Con el sistema actual los pobres subsidian las pensiones de los ricos

Nicolás Abrew - nicolasaq@elcolombiano.com.co

Como funciona hoy el sistema de pensiones, los más pobres terminan financiando a los más ricos.

La razón es que aportan al Fondo de Garantía de Pensión Mínima (Fgpm), al cual difícilmente pueden acceder debido a que en la mayoría de los casos no cumplen con la edad o las semanas cotizadas para aplicar a el, no pueden retirar los aportes que hicieron a dicho fondo que termina siendo utilizado por los que logran pensionarse, que solo es el 20% de los que están en edad de hacerlo.

En un documento publicado por el Cede de la Universidad de los Andes, 'El salario mínimo y el régimen de ahorro individual en pensiones: diagnóstico, evidencia y problemática', Erika Schutt Pardo presenta tres pilares que evidencian la problemática en esta materia que vive el país: El primer problema es que el aumento del salario mínimo tiene un impacto negativo en el desempleo, y por ende, en la capacidad de que las personas aporten a pensión.

El segundo es que una vez que consiguen empleo, viene un nuevo problema, y es que el incremento del salario mínimo hace que sea más difícil para las personas de escasos recursos poder alcanzar la probabilidad de pensionarse, toda vez que sus aportes o ahorros de capital no alcanzan a cubrir el aumento del salario.

El tercer obstáculo consiste en que en la práctica el hecho de que la pensión mínima esté atada al salario mínimo constituye un gran impedimento a la ampliación de la cobertura (al no poderse pensionar) y equidad del sistema (porque los pobres terminan financiando a los ricos).

Esto quiere decir que además de que no se logran pensionar, pierden el dinero que destinaron para el fondo, que terminará financiando a personas de mayores recursos que sí se logren pensionar (y que utilicen los recursos del fondo por cumplir requisitos de fidelidad).

Schutt Pardo sostiene que la devolución de saldos resulta inequitativa, pues a las personas no se les regresa lo que destinaron al Fgpm, y esto se va a financiar las pensiones de los más fieles que logran acceder al fondo que, por lo general, son personas con mayores recursos.

El 43% de quienes obtienen la devolución de saldos son personas que no lograron acumular el capital, en su mayoría, porque son de bajos recursos por lo que cotizan poco, o porque no cumplieron el requisito del tiempo para acceder al Fgpm debido a que sus niveles de fidelidad son bastante bajos.

Es decir, estas personas pierden este dinero que financiará las pensiones de otros, por lo general de mayor nivel de ingresos.

Los de menor ingreso lideran las devoluciones
Datos de la Asociación Colombiana de Administradores de Fondos de Pensiones y Cesantías (Asofondos) para 2009 muestran que el 68,3% de las devoluciones de saldos corresponden a personas que cotizaron con un Ingreso Base de Cotización (IBC) entre 1 y 2 Salarios Mínimos Legales Vigentes, lo que confirma que son precisamente las personas menos favorecidas las más perjudicadas porque no les devuelven los aportes que realizaron al Fondo de Garantía de la Pensión Mínima. Este es uno de los temas que los expertos proponen que se aborden en la reforma pensional.

La opinión

Juana Tellez
Economista jefe de Bbva Colombia

'El problema de atar el salario mínimo a las pensiones es que genera una barrera que impide que las personas de menores recursos puedan acceder a una pensión'.