Así va el pulso político por el nuevo contralor de la República

El debate comenzó el pasado fin de semana cuando la Universidad Industrial de Santander (UIS) reveló las calificaciones de las pruebas de conocimiento y de experiencia de los aspirantes

Colprensa

Reuniones, llamadas, audiencias, entrevistas, controversias y hasta el inesperado encuentro de tres expresidentes, algunos de ellos con profundas diferencias, marcaron una semana clave para la elección del nuevo Contralor General de la República, un proceso en el que el mérito prometía ser protagonista, pero que finalmente terminó en una verdadera puja entre pesos pesados de la política.

Y aunque solo hasta el próximo lunes el Congreso en pleno elegirá al sucesor de Edgardo Maya Villazón, este importante asiento en el ente de control ya tiene un favorito a ocuparlo: el exauditor general de la República y actual director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Felipe Córdoba. No obstante, muchas cosas pasaron antes de llegar a este nombre.

El debate comenzó el pasado fin de semana cuando la Universidad Industrial de Santander (UIS) reveló las calificaciones de las pruebas de conocimiento y de experiencia de cada uno de los aspirantes escogiendo a 59 candidatos, quienes fueron escuchados en una comisión accidental del Congreso, la cual hizo un filtro para dejar a los 10 mejores.

De esa depuración quedaron nombres fuertes como el del exmagistrado Wilson Ruiz, el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), José Félix Lafaurie, el del exauditor general Carlos Felipe Córdoba, además de José O’meara, Marco Antonio Velilla, Alonso Pio Fernández, Julio César Cárdenas, José Joaquín Plata, Gilberto Rondón, y la única mujer de la baraja, Maritza Del Socorro Jiménez.

En ese momento, cuando apenas era martes y las plenarias tanto de la Cámara de Representantes como del Senado tenían que escuchar a los diez aspirantes, las diferentes bancadas ya dejaban entrever en los pasillos del Capitolio sus apuestas por quién sería su candidato al organismo de control, aunque rápidamente comenzaron a oficializarse los apoyos.

El primer partido en anunciar su respaldo a un candidato fue el Conservador, que inicialmente apostó por el exmagistrado Wilson Ruiz. Sin embargo, esta colectividad se retractó este viernes y decidió acompañar al exauditor Carlos Córdoba, por quien también apostaron, de forma unánime, los liberales luego de una reunión con el expresidente César Gaviria.

“Creemos que Carlos Felipe Córdoba tiene las calidades para ser un excelente Contralor y además brinda las garantías de seriedad e imparcialidad que ese cargo requiere. Consideramos que no va a utilizar políticamente su cargo, ni para favorecer al Gobierno ni para perseguirlo sin justificación y eso da tranquilidad y garantías”, manifestó Hernán Andrade, presidente del partido Conservador.

Luego de esta decisión, el exmagistrado anunció su retiro de la candidatura y agradeció a la colectividad el apoyo que le brindaron desde un inicio. Ruiz le deseó “éxitos a quien resulte elegido para este cargo, que requiere transparencia, eficiencia y eficacia para que la Contraloría General de la República sea una verdadera guardiana del tesoro de los colombianos”.

El partido de la U y Cambio Radical también anunciaron su apoyo a Córdoba, lo que lo convierte en el candidato más fuerte en la elección que se realizará este lunes en el Congreso en pleno. “La decisión de la bancada compuesta por Cambio Radical y el Partido de la U es que en el tema de la Contraloría General de la República apoyará la candidatura del doctor Carlos Felipe Córdoba. Ha sido votado por unanimidad por ambos partidos”, señaló Aurelio Iragorri, presidente del Partido de la U.

Pero aunque Córdoba siempre estuvo en el sonajero de favoritos, el protagonismo que hoy tiene significa una vuelta de tuerca a los pronósticos y expectativas de las últimas semanas, que daban a José Félix Lafaurie como el más opcionado a quedarse con la Contraloría.

