De cada 10 personas que se encuentran ocupadas, seis ganan un salario mínimo o menos
lunes, 23 de febrero de 2026
Los datos más recientes del Dane revelan que, mientras en octubre de 2024 había 3,7 millones de personas ganando exactamente el mínimo, hoy esa cifra es de apenas 2,4 millones
Un año bastó para que el salario mínimo dejara de ser el ingreso de 1,3 millones de trabajadores. Los datos más recientes del Dane revelan que, mientras en octubre de 2024 había 3,7 millones de personas ganando exactamente el mínimo, hoy esa cifra es de apenas 2,4 millones.
De hecho, el grupo que recibe menos de ese umbral creció en 1,2 millones, lo que llevó el total de trabajadores bajo ese nivel a 11,3 millones. Esto refleja que cerca de 57% de los trabajadores gana un mínimo o menos; en otras palabras, aproximadamente seis de cada 10.
El dato más inquietante está en las personas que ganan menos del mínimo. Entre 2024 y 2025, el número de ocupados que gana menos de un salario mínimo pasó de 10,1 millones a 11,3 millones.
“Es una señal de que el mínimo realmente no está actuando como un mínimo, sino como un techo. Y es una muestra adicional de que los colombianos no estamos subiendo en el nivel de ingresos, lo que se traduce en que el mínimo no está cumpliendo su función”, dijo Juliana Morad, directora del Departamento de Derecho Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana.
Ante esto, el debate se centra en la brecha entre el crecimiento del salario mínimo y la dinámica real de la productividad. Cuando el salario crece por encima de la capacidad de generación de valor de las empresas, especialmente en sectores intensivos