Camacol advierte que iniciaciones de vivienda caerán a nuevo récord mínimo en 2026
sábado, 28 de marzo de 2026
El gremio alertó por desmonte de los subsidios de vivienda VIS y por el encarecimiento que se ha registrado en las tasas de los TES
Las iniciaciones de vivienda en Colombia caerán al cierre del año a solo 80.000 unidades y seguirán rompiendo mínimos históricos de la última década. Así lo advirtió la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, que anticipa un escenario adverso en caso de que el Gobierno adopte el proyecto de decreto orientado a reducir y controlar los precios de la vivienda.
El sector no ha sido ajeno a las discusiones económicas a nivel nacional. El pasado viernes se registró un choque de posturas entre el presidente del gremio, Guillermo Herrera, y el presidente Gustavo Petro, en torno al panorama de la vivienda. Mientras desde el sector constructor se advierte sobre factores estructurales que están frenando la dinámica de iniciaciones y la inversión, el mandatario insistió en que la salida pasa por una reducción en las tasas de interés por parte del Banco de la República.
“La deuda del país es de 58% del PIB y nadie compra casa con altas tasas de interés, es simple. Defiendan bien a los constructores, pidan la rebaja de la tasa de interés”, dijo Petro.
Frente a este argumento, Herrera explicó que lo que realmente ha afectado al sector es el desmonte del programa Mi Casa Ya y la sobreoferta de TES de corto plazo.
“Lo que ha pasado es que ha sido el mismo Gobierno el que ha desmontado las políticas de subsidio. Ahora le echa la culpa al Banco de la República por un tema de tasas, cuando la función del Emisor, por mandato, es la de controlar la inflación, la cual no ha regresado a su rango meta en cerca de 55 meses”, dijo el dirigente gremial.
Agregó que, por otro lado, “hoy los TES a 10 años están en el rango de 13,4% y 13,7%; estos son los que definen el precio del crédito en Colombia”.
Sumado al desmonte de los subsidios para vivienda VIS y a las mayores tasas de los TES, Herrera explicó que el aumento del salario mínimo ha generado una mayor presión sobre el sector, lo que se reflejó en resultados negativos durante los dos primeros meses del año.
Según Camacol, entre enero y febrero la caída de las ventas de vivienda fue de 11%, mientras que las iniciaciones se contrajeron 45%. “El año pasado se inició la construcción de apenas 115.000 unidades, pero en el país se formaron más de 370.000 familias nuevas. Es decir, hay más de 200.000 hogares que salen a presionar el mercado inmobiliario. Esa presión no solo se da en la vivienda nueva, sino también en arriendos y vivienda usada. Muchos de esos hogares terminan viviendo en la ilegalidad y en la informalidad”, indicó Herrera.
El dirigente también señaló que, debido a este déficit habitacional, se está generando presión inflacionaria en los arriendos, uno de los segmentos con mayor peso dentro de la canasta familiar.
Otra de las medidas a las que hizo alusión Herrera fue el reciente decreto del Ministerio de Comercio para imponer aranceles de 35% sobre las importaciones de acero y productos siderúrgicos. “El Gobierno está fijando mayores cargas sobre el acero, material esencial para la construcción de vivienda, lo que también termina presionando los costos”, dijo.
Es así que, para el gremio, la explicación de lo que ha venido ocurriendo es clara: se está presentando un cóctel de factores que redujo la oferta, mientras la demanda se incrementó, lo que está presionando los precios finales. “Hay una incoherencia total por parte del Gobierno que nos está llevando a un círculo sin fin”, expresó Herrera.
En ese contexto, el gremio prevé desde ya una caída en las iniciaciones al cierre de 2026. Cabe recordar que en 2025 ya se alcanzó un mínimo histórico de 115.000 iniciaciones de vivienda, un nivel que no se veía desde diciembre de 2012.
Para este año, la proyección de Camacol es de 80.000 unidades, un nuevo mínimo que se alcanzaría, particularmente, si se adopta el proyecto de decreto que propone el control de precios para la vivienda. Con esto en mente, Herrera añadió que lo importante es tomar acciones para poder satisfacer la demanda.
“Vemos un alto riesgo de cancelación de vivienda. El año pasado se cancelaron 31.000 unidades de vivienda de interés social. En lo que va del Gobierno, 100.000 familias han desistido de comprar vivienda VIS”, concluyó.