Contraloría General acompañará el proceso de empalme entre gobiernos
lunes, 6 de julio de 2026
Coordinarán recepción de comisiones de trabajo y suministrará la información requerida para desarrollo de empalme
La Contraloría General de la República anunció el acompañamiento al proceso de empalme entre el gobierno de Gustavo Petro y el de Abelardo De La Espriella.
La tarea que asumirá el órgano de control será de coordinar la recepción de las comisiones de trabajo que se conformen y suministrará, en el marco de sus competencias, la información requerida para el adecuado desarrollo del proceso.
"Este acompañamiento contribuye a fortalecer la transparencia, la continuidad de la gestión pública y la adecuada protección de los recursos del Estado, objetivos que guardan plena armonía con los principios que orientan la función pública y el ejercicio del control fiscal", señaló la Contraloría.
También señalaron que la participación se desarrollará con estricto respeto por la autonomía e independencia institucional "que caracterizan el ejercicio de la vigilancia y el control fiscal, y el control fiscal". Apuntaron que actuarán conforme al principio de colaboración armónica entre los órganos del Estado para una transición ordenada, transparente y respetuosa del marco constitucional y legal.
La primera sesión entre los equipos de empalme de Gustavo Petro y Abelardo De La Espriella resultó en un tire y afloje entre el ministro de Hacienda, Germán Ávila, y el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, sobre las alertas que cada parte tiene sobre el estado en que queda el país cuando termine este gobierno y lo que le espera al entrante.
Los puntos que puso sobre la mesa la comisión de empalme se relacionaron con la diferencia entre la información de deuda pública establecida en el Marco Fiscal de Mediano Plazo y lo que tiene el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, la actualidad del sistema de salud, el riesgo energético por la llegada del fenómeno del Niño y la caída en la producción de gas, la sostenibilidad del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y las pretensiones en juego en arbitramentos, que suman $18 billones.