Energía

Alza en precio de gas por guerra en Medio Oriente afectará márgenes de generadoras

Fitch Ratings

Fitch advirtió la incertidumbre del conflicto entre EE.UU. e Irán, sumado a una posible declaratoria de El Niño, obligaría a las empresas a endeudarse

Sara Ibañez Pita

El conflicto entre Estados Unidos e Irán tiene en vilo la estabilidad de diferentes mercados y ha generado alzas importantes en los precios de petróleo y gas por cuenta de las afectaciones al flujo comercial del Estrecho de Ormuz. Ante este panorama, Fitch Ratings señaló que la incertidumbre generada por este conflicto presionará las ganancias de empresas colombianas prestadoras de servicios públicos.

Si bien los mecanismos regulatorios de transferencia de costos evitarán que las compañías resulten afectadas desde el punto de vista de la calificación, Fitch indicó que la Comisión Federal de Electricidad, CFE, y las grandes generadores hidroeléctricas colombianas EPM, Enel Colombia e Isagen sí se verán sometidas a fuertes presiones sobre sus márgenes.

Esto se debe a que "el aumento de los precios del gas natural hace subir los precios de la electricidad, especialmente durante las estaciones secas", según afirmó la calificadora. A su vez, las ganancias de estas empresas se verán afectadas por otros movimientos adversos en el mercado de divisas.

Fithc precisó que, solo en Colombia, la presión se intensificará si todos estos factores coinciden con una declaratoria de fenómeno de El Niño en el segundo semestre del año, sobre la que Ideam y otras entidades climáticas internacionales prevén una probabilidad de entre 50% y 60%, pues el margen entre demanda y oferta energética se reduciría de forma crítica.

En detalle, durante los periodos de sequía, se activa algo conocido como la señalización de precios del mercado, lo cual obliga a las empresas a comprar energía térmica a un costo más caro en el mercado al contado.

Fitch Ratings

"La tensión sobre el capital circulante y la compresión de los márgenes podrían debilitar los indicadores de apalancamiento y reducir el margen frente a las sensibilidades negativas de la calificación, aunque el traspaso de las tarifas debería limitar el impacto crediticio", enfatizó.

En el caso de la CFE, la calificadora recalcó que la presión a la que se enfrenta es inmediata, debido a que más de 60% de su energía generada depende del gas natural, en cual es importado en más de 70% de Estados Unidos. De comprar gas a precios tan elevados, los márgenes Ebitda podrían reducirse de manera importante.

Sobre este punto, Fitch precisó que estos hechos ocurrirían aunque la CFE implementó un programa de cobertura de materias primas en aras de mitigar estos riesgos pues hasta diciembre de 2025, la cobertura financiera de gas le representaba 64,5% del consumo diario, y el Gobierno compensa las tarifas de clientes agrícolas y residenciales por medio de subsidios. "Sin embargo, este apoyo no es inmediato", añadió.

"Los generadores colombianos se enfrentan a un riesgo agravado por la fuerte dependencia del país de la generación hidroeléctrica, que comprende aproximadamente 70% de la matriz energética; 30% restante se divide entre la generación térmica y las energías renovables no convencionales, principalmente la solar", indicó la calificadora.

El respaldo de la cartera

A pesar de todos los riesgos que provocaría la crisis de Medio Oriente y la declaración de El Niño, Fitch afirmó que EPM, Enel e Isagen cuentan con carteras de generación soportadas en más de 75% en energía eléctrica; es decir, están "bien posicionadas para soportar condiciones de sequía". A esto se suma que su estrategia comercial está alineada con sus obligaciones de energía firme que, al fin y al cabo, limita su necesidad de comprar energía en el mercado al contado aún cuando la generación cae.

"Históricamente, entre 70% y 80% de su producción total de energía ha sido contratada, lo que les permite superar períodos de sequía severa sin comprometer su solidez crediticia", señaló.

Aún así, la calificadora advirtió que estos escenarios que ejercerán presión sobre la rentabilidad podrían aumentar la necesidad de capital circulante y obligarían a las empresas generadoras a endeudarse más, lo cual aumentaría el apalancamiento que, si bien en el caso de Enel representa un riesgo menor por sus métricas crediticias sólidas; para EPM e Isagen, que está alrededor de 3,0x y 3,5x, respectivamente, si sería más grave pues tienen un margen moderado.

Por último, Fitch aseguró que compañías de transporte y distribución como Infraestructura Energética Nova, Esentia Gas Enterprises, Transportadora de Gas Internacional, Vanti y Gases del Caribe deberían ver un impacto mínimo, gracias a que "sus marcos regulados permiten, en general, el traspaso íntegro de los costos de las materias primas a los usuarios finales, lo que desplaza el riesgo de la compresión de los márgenes hacia el volumen y el rendimiento de la recaudación".

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