Arroz, plátano y caña, los cultivos más vulnerables con fenómeno de El Niño
jueves, 4 de junio de 2026
El PIB agropecuario podría ser 0,9 pps. menor por fenómeno e inflación de alimentos podría acelerarse hasta 3,9 pps.
La llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026 ha encendido las alarmas en sectores estratégicos de la economía, como el energético y el agropecuario.
La preocupación se centra en las previsiones de menores precipitaciones y altas temperaturas desde agosto, con posibilidad de extenderse hasta abril de 2027. En el agro, Corficolombiana estima que los cultivos de arroz, plátano, caña de azúcar, yuca y papa serían los más afectados, mientras que la ganadería resentiría una menor producción de leche.
El campo colombiano no está exento de los efectos de este fenómeno. La actividad agropecuaria en América Latina absorbe hasta 82% de las pérdidas asociadas a El Niño y, además, 72% de la agricultura del país depende de las lluvias.
Al respecto, la Federación Nacional de Arroceros señaló que, si bien las altas temperaturas máximas estimulan la evapotranspiración y aceleran el desarrollo de los cultivos, las temperaturas mínimas elevadas también generan noches más cálidas, reducen la recuperación fisiológica de las plantas, incrementan la respiración y pueden afectar procesos sensibles como la floración, la fecundación y el llenado.
“En arroz, esta combinación es especialmente delicada cuando coincide con etapas reproductivas, porque puede comprometer la fertilidad de las espiguillas, afectar el llenado del grano y traducirse en pérdidas de rendimiento y calidad”, explicó Rafael Hernández, gerente general de Fedearroz.
Ante este panorama, la federación recomendó ajustar los calendarios de siembra para evitar que las etapas más sensibles de los cultivos coincidan con los periodos de mayores temperaturas.
También sugirió optimizar el manejo del agua y evaluar las condiciones del suelo para mejorar la eficiencia en la absorción de nutrientes como fósforo y potasio.
Otros cultivos como el banano y el aguacate Hass tampoco son ajenos de los efectos del Niño. Emerson Aguirre, presidente de la Asociación de Bananeros de Colombia, explicó que menores precipitaciones reducirán la humedad del suelo y la planta entraría en estrés.
"Más que hablar de pérdida inmediata de área, estamos hablando de un riesgo real sobre la productividad, la calidad exportable y la rentabilidad del cultivo. El Niño puede no arrancar las plantas, pero sí puede quitarles peso, calidad y competitividad", dijo Aguirre.
Del lado del aguacate Hass, Katherine Mejía, presidente ejecutiva de Corpohass, cree que aún es prematura para hablar de pérdidas económicas por el fenómeno y agregó que están trabajando con las Corporaciones Autónomas regionales de las áreas de influencia "para revisar en detalle acciones conjuntas que permitan al productor prepararse para el fenómeno y proteger su cultivo".
En el sector ganadero, los efectos de las altas temperaturas y las bajas precipitaciones se reflejarían principalmente en la producción de leche, debido al aumento de la mortalidad del ganado por desnutrición y escasez de agua. Como antecedente, durante el fenómeno de El Niño de 2023 y 2024, las pérdidas del sector ascendieron a $122.400 millones, de las cuales más de 80% estuvieron asociadas a la producción lechera.
Las afectaciones sobre la producción de alimentos también tendrían efectos sobre el desempeño del sector. Corficolombiana señaló que el PIB agropecuario suele desacelerarse nueve puntos básicos cuando se presenta un fenómeno de El Niño, frente a condiciones climáticas neutrales.
El mayor impacto suele recaer sobre la pesca, cuya tasa de crecimiento anual puede reducirse hasta en 42 puntos básicos, seguida por los cultivos de café, con una caída de 31 puntos básicos. De hecho, la producción cafetera ya registró un retroceso de 30% en la revisión del crecimiento económico del primer trimestre.
En cuanto a la inflación de alimentos, Corficolombiana señaló que durante episodios de El Niño débil o moderado suele registrarse una aceleración de un punto porcentual. Sin embargo, cuando el fenómeno es fuerte, como el previsto entre 2026 y 2027, el IPC de alimentos puede aumentar hasta 3,9 puntos porcentuales, impulsado por el peso que tienen productos como leche, arroz, papa y plátano dentro de la canasta familiar.
Lupa a las tarifas de energía
En una mirada al Niño desde el suministro de energía, Fabián Osorio, director de sectores y sostenibilidad de Corfi, estima que si se materializan unas condiciones climáticas similares a las del Niño de 2023-2024, el incremento en las tarifas de energía “podría ser de 15% o incluso mayor”.