Eso sí, el presidente de Fedegán llega el próximo lunes al Congreso de la República con el apoyo del uribismo, que luego de una votación de la bancada lo ratificó como su candidato. Incluso, el Centro Democrático buscó en una reunión el pasado jueves, que se extendió por cerca de ocho horas con varios compromisarios de otros partidos, llegar a un consenso frente a la elección de Lafaurie. Y aunque figuras de la política como el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, el mismo César Gaviria, Aurelio Iragorri y otros congresistas conservadores y liberales llegaron al encuentro, no lograron un acuerdo y el nombre de Carlos Felipe Córdoba ganó fuerza.

Ese mismo día, el país se sorprendió cuando los expresidentes Álvaro Uribe, César Gaviria y Andrés Pastrana se reunieron en el Hotel de la Ópera en el centro de Bogotá, un encuentro que se dio a pesar de las constantes diferencias que han tenido en los últimos años y en el que muchos esperaban que se diera un nombre sobre el futuro contralor. Sin embargo, finalmente, este nombre no se conoció y el encuentro terminó con un acuerdo sobre la agenda legislativa del país en apoyo al gobierno de Duque.

El que sí se quedaron esperando muchos sectores fue el guiño del presidente de la República, Iván Duque Márquez, quien el pasado jueves sostuvo reuniones con cada una de las bancadas del Congreso, pero finalmente no dio a conocer su apoyo a uno de los candidatos, lo que puso más difícil el panorama para el uribismo.

“En estos días se ha hablado mucho de la Contraloría y una serie de hechos, y quiero decir que desde el Gobierno no tenemos candidato ni vamos a inclinar la balanza para ningún lado porque somos respetuosos de cómo se deben manejar las instituciones”, manifestó Duque durante un evento en Cali.

La oposición, por su parte, no ha jugado un papel muy destacado en este escenario y en medio del proceso no ha anunciado ningún apoyo. Por ejemplo, el Partido Verde escuchó a los cinco candidatos que obtuvieron los mejores puntajes en una audiencia en el Congreso y –según conoció Colprensa– solo hasta la mañana del lunes se decidiría el apoyo que realizarán como bancada.

De esta forma, Carlos Felipe Córdoba tiene las mayores posibilidades de ser el nuevo jefe del organismo de control. A partir de los apoyos anunciados por las diferentes bancadas a lo largo de esta semana, podría sumar alrededor de 169 votos, lo cual garantizaría su designación como nuevo contralor.

Entre tanto, José Félix Lafaurie, quien obtuvo 33 votos en la votación interna del Centro Democrático y con los posibles apoyos de Colombia Justa y Libres y el Mira, alcanzaría alrededor de 59 votos en la elección de este lunes. Sin embargo, como se sabe, en política no hay nada escrito.

EL PODER DETRÁS DE LA CONTRALORÍA

Son diferentes las razones por las cuales la elección del nuevo contralor despertó esta gran puja de los partidos por tener a su candidato en el cargo. Por un lado, se trata de la posibilidad de dirigir uno de los organismos más grandes del país en materia presupuestal y de funcionarios.

La Contraloría cuenta aproximadamente con 4.300 funcionarios y un presupuesto de 476.000 millones de pesos en la vigencia 2018, además de 32 sedes regionales en cada uno de los departamentos del país. Este organismo de control es el tercero más grande del país antecedido por la Fiscalía General de la Nación, que cuenta con un presupuesto de funcionamiento de 3,3 billones de pesos, y de la Procuraduría General de la Nación, con un presupuesto de 570.838 millones de pesos.

Sin embargo, para algunos analistas, aunque el poder burocrático que se alcanza al llegar a la dirección de esta entidad de control es importante, este pulso político realmente se da porque los congresistas se juegan con la elección del contralor su “tranquilidad” por los próximos cuatro años.

“Creo que el control burocrático es uno de los temas a tener en cuenta porque se tiene un importante número de funcionarios y buena capacidad de contratación, pero este no es el punto central. Si los poderes y facultades de la Contraloría se usarán con diligencia y rectitud, seguramente esta entidad metería a mucha gente en problemas y esto lo saben muy bien los congresistas, ya que se les podrían destapar cosas en las regiones”, manifestó Jorge Iván Cuervo, el analista político y docente de la Universidad Externado.

