Bogotá reabrirá en marzo la licitación para la construcción de la segunda línea del metro
jueves, 12 de febrero de 2026
La segunda línea será subterránea y tendrá una extensión de 15,5 kilómetros, con 10 estaciones bajo tierra, una estación elevada y un patio-taller
La Alcaldía de Bogotá reactivará en marzo el proceso de licitación para la construcción de la segunda línea del metro, esto luego que el primer intento fuera declarado desierto a comienzos de año.
Con el objetivo de atraer a nuevos interesados, el Distrito inició una fase de divulgación internacional y sostuvo encuentros con delegaciones diplomáticas y entidades financieras multilaterales para presentar el alcance técnico, jurídico y financiero del proyecto.
El espacio fue liderado por el alcalde Carlos Fernando Galán y el gerente de la Empresa Metro, Leónidas Narváez, quienes se reunieron con representantes de 23 países, incluidos embajadores y consejeros económicos, además de organismos como el BID, el Banco Mundial, CAF, IFC, KfW, AFD y Korea Eximbank.
El nuevo cronograma establece que el 3 de marzo se publicarán los documentos de precalificación, el 5 de junio se recibirán las solicitudes de las empresas interesadas y el 8 de julio se conocerá la lista de precalificados.
Posteriormente, el 31 de julio se divulgarán los pliegos definitivos de licitación, las ofertas se recibirán hasta el 30 de noviembre y la adjudicación está prevista para enero de 2027.
La segunda línea será subterránea y tendrá una extensión de 15,5 kilómetros, con 10 estaciones bajo tierra, una estación elevada y un patio-taller. Se integrará con la primera línea en la calle 72 con avenida Caracas y conectará zonas de Suba y Engativá, reduciendo tiempos de desplazamiento que hoy superan una hora a trayectos cercanos a 20 minutos.
Operará con trenes automáticos sin conductor (tecnología GoA4) y tendrá capacidad para movilizar hasta 76.000 pasajeros por hora en cada sentido.
El proyecto tiene un costo estimado de $34,9 billones y cuenta con un esquema de cofinanciación firmado en 2023: la Nación aportará 70% de los recursos y el Distrito 30%, con pagos respaldados por vigencias futuras, modelo similar al aplicado en la primera línea. Además, dispone de acompañamiento crediticio de la banca multilateral.