Hacienda

Las cartas en la baraja de los think tanks para redireccionar la economía para 2030

Algunas de las propuestas son destrabar comercio exterior y zonas francas, sanear y dar señales claras al sector energético y fortalecer el modelo mixto de aseguramiento en salud

Juan Diego Murcia

Seis centros de pensamiento presentaron la estrategia Colombia Progresa 2026–2030, un conjunto de propuestas orientadas a incidir en el cuatrienio que acaba de comenzar desde distintos frentes de política pública.

La iniciativa reúne al Consejo Privado de Competitividad, Así Vamos en Salud, Centro Regional de Estudios de Energía, Fundación para el Estado de Derecho, Anif y Cerac, que articularon sus diagnósticos y recomendaciones en materia de competitividad, salud, energía, institucionalidad y seguridad.

Las trabas jurídicas

Ana Fernanda Maiguashca, presidente del CPC, dijo que se focalizarán en ciertos sectores para "desatar la producción". Entre ellos están el comercio exterior y las zonas francas, que en muchos temas jurídicos "tienen trabas" para lograr todo su potencial.

"Se propone reformar el régimen de zonas francas para simplificar su acceso y garantizar la estabilidad normativa, con el fin de convertirlo en un instrumento más eficaz para la promoción de inversión, el desarrollo productivo y las exportaciones", dijo.

Otra de las propuestas robustas desde el CPC es reformar el estatuto aduanero, para transitar de un modelo excesivamente formalista hacia un esquema basado en gestión del riesgo y control expost, que permita focalizar la fiscalización en las operaciones de mayor probabilidad de incumplimiento y facilite el comercio legítimo.

Asimismo, se plantea reconocer la factura electrónica validada por la Dian como documento aduanero válido para operaciones de importación y exportación, extendiendo su uso dentro del régimen aduanero. Esta medida contribuiría a simplificar trámites, reducir cargas administrativas, mejorar la trazabilidad y fortalecer el control con herramientas digitales.

El sector energético

Uno de los puntos analizados por los centros de pensamiento fue el sector energético. Según Tomás González, director del Cree, a diferencia de otras épocas, "hoy la energía es absolutamente fundamental para que el resto de los sectores funcionen adecuadamente".

"Primero, la energía es condición indispensable para el crecimiento económico y la generación de empleo. Basta recordar el apagón de los años noventa: su costo, traído a pesos de hoy, se estima cercano a $60 billones. No tener energía no es un problema sectorial; es un golpe estructural a toda la economía", dijo González.

Según el directivo, el sistema acumula deudas significativas, especialmente con empresas y comercializadoras de energía eléctrica. "Se adeudan más de $6 billones en distintos frentes, lo que genera una amenaza financiera real para la estabilidad del sistema".

Ante estas fallas estructurales, desde el sector energético se plantean dos acciones fundamentales.

La primera exige una gerencia pública activa, que acompañe de manera efectiva los proyectos estratégicos para agilizar licencias, coordinar con autoridades locales, garantizar condiciones de seguridad y prevenir bloqueos que puedan paralizar la producción.

La segunda consiste en enviar señales claras y coherentes a los inversionistas. "Colombia requiere inversión en generación eléctrica, gas y petróleo, y debe transmitir con claridad que estos proyectos son necesarios, viables y bienvenidos dentro de una estrategia energética sostenible y responsable", dijo.

La crisis en salud

Fueron ocho los puntos que desglosó Augusto Galán, director de Así Vamos en Salud, pero el mensaje central fue contundente: el debate no debería centrarse en mantener el aseguramiento o migrar hacia un sistema estatizado.

Tras tres décadas de experiencia, sostuvo que el aprendizaje acumulado demuestra que el modelo de aseguramiento debe preservarse y fortalecerse, no desmontarse.

"El sistema mixto, basado en una alianza público-privada, ha permitido avances significativos en universalidad, solidaridad y eficiencia. Por supuesto, es un modelo perfectible. Sin embargo, los retos actuales no justifican desmontarlo, sino corregir sus fallas y garantizar su sostenibilidad, especialmente ante los riesgos financieros que hoy enfrenta el sistema", dijo

Para avanzar, el centro de pensamiento considera dos pilares fundamentales: la eficiencia del gasto y la justicia distributiva en la incorporación de nuevas tecnologías.

"Los sistemas de salud enfrentan presiones crecientes: envejecimiento poblacional, migraciones, desplazamientos, avances tecnológicos constantes y mayor autonomía médica. Frente a ello, es indispensable priorizar bajo el principio de progresividad consagrado en la Constitución y en la política pública", agregó.

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