Corrupción también se suma a la problemática

El Eln o las Farc no son los únicos tumores que se han incrustado en el corrosivo cáncer que padece Arauca. La corrupción resulta igual de devastadora.El contraste entre los tubos del Oleoducto Bicentenario y la carretera destapada q ue une Tame con el puente de San Salvador, límite entre Arauca y Casanare, define lo que ha sido el departamento fronterizo con Venezuela desde que descubrieron el oro negro: riqueza petrolera y nulo desarrollo.

Una corrupción que también perjudica de manera grave a la naturaleza. Conocedores del territorio hacen una denuncia grave sin dar nombres, como siempre ocurre en una región donde impera el miedo: El Oleoducto está comprando madera de bosques nativos que cortan furtivos en el Cocuy, 'tal vez sin tener conocimiento de ello?. Se las venden a empleados a 12.000 pesos y ellos la revenden a la compañía a 20.000. 'También perjudica fuentes hídricas. Pero el tema ambiental nadie lo siente. De los trece presidentes de Junta que les afecta el Oleoducto, solo a uno le preocupa', comenta un experto.

Para el 4 de agosto está programado un cese de actividades. El presidente de Asojuntas, Alexander Tibacuy, advierte: 'En Casanare les hicieron 90 paros, aquí solo uno. No luchamos contra un inválido ni un bobo, pero todo monstruo tiene su caída'.