Con un petróleo brent a US$112, el hueco fiscal del Fepc cerraría el año en $11 billones
viernes, 23 de octubre de 2026
En el Presupuesto de 2026 se incluyeron solo $9,6 billones para cubrir el déficit del Fepc. Ante el aumento proyectado, se necesitarían ajustes en el precio interno
La escalada del brent hasta US$112 por barril, tras los ataques a instalaciones petroleras de Arabia Saudita, añade presión a las finanzas públicas de la Nación. Si el crudo cierra el año con ese precio promedio y no se hacen ajustes al precio interno de la gasolina, el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, llegaría a $11 billones.
Así lo explicó Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, quien señaló que, a precios actuales, el déficit del fondo podría cerrar por encima de lo previsto. “Los $9,6 billones que incluyeron en el presupuesto de 2026 pueden terminar siendo insuficientes para cubrir las necesidades”, afirmó.
Además, agregó que “desde una visión de responsabilidad fiscal, esto obligará a que desde noviembre se empiecen a hacer ajustes en el precio interno del diésel para empezar a reducir el diferencial que hoy tenemos con el precio internacional”.
Con los precios actuales del diésel en el mercado internacional, superiores a US$4,8 por galón en refinerías, el diferencial frente al precio interno asciende a $8.400 por galón.
Esto significa que el Fepc deberá cubrir alrededor de $1,4 billones solo en octubre por concepto del subsidio al diésel.
Por su parte, la gasolina corriente ha registrado una caída de precios en el mercado internacional. Esto llevó a que el precio interno vuelva a ubicarse más de $600 por galón por encima del internacional, lo que representó un ahorro o alivio de algo más de $100.000 millones para el Fepc en octubre.
¿Qué hacer entonces para cerrar la brecha? Aunque el diferencial de la gasolina puede generar un alivio frente al del diésel, no es suficiente y se requieren ajustes.
Según los cálculos de Vera, “se debe hacer un ajuste de entre $400 y $500 por galón mensual, para que no tome más de dos años equiparar el precio interno con el internacional, minimizar los posibles efectos inflacionarios y, sobre todo, evitar que se genere un efecto de expectativa en el que los aumentos del precio del diésel provoquen incrementos en los precios de la canasta de bienes y servicios del país”.
El déficit del Fepc, que cerró 2025 en $8,5 billones, no solo afecta al sector energético, sino también a las finanzas públicas. En un momento en el que el déficit fiscal ya alcanza 4,6% del PIB en lo corrido del año, esta nueva obligación de $11 billones podría ejercer aún más presión sobre las cuentas de la Nación.
Así lo indicó Ómar Suárez, gerente de renta variable de Aval Asset Management, quien señaló que “este mayor déficit del Fepc alimenta un mayor déficit fiscal. Sí sería bueno empezar a hacer ajustes para reducir el impacto fiscal”.
El experto agregó que el diferencial de precios también afecta el capital de trabajo de Ecopetrol, debido a que la compañía recibe los recursos con rezago, mientras el monto pendiente se acumula como una cuenta por cobrar al Gobierno. Esto presiona la liquidez de la petrolera y aumenta las obligaciones fiscales de la Nación.
Desde el punto de vista fiscal, consideró que un incremento de los precios internos permitiría reducir esa presión, aunque reconoció que la medida tendría efectos sobre los consumidores. En el caso del diésel, advirtió que “los ajustes también son sensibles por su incidencia en actividades como el transporte de carga y la producción agrícola”.
Por ello, señaló que “el Gobierno debe ponderar la necesidad de reducir el costo fiscal del Fepc frente al impacto que los incrementos tendrían sobre los hogares y los sectores productivos”.
En todo caso, Suárez señaló que la evolución del déficit del fondo dependerá, en parte, de la duración del conflicto en Oriente Medio. Una eventual desescalada podría aliviar las presiones sobre los precios, “mientras que una prolongación de las tensiones mantendría elevados los costos y profundizaría las presiones sobre las finanzas públicas colombianas”.
Aunque un eventual acuerdo de paz podría provocar una caída significativa de las cotizaciones, afirmó que existe incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una solución en el corto plazo, especialmente antes de las elecciones legislativas en Estados Unidos. En ese escenario, la persistencia del conflicto podría mantener las presiones sobre la oferta de crudo y prolongar los altos precios internacionales, lo que dificultaría reducir el diferencial entre los precios internos y externos de los combustibles.
El experto explicó que la guerra también incide en la inflación estadounidense y, por esa vía, en el costo de vida de los consumidores de ese país y del resto del mundo. Por ello, advirtió que, mientras persista la incertidumbre geopolítica, Colombia seguirá expuesta a sus efectos sobre el déficit del Fepc y las finanzas públicas.