Hacienda

Cerca de 3,4 millones de personas salieron de pobreza monetaria entre 2021 y 2024

Gráfico LR

El Emisor explicó que este indicador se redujo de 43,1% a 31,8%, debido a la recuperación y mayor dinamismo del mercado laboral

Sara Ibañez Pita

En pandemia, la pobreza monetaria alcanzó un pico no visto al menos desde 2012. Aunque esta problemática sigue afectando a millones de colombianos y refleja los altos niveles de desigualdad, entre 2021 y 2024 el número de colombianos en esta situación se redujo en cerca de 3,4 millones: la tasa pasó de 43,1% a 31,8%.

La línea de pobreza monetaria corresponde con la cantidad de dinero que una persona necesita para acceder a una canasta básica de alimentos, servicios y demás bienes mínimos para vivir, lo que significa que quienes obtienen ingresos menores a ese rubro están en situación de pobreza monetaria. Este umbral en 2024 fue de $460.198.

De acuerdo con el estudio “Una década de cambios en la pobreza monetaria en Colombia”, del Centro de Estudios Económicos Regionales de Cartagena del Banco de la República, esta reducción se explicó, entre otros factores, por la recuperación del mercado laboral.

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Esto se explica porque, a partir de la reactivación económica de 2021, los indicadores de pobreza monetaria comenzaron a disminuir a medida que la estructura de ingresos se transformó de forma progresiva y el empleo mostró señales de recuperación, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.

Por su parte, entre 2023 y 2024 la economía retomó una estructura de ingresos similar a la observada antes de la pandemia, “destacada por la alta participación del ingreso laboral, una contribución relativamente estable de los ingresos por capital y arriendo”, señala la investigación.

Carolina Soto, excodirectora del Banco de la República, explicó que la pobreza monetaria está asociada al ingreso de los hogares que, a su vez, depende del mercado laboral, el cual “ha tenido un comportamiento sorprendentemente bueno después de la pandemia”. Según señaló, su dinamismo es consecuencia, en buena parte, del auge de los servicios urbanos, así como del aumento del empleo público.

Los componentes del ingreso per cápita que incidieron con mayor fuerza en la caída de la pobreza monetaria en el periodo pospandemia fueron el mercado laboral informal, los ingresos de los trabajadores informales y otros ingresos, con contribuciones de 46%, 16% y 16%, respectivamente. Por el contrario, el único factor que impulsó el indicador al alza fueron las ayudas institucionales.

LOS CONTRASTES

  • Laura MoisáCodirectora del Banco de la República

    “Seguimos teniendo niveles de pobreza altos. Además, la distribución del ingreso es muy desigual, lo que genera una fuerte resistencia a que muchas personas logren salir de la pobreza”.

Laura Moisá, codirectora del Banco de la República, aseguró que aún tenemos niveles de pobreza altos. “Persisten bajos niveles de distribución del ingreso y altos niveles de desigualdad, lo que genera una gran dificultad para que muchas personas logren salir de la pobreza”, agregó.

En la pospandemia, la reducción de la pobreza monetaria fue impulsada principalmente por zonas urbanas, entre las que destacaron Bogotá y Medellín, con una contribución conjunta de 32%. Esto permitió que los impactos negativos de ciudades como Bucaramanga y Cúcuta no empujaran el indicador al alza. “Ha tenido un sesgo predominantemente urbano”, dice el informe.

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