Colombia da los primeros pasos para adaptarse al cambio climático

Colprensa

Después de vivir los efectos del peor Fenómeno de la Niña en la historia de Colombia, que dejó millones de damnificados y cuantiosas pérdidas materiales, el Gobierno decidió prender motores para impulsar un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC).

Las bases conceptuales y los lineamientos que tendrá este plan fueron presentados por el Departamento de Planeación Nacional, el Ministerio de Ambiente Desarrollo Sostenible, el Ideam y la Dirección de Gestión del Riesgo.

Con el PNACC se espera que cada región pueda reducir sus riesgos y los impactos socio- económicos que generan fenómenos naturales asociados a la variabilidad climática, como los fenómenos del Niño o de la Niña.

El reto será lograr que el país pueda avanzar en este proceso de adaptación sin desatender las emergencias que se registran por cuenta del exceso o escasez de lluvias. Esto sumado a la atención que aún demandan los damnificados por el pasado Fenómeno de la Niña, que perdieron sus casas y requieren ser reubicados con prontitud.

Según el director de Gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, aunque no se puede descuidar la atención de emergencias, también es importante conocer los efectos del cambio climático para mitigar el riesgo, lo que a futuro repercutirá en una menor demanda de atención humanitaria cuando se registre alguna emergencia.

En este proceso de adaptación juegan un papel fundamental los planes de ordenamiento territorial y los planes para el manejo de cuencas, que hoy no tienen en cuenta la ubicación de viviendas a la riberas de los ríos o montañas, pero que tendrán que ser actualizados con estrategias para reducir el riesgo, acorde con lo establecido por la ley 1523 del 2012.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Territorial, Frank Pearl, coincide en la necesidad de actualizar los planes de ordenamiento territorial, porque se previenen víctimas y porque resulta más costo-efectivo a largo plazo: “Se ha demostrado que cada peso invertido en una política de adaptación al cambio climático nos ahorra siete pesos en programas de prevención”.

Un país variable

Según el director del Ideam, Ricardo José Lozano, el mayor efecto que ha causado el cambio climático en Colombia es la presencia de eventos extremos como los fenómenos de la Niña o del Niño, que provocan un exceso o un déficit de lluvias, respectivamente, en distintas épocas del año.

Acorde con la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD) el 90% de las emergencias reportadas en el periodo 1998-2011 se relacionaron con fenómenos hidroclimatológicos.

Entre 1950 y 2007 los desastres asociados con lluvias se incrementaron en un 16,1% durante el Fenómeno de la Niña, en relación con temporadas normales. Lo mismo sucede con el tiempo de sequías, cuando se incrementaron 2,2 veces durante los periodos de El Niño.

Esto evidencia que el clima está cambiando y que seguirá pasando. Algunas proyecciones anticipan un aumento en la temperatura media en el orden de 1,4°C para los periodos 2011-2040; de 2,4°C para el 2041-2070; y de 3,2°C para el lapso 2071-2100.

Estos cambios tendrán impactos sobre los ecosistemas, la biodiversidad y los sectores productivos. Un ejemplo es el Fenómeno de la Niña 2010-2011, cuando se registraron pérdidas del orden de $759.893 millones de pesos solo en el sector pecuario, avícola, acuícola e infraestructura. Esto sin contar las pérdidas en viviendas, transporte, acueductos y colegios, entre otros.