Baja corriente para un alto flujo

Andrés Pardo

La cuenta corriente (CC) de la balanza de pagos siguió en terreno negativo en 2011 y, conforme esperábamos, alcanzó el 3% del PIB (déficit de US$9.98 mil millones), el mismo nivel alcanzado en 2010.

Por su lado, la cuenta de capital y financiera continuó registrando un superávit sustancialmente superior al déficit de la CC, al ubicarse en 4% del PIB (US$13.3 mil millones), y estuvo principalmente dominada por flujos de inversión de largo plazo hacia Colombia. De esta forma, el Banco de la República (BanRep) acumuló una cantidad importante de reservas internacionales.

Las cifras confirman que Colombia siguió siendo un destino altamente atractivo para los capitales internacionales, a tal punto que el aumento en el flujo de inversión extranjera (directa y de portafolio) explica en gran medida la revaluación del peso, tal como lo hemos analizado en numerosas ocasiones en informes pasados.

El déficit en la CC se explica principalmente por una ampliación de US$4 mil millones en el déficit de la cuenta de renta de los factores (que pasó de -US$11.9 mil millones en 2010 a -US$15.8 mil millones en 2011). El pago por utilidades de empresas con inversión extranjera en el país fue el mayor responsable por el aumento en los egresos de este tipo, al pasar de US$9.9 mil millones en 2010 a US$14.3 mil millones en 2011, y refleja el buen ambiente de negocios y corporativo que presentó la economía colombiana el año pasado.

La balanza comercial compensó buena parte de ese déficit al ser superavitaria, y al aumentar en US$3.3 mil millones frente al valor registrado en 2010. Comparados con los montos observados en 2010, los ingresos por exportaciones aumentaron más que los egresos por importaciones (aumentos de US$16.7 mil millones y de US$13.2 mil millones, respectivamente), en donde el sector petrolero (el de mayor crecimiento en el PIB) continuó siendo el gran jalonador del incremento en las exportaciones (US$11.5 mil millones más que en 2010). Por su parte, el mayor aumento en las importaciones estuvo impulsado por la compra de bienes de capital (US$5.7 mil millones más que en 2010), en línea con la buena dinámica de crecimiento de la inversión de capital fijo durante 2011. Las remesas de los trabajadores hacia Colombia, otra fuente importante de ingresos corrientes en la balanza de pagos, tuvieron un incremento moderado, al pasar de US$4 mil millones en 2010 a US$4.2 mil millones en 2011.

Con respecto a la cuenta de capital y financiera, la inversión extranjera total en Colombia y la Inversión Extranjera Directa (IED) presentaron los niveles más altos históricos en 2011 y fueron los principales responsables del superávit registrado ese año. La inversión extranjera total en el país (incluyendo IED e inversión de cartera de largo y corto plazo) se ubicó en US$21.4 mil millones, muy superior a los US$10.2 mil millones observados en 2010 y al mayor registro histórico previo de US$11.8 mil millones, alcanzado en 2009.

La IED también registró el valor nominal histórico más alto (US$13.2 mil millones o 4% del PIB), muy cercano a la suma de IED alcanzada en 2009 y 2010 (US$7.1 mil millones y US$6.9 mil millones respectivamente), y superior al mayor registro histórico previo de US$10.6 mil millones alcanzado en 2008. La IED en Colombia fue recibida en su mayoría por las filiales que operan actividades petroleras y de minería, cerca del 58% (US$7.7 mil millones) del total de aportes, y sectores como el comercio, transportes y comunicaciones, electricidad, gas y agua e industria manufacturera recibieron, en su orden, el complemento de las inversiones directas.

Vale la pena resaltar la continua buena dinámica de la inversión directa de colombianos en el exterior, que ascendió a US$8.3 mil millones, también el nivel más alto en la historia. Lo anterior refleja la creciente solidez y capacidad de compañías colombianas para expandir sus operaciones a nivel regional. Incluso con este rubro, que representa un egreso de capitales, la IED neta total (IED en Colombia menos IED de colombianos en el exterior) fue muy superior a la observada en los últimos dos años, al ubicarse en US$4.9 mil millones, frente a los 0.3 mil millones de 2010 y los US$4 mil millones de 2009.