocajas, este patrón refleja que la mayor parte de las nuevas unidades productivas pertenece al sector servicios y a actividades económicas básicas, por lo que su aporte a la productividad agregada del país sería limitado.
Por regiones, los mayores incrementos en las afiliaciones de trabajadores dependientes se registraron en Chocó, Santander, Magdalena y Risaralda. En contraste, Bogotá y Valle del Cauca evidenciaron un estancamiento del empleo formal, con tasas de crecimiento cercanas a la mitad del promedio nacional.
En el caso de la capital, el resultado estuvo asociado al menor dinamismo de la construcción y de las empresas de servicios temporales, sectores estrechamente ligados al ciclo económico.
En materia demográfica, el mayor crecimiento del empleo formal se registró entre los jóvenes de 18 a 21 años, cuyas afiliaciones aumentaron 11,7%. En contraste, entre las personas de 22 a 28 años el avance fue prácticamente nulo, con apenas 0,1%, lo que evidencia una desaceleración en la incorporación de quienes ingresan al mercado.