Camacol propone cuatro caminos para impulsar la construcción y acelerar la recuperación
miércoles, 21 de octubre de 2026
Natalia Trujillo, presidente de la junta directiva de Camacol, planteó agilizar trámites, mejorar la productividad, abrir nuevas oportunidades de crecimiento y reconstruir las zonas afectadas
La presidente de la junta directiva de Camacol, Natalia Trujillo Moreno, en la apertura del Congreso colombiano de construcción 2026 planteó cuatro líneas de trabajo para impulsar la construcción en Colombia, con énfasis en la productividad, la eficiencia de los trámites, la apertura de nuevas oportunidades de crecimiento y la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
En su intervención señaló que el sector tiene la oportunidad de convertir los desafíos que ha enfrentado en los últimos cuatro años en una plataforma para recuperar su dinamismo y fortalecer su aporte a la economía, mediante un mayor trabajo conjunto entre el sector público y el privado.
“Hoy tenemos una oportunidad valiosa para fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y el sector privado. Cuando las instituciones, las empresas y la comunidad avanzan en una misma dirección, el desarrollo llega más rápido y genera bienestar en más personas”, afirmó.
La dirigente sostuvo que la construcción tiene capacidad para impulsar el bienestar económico debido a la cadena de valor que activa cada proyecto. Sin embargo, indicó que para aprovechar ese potencial es necesario trabajar en varios frentes que permitan mejorar las condiciones para desarrollar nuevas obras y responder a las necesidades de los compradores.
El primero de los caminos propuestos es avanzar hacia marcos regulatorios que permitan incorporar innovaciones, mantener y mejorar los estándares de calidad y aumentar la productividad. En este punto, Trujillo también hizo énfasis en la necesidad de agilizar los trámites que acompañan el desarrollo de los proyectos.
“Detrás de cada trámite que se atrasa hay una inversión que espera, empleos que no se generan y familias que deben posponer el sueño de acceder a vivienda”, señaló.
La presidente de la junta directiva de Camacol aclaró que el objetivo no es reducir los controles, sino mejorar los procesos para hacerlos más eficientes y evitar que las demoras se conviertan en obstáculos para la actividad constructora.
El segundo camino consiste en aumentar la productividad de las empresas del sector mediante la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de las competencias del talento humano. Trujillo se refirió particularmente a las oportunidades que abre la inteligencia artificial y a la necesidad de aprovechar estas herramientas para mejorar la competitividad.
La dirigente también advirtió sobre la importancia de hacer más atractivo el sector para continuar atrayendo mano de obra, en un contexto en el que las empresas necesitan fortalecer sus capacidades para responder a los retos de la industria.
Como tercer punto propuso abrir nuevas oportunidades de crecimiento a partir de los cambios en las ciudades y de las necesidades de los compradores. Para ello, consideró necesario revisar tanto las alternativas de financiación de la vivienda como las características de los productos que ofrece el sector.
Según explicó, las transformaciones urbanas plantean nuevos desafíos para la construcción, por lo que las empresas deben identificar qué soluciones necesitan los clientes y cómo pueden responder a las nuevas dinámicas de las ciudades.
El cuarto camino está relacionado con la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. la directiva expresó su solidaridad con las familias que perdieron a sus seres queridos o sus viviendas y sostuvo que la recuperación debe ir más allá de levantar nuevamente las estructuras afectadas.
“Reconstruir no puede significar simplemente volver a levantar lo que existía. Reconstruir debe significar hacerlo mejor”, afirmó.
En ese sentido, señaló que los proyectos de recuperación deben incorporar criterios de resiliencia frente al cambio climático y adaptabilidad a las necesidades futuras, en lugar de limitarse a soluciones de corto plazo.
La dirigente también destacó que este proceso puede convertirse en una oportunidad para generar empleo local, fortalecer proveedores regionales, transferir conocimientos entre regiones y desarrollar capacidades que permanezcan en los territorios después de finalizar las obras.
“La verdadera reconstrucción no se mide solamente por los edificios que se levantan, se mide por las oportunidades que se generan para las personas que están en el territorio y de hecho para todo el país”, sostuvo.
Finalmente, Trujillo insistió en que la confianza entre el sector público y el privado será determinante para avanzar en estas propuestas. A su juicio, la articulación entre ambos sectores debe traducirse en compromisos concretos y en el cumplimiento de los acuerdos para impulsar proyectos que contribuyan al empleo, la competitividad y la calidad de vida.