Conozca cómo sacarle provecho a las tarjetas amparadas que ofrecen los bancos

Bogotá. Enero 24 de 2016. Entidades bancarias. (Colprensa - Diego Pineda)

Estos tarjetahabientes también empezará a adquirir tanto los beneficios como las responsabilidades de la tarjeta.

Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Acceder a su primera tarjeta de crédito puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza si no puede demostrar que cuenta con los ingresos suficientes, no posee un historial crediticio o es demasiado joven. Sin embargo, en estos casos la solución perfecta para entrar al mundo financiero es a partir de las denominadas tarjetas amparadas.

Se trata de un producto de financiación en el que un titular de tarjeta de crédito (amparador) le cede una parte del cupo disponible de su plástico a un amparado para que lo administre de manera adecuada. De esta forma, este tarjetahabiente también empezará a adquirir tanto los beneficios como las responsabilidades de la tarjeta.

Las personas amparadas suelen ser los cónyuges, los hijos, los padres u otros familiares o amigos del titular quién deberá asumir una nueva responsabilidad financiera. En concreto, los expertos recomiendan este tipo de tarjetas a los más jóvenes de la casa pues es la forma más sencilla que tienen de empezar a administrar un medio de pago desde una edad en la que no serían sujetos de crédito.

“Somos conscientes de la necesidad de los jóvenes de ingresar al sistema financiero y de aprender a manejar sus finanzas desde una edad temprana. Por eso, les brinda la posibilidad de acceder a tarjetas de crédito a través de un codeudor, lo que les permite disfrutar de un medio de pago y de financiación para cubrir sus necesidades académicas, personales y, de esta manera, empezar a participar en el medio financiero”, manifestó María Andrea Claros, directora de Medios de Pago Colombia de Bancolombia.

Y es que las tarjetas amparas no solo ayudan a educar financieramente a los hijos sino que también les van abriendo poco a poco las puertas al mundo del crédito pues, si demuestran un buen manejo del plástico, lograrán más adelante conseguir su propia tarjeta.

LOS CONTRASTES

  • María Andrea ClarosDirectora de Medios de Pago de Bancolombia

    “Los cupos dependerán del tipo de la tarjeta y son asignados de acuerdo a la capacidad de endeudamiento del codeudor”.

“Es recomendable porque el amparador decide hasta qué monto respalda a su amparado; de este modo, le ayuda a tener un control sobre sus gastos, adicional; el joven comienza su vida crediticia que junto con la educación financiera que se hace desde el banco le puede ayudar a tener un buen manejo y conocimiento de los productos financieros para su futuro”, indicó Julio César Ortiz, gerente de producto tarjeta de crédito del Banco de Bogotá.
En el mercado, existen diversas opciones para adquirir tarjetas amparadas en distintas entidades financieras como, por ejemplo, Banco de Bogotá, Itaú, Bancolombia, Bbva Colombia, Davivienda, Colpatria o Banco de Occidente, entre otros.

Banco de Bogotá le ofrece tarjetas con un cupo mínimo de $500.000. En este tipo de plásticos ofrecen el beneficio de la exoneración de la cuota de manejo por un año y después de cumplido este tiempo solo se genera cobro por 50% de la tarifa de la cuota de manejo según el producto asignado. “Los beneficios que reciben los amparados son los mismos de un titular de la tarjeta otorgada, participan dentro del plan de fidelización de manera independiente y pueden disfrutar de todas las ventajas de seguros, asistencias, acceso a preventas de los mejores conciertos que patrocina Grupo Aval, descuentos con aliados, entre otras”, explicó Ortiz.

Por su parte, los clientes de Itaú pueden solicitar tarjetas amparadas para todas las categorías: clásica, gold, platinum, black e infinite. En este caso, el cupo otorgado es cedido por el titular de la tarjeta principal al amparado que debe tener como mínimo 14 años.

Por otro lado, Claros cuenta que las de Bancolombia cuentan con todos los beneficios de seguros, asistencias con coberturas importantes a nivel de viajes, aceptación en todos los comercios, compras nacionales y por internet con posibilidad de diferir de una a 36 meses, compras en el exterior diferidas de manera automática a 24 meses, avances hasta 18 meses y cobro de 50% de la cuota de manejo para algunos productos.

“Además, para acceder a la tarjeta de crédito, el joven lo puede hacer a través de nuestro canal digital sin necesidad de desplazarse a una sucursal del banco, todo esto alineado con las tendencias digitales de este perfil de cliente”, precisó Claros.

También destacan las de Davivienda que le permiten hacer avances hasta de 50% del cupo asignado; las de Bbva que tienen una exoneración de 50% durante el primer año; o las de Bancoomeva, entre otros.

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