Cerca de 290.000 personas trabajan como vendedores ambulantes en el país
sábado, 19 de septiembre de 2026
Del total de estos micronegocios, solo 6,7% están inscritos en el RUT. Es decir, 93,3% están en la informalidad. Casi la totalidad no cotiza ni a salud ni a pensión
El Dane reportó que durante 2025 se contabilizaron 286.061 micronegocios de vendedores ambulantes en las 24 principales ciudades del país. Frente a 2024, la cifra cayó 4,4%, pues ese año se registraron 299.363.
Más allá de las cifras, el informe da cuenta de que la alta informalidad y la falta de acceso a la seguridad social, especialmente en salud y pensión, se mantienen como algunos de los principales retos para esta población productiva.
Por tipo de actividad económica, 49,5% de los micronegocios ambulantes están en el comercio; 37,3%, en servicios; 12,7%, en industria manufacturera; y 0,6%, en actividades agrícolas. Por sexo de sus propietarios, 58,9% de los micronegocios tienen a un hombre como propietario y 41,1%, a una mujer.
En cuanto a la formalidad, solo 6,7% de los micronegocios de vendedores ambulantes cuentan con Registro Único Tributario, RUT. Es decir, 93,3% de estas unidades están dentro de la informalidad.
A esto se suma el bajo nivel de aportes a salud y pensión. Según el documento, 96,7% de estas unidades no realizaron aportes a ninguno de los dos rubros; 0,7% lo hicieron únicamente a salud y 0,2%, solo a pensión. Apenas 2,4% de los negocios aportaron a ambos.
Para los expertos, el escenario que revela la encuesta muestra la necesidad de trabajar en políticas para la inserción de la población independiente en el mercado laboral formal. En este sentido, Iván Jaramillo Jassir, exviceministro de Trabajo, señaló que una de las principales barreras para la formalización de este tipo de población está en el costo de acceso al sistema de seguridad social, particularmente para quienes tienen ingresos variables o trabajan por periodos cortos.
“La puerta de entrada a la seguridad social, que era mensual, hacía costosas, en términos de costo-beneficio, las entradas a seguridad social para este tipo de negocios”, explicó.
Ante este escenario, el experto destacó los cambios que buscan introducir las reformas laboral y pensional para facilitar las cotizaciones por periodos más cortos. A su juicio, permitir aportes por días o semanas podría reducir una de las principales barreras para que los trabajadores independientes, como los vendedores ambulantes y quienes desarrollan actividades de pequeña escala, accedan a salud y pensión.
“Lo más importante, para mi gusto, como estrategia, es la relajación de la puerta de entrada mensual hacia criterios de días y semanas que puedan posibilitar que esas personas tengan cobertura social”, sostuvo Jaramillo.
El experto señaló que estas medidas deberían estar acompañadas de campañas de divulgación y sensibilización para que los trabajadores conozcan las alternativas disponibles y puedan incorporarse progresivamente a la formalidad. Jaramillo agregó que el objetivo no debería limitarse a reducir los indicadores de informalidad, sino garantizar una protección efectiva para quienes viven de estas actividades. “Para el sistema laboral lo que no es admisible es que estos trabajadores no tengan derechos, al menos de protección de seguridad social”, dijo.
En ese sentido, consideró que con la reforma pensional que entrará en vigencia el próximo año ya existe un marco normativo que apunta hacia una mayor flexibilidad en las formas de cotización para independientes, aunque el impacto dependerá de la implementación de estas disposiciones. “El tema normativo parecería estar ya favoreciendo esto”, concluyó.
De otro lado, Emmanuel Quiroga, sociólogo de la Universidad del Rosario, señaló que las dificultades de financiación también representan una barrera para el crecimiento y la formalización de este tipo de negocios, debido a las limitaciones que enfrentan sus propietarios para acceder al crédito de la banca tradicional.
“Parte de las dificultades de financiación de los negocios como estos, que están en la informalidad, corresponden a limitaciones para acceder a crédito por la banca formal”, explicó. En su opinión, este es un frente clave para atender a la población que se dedica a esta actividad. “Uno de los frentes que deben seguirse trabajando son los créditos blandos o microcréditos a estos negocios, con un acompañamiento mucho más decidido del sector público y de los gremios”, sostuvo.