Cada $1.000 de subsidio al precio del diésel le cuestan cerca de $1,9 billones a la Nación
martes, 6 de octubre de 2026
Precio está $8.500 abajo del internacional, mientras más de 1,21 millones de vehículos utilizan diésel en Colombia
La crisis fiscal que atraviesa Colombia tiene entre la espada y la pared al Gobierno Nacional: equiparar el precio del diésel nacional con la referencia internacional o seguir destinando recursos del Presupuesto General de la Nación a subsidiar los combustibles, en un hueco que parece no tener fondo.
Cada $1.000 de subsidio al diésel le cuesta al Estado cerca de $1,9 billones al año.
Tocar el precio de este combustible afectaría a poco más de 1,21 millones de vehículos que, según el Runt, lo utilizan. Es decir, 5,68 % de los 21,46 millones de vehículos que conforman el parque automotor. De ese total, 443.870 corresponden a vehículos de carga pesada.
“El Acpm es el combustible del aparato productivo: mueve cerca de un millón de vehículos de carga y de pasajeros, y detrás vienen el agro, la minería, la construcción y la generación térmica”, explicó David Jiménez Mejía, presidente de la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustibles y Energéticos, Comce.
Con esa brecha, el costo para las finanzas públicas aumenta. Según Jiménez, cada $1.000 de diferencia entre el precio nacional y la referencia internacional representa cerca de $1,9 billones al año. El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana ha calculado el costo del subsidio en $9,5 billones, mientras que el PGN 2026 apropió $9,6 billones.
De acuerdo con el dirigente gremial, la importancia del combustible también se refleja en su distribución regional. Antioquia, Bogotá, Cundinamarca, Valle del Cauca y Cesar encabezan el consumo a través de las estaciones de servicio.
Por eso, cualquier modificación en su precio tendría un alcance que trasciende al sector transportador y puede terminar repercutiendo sobre distintas actividades productivas.
"Ahora bien, el precio del diésel tiene un peso de 35% aproximadamente en los costos del sector transportador, por lo cual un aumento del 4% mensual, podría significar un efecto de 1,4% mensual en los costos de dicho sector", agregó Julio César Vera, presidente de XUA Energy.
Uno de los puntos centrales de la discusión es que Colombia cuenta con una producción interna de diésel que cubre buena parte de la demanda. Las refinerías produjeron cerca de 140.800 barriles diarios durante el primer semestre de 2026, 11,2% más que en el mismo periodo de 2025. De acuerdo con Jiménez, este volumen cubre casi toda la demanda nacional.
La situación plantea una discusión sobre la metodología utilizada para establecer el precio interno del combustible. Actualmente, este se determina tomando como referencia el costo de oportunidad, una fórmula que busca reflejar cuánto valdría ese producto en el mercado internacional.
“Las refinerías produjeron cerca de 140.800 barriles diarios de diésel en el primer semestre, 11,2% más que en 2025, y eso cubre casi toda la demanda nacional. El precio se fija por costo de oportunidad, pero es válido plantear que ese criterio tiene sentido cuando quien paga es otro país, no cuando son los propios contribuyentes”, señaló el presidente de la Comce.
Para el gremio, equiparar el precio nacional con la referencia internacional no sería la única alternativa. Jiménez plantea que una de las posibilidades es que la renta petrolera asuma parte del diferencial, mientras que otra sería desmontar impuestos que actualmente se cobran sobre cada galón de diésel.
“Hay otras salidas: que la renta petrolera asuma el diferencial, o desmontar impuestos por galón, que en el diésel son $15 de cada $100”, indicó.
El problema es que la diferencia entre el precio interno y el internacional se ha ampliado de manera considerable. Mientras el galón se mantiene en un promedio de $11.320 desde junio, la referencia internacional pasó de unos $11.900 en enero a $19.820 a finales de septiembre.
La presión sobre las cuentas públicas adquiere mayor relevancia en un momento en el que el déficit fiscal alcanza 7,2% del PIB. Para Jiménez, el esquema actual no es sostenible bajo esas condiciones. “No fracasó el fondo, sino la política de precios”, agregó.