Casi 10% de las ventas de vivienda en el exterior son compradas por colombianos
martes, 30 de junio de 2026
En 2024, la participación de las ventas de vivienda nueva al exterior era de 4,7%, lo que refleja un crecimiento anual cercano a 36%
Vivir en Madrid, Miami o Toronto ya no significa renunciar a la idea de tener casa propia en Colombia. Cada vez más personas que migraron en los últimos años destinan parte de sus ahorros y de las remesas que envían a sus familias para comprar vivienda en el país, un fenómeno que ya empezó a mover la aguja del mercado inmobiliario nacional.
Según un informe de Asobancaria, con base en datos de Camacol, para abril del año pasado 8,8% de las ventas de vivienda nueva correspondía a compradores del exterior. De ese total, 6,4% eran colombianos residentes en otros países, mientras que el restante correspondía a extranjeros no residentes.
De acuerdo con el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, cerca de 10% de las compras de vivienda nueva son realizadas por colombianos que migraron a países como Estados Unidos, Chile y España. Además, aseguró que “34% de quienes envían dinero a sus familias lo hace precisamente para adquirir o renovar su vivienda”.
Las cifras también muestran que el crecimiento de este segmento ha sido acelerado. En 2024, la participación de las ventas de vivienda nueva al exterior era de 4,7%, lo que refleja un crecimiento anual cercano a 36%. En ese periodo, la dinámica fue aún más marcada en la vivienda No VIS, donde 15,6% de las ventas estuvo ligado a demanda internacional, con los colombianos en el exterior representando 11,3% del total.
En la radiografía nacional de este fenómeno, el informe reveló que Quindío es el departamento con mayor participación de compradores colombianos residentes en el exterior, con 22% de las ventas, seguido por Bolívar (16%), Magdalena (14%), Risaralda (12%) y Antioquia (11%).
En cuanto al origen de los compradores, Estados Unidos concentra 57,9% y España 18,7%, mientras que Canadá, Reino Unido y Venezuela también empiezan a consolidarse como corredores relevantes.
La principal razón de este fenómeno es que las remesas dejaron de ser un simple auxilio familiar y se convirtieron en una de las fuentes de financiamiento externo más estables del país. Solo en 2025, Colombia recibió US$13.098 millones en transferencias desde el exterior, lo que representó un incremento de 10,6% frente a 2024.
Con esa cifra, el país superó a República Dominicana y se consolidó como el tercer mayor receptor de remesas de América Latina, después de México y Guatemala. Esos recursos equivalen a cerca de 3% del PIB y superan los ingresos del café.
De hecho, cifras de Viventa, una empresa especializada en tecnología financiera enfocada en el mercado de remesas, indican que 34% de las personas que envían giros desde el exterior a sus familiares en Colombia lo hacen, al menos en parte, para comprar o mejorar una vivienda. De ese grupo, 62% adquiere el inmueble principalmente como inversión y 78% se inclina por comprar vivienda nueva en lugar de usada.