Precisamente, en los últimos años han sido investigados cinco gobernadores, siete exgobernadores, ocho alcaldes y 45 exalcaldes por irregularidades en el manejo de los recursos públicos. Además, se destaparon importantes casos de corrupción en el uso de las regalías, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), Reficar, el Cartel de la Hemofilia, el Cartel de los Enfermos Mentales, el caso de los Juegos Nacionales en Ibagué, entre otros.

De acuerdo con la misma Contraloría, en los últimos cuatro años inició 4.250 procesos de responsabilidad fiscal por una cuantía de 21,6 billones de pesos en distintas partes del país y se imputaron cargos por 7,6 billones de pesos. Asimismo, se ejecutaron más de 2.000 auditorías y se establecieron más de 36.000 hallazgos administrativos por un valor de 14,2 billones de pesos.

MERITOCRACIA VS. PODER POLÍTICO

La elección del nuevo contralor ha sido el primer gran pulso político del inicio de esta legislatura en donde cada uno de los partidos políticos ha mostrado sus cartas para tener el control de esta importante entidad, a pesar de que se buscaba que la elección del nuevo jefe de la Contraloría fuera a través de méritos.

Jorge Iván Cuervo resaltó que en este proceso de elección ha habido un desequilibrio porque terminó pesando demasiado el factor político sobre el aspecto técnico, el cual debería ser primordial.

“La elección del contralor es el primer momento en el que el presidente y los distintos partidos miden sus fuerzas políticas y entonces nos da la impresión que en un cargo tan importante, con tantas implicaciones en la lucha contra la corrupción, debería ser elegida una persona técnica, independiente y que conozca muy bien del tema. Pero lo que terminó siendo es un pulso político para ver quién pone a su candidato sin que necesariamente sea el mejor”, explicó Cuervo.

Por su parte, Mauricio Jaramillo, docente de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario, resaltó que una entidad de control como esta no debería ser politizada porque pierde su capacidad de acción para desarrollar su principal objetivo de control.

“No debería haber una injerencia política en la elección, sino que debería estar basada en los méritos de cada uno de los aspirantes. No podemos negar que muchos de ellos pudieron tener nexos políticos, pero lo que sí está mal es que los partidos la utilicen como fortín de sus campañas”, explicó Jaramillo.

Entre tanto, la directora del programa de Contaduría de la Universidad Central, María Victoria Neira, aseguró que lo que está en juego con esta elección es el control de la ejecución de los recursos públicos, por lo que es importante que la persona elegida tenga las mejores condiciones para el cargo.

“Hay unos asuntos de fondo que están en juego con la elección dado el alcance que tiene la Contraloría general en relación con los procesos de control fiscal y la protección de los bienes y recursos públicos, así como de las finanzas del Estado. Es muy relevante que la persona que esté a su cargo tenga todas las condiciones técnicas y personales para desempeñar esa labor”, explicó Neira.

No obstante, la directora considera que más allá del poder burocrático está el de la responsabilidad de realizar un control fiscal a los recursos públicos del país, en donde más se generan casos de corrupción y despilfarro.

“Más que un poder es la responsabilidad de ejercer el control fiscal en donde se requiere un conocimiento muy profundo de los mecanismos y herramientas que están disponibles para realizar ese control, pero también para separar los asuntos que tienen que ver con los temas del gobierno y las actividades específicas que desarrollan las entidades que hacen uso de los recursos públicos”, señaló Neira.

En ese sentido, Jaramillo resaltó que la Contraloría existe como una especie de contrapeso entre los poderes y por eso es importante que lo que represente a la entidad no sea un simbolismo político sino uno concentrado en la vigilancia y el control.

Con esta postura coincidió Cuervo, quien resaltó que “lo que generalmente pasa con el contralor es que hacen unas declaraciones, se indignan, presentan unas cifras, pero cuando quiere empezar a hacer cosas y adelantar investigaciones inmediatamente le caen y terminan enredados. Entonces a la clase política le sirve un contralor, un procurador y hasta un fiscal que desarrolle una gestión simbólica pero que no se meta con ellos”.

De esta forma, el país conocerá este lunes quién será el nuevo contralor general cuando se realice en el Congreso de la República la elección entre los 10 candidatos, en donde el que tiene mayores posibilidades es el exauditor Carlos Felipe Córdoba.

LOS CANDIDATOS

– CARLOS FELIPE CÓRDOBA
Es profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, se ha desempeñado como Vicecontralor General y Auditor General de la República. En la evaluación realizada por la Universidad Industrial de Santander (UIS), alcanzó 86 puntos en la prueba de conocimiento y 60,5 puntos en su experiencia.

– WILSON RUIZ
Es abogado de la Universidad Libre, especialista en derecho Administrativo. Fue procurador Judicial, magistrado y presidente del Consejo Superior de la Judicatura. En la prueba de conocimiento obtuvo 72 puntos, mientras que en su experiencia alcanzó 74 puntos.

– JOSÉ FÉLIX LAFAURIE
Es ingeniero Civil y cuenta con una maestría en la Universidad Javeriana. Ha ejercido como vicecontralor, Superintendente de Notariado y Registro, y Superintendente de Sociedades. Actualmente se desempeña como presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan). En la prueba de conocimiento alcanzó 88 puntos y en su hoja de vida sólo obtuvo 30 puntos.

– JOSÉ ANDRÉS O’MEARA RIVEIRA
Es abogado de la Universidad Sergio Arboleda, dentro de su carrera profesional ha ejercido como director de asuntos políticos del Ministerio del Interior, Contralor Delegado del Sector Defensa, Justicia y Seguridad, y en los últimos años se ha desempeñado como presidente y director ejecutivo de la firma de abogados O’Meara & Asociados. Obtuvo 70 puntos en hoja de vida y 80 en conocimientos.

– ALONSO PIO FERNÁNDEZ
Es abogado de la Universidad Sergio Arboleda, con maestría en derecho administrativo. Fue Jefe de la Oficina Jurídica de la Empresa Colombiana de Vías Férreas (Ferrovías), asesor jurídico nacional de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) y director General Jurídico del Ministerio de Agricultura. En la prueba de conocimientos alcanzó 60 puntos, mientras que en su experiencia obtuvo 68 puntos.

– GILBERTO RONDÓN
Es abogado de la Universidad Católica de Colombia, se ha desempeñado como Representante a la Cámara y como Magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), además ha ocupado varios cargos en la rama ejecutiva. Obtuvo 72 puntos en las pruebas de conocimiento y 42,5 puntos en la hoja de vida.

– MARCO ANTONIO VELILLA
Es abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana, ha ejercido como Magistrado del Consejo de Estado y ha sido consultor y miembro de algunas Juntas Directivas de empresas públicas y privadas. En la evaluación de su hoja de vida obtuvo 53,5 puntos, mientras que en conocimiento alcanzó 66 puntos.

– JULIO CÉSAR ALBERTO CÁRDENAS
Es abogado de la Universidad Externado, ha sido secretario general de la Transportadora de Gas Internacional (TGI), empresa del Grupo de Energía de Bogotá; vicecontralor General de la República (encargado), Contralor Delegado en el Sector de la Infraestructura y Desarrollo Regional, Contralor Delegado en el Sector Agropecuario. En la prueba de conocimiento alcanzó 84 puntos y en su hoja de vida obtuvo 65 puntos.

– JOSÉ JOAQUÍN PLATA
Es abogado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y ha sido presidente y magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), y contralor auxiliar en la Contraloría General de Santander. En la prueba de conocimiento alcanzó 70 puntos y en su experiencia obtuvo 47,5 puntos.

– MARITZA DEL SOCORRO JIMÉNEZ
Es abogada de la Universidad Gran Colombia y especialista en gestión pública y responsabilidad fiscal. Ha ejercido como Jefe de la oficina Jurídica del Invías, subdirectora de la revisión de regalías en el Departamento Nacional de Planeación (DNP), Contralora delegada para juicios fiscales en la Contraloría General de la Nación. En la prueba de conocimiento alcanzó 66 puntos y en su experiencia obtuvo 47 puntos.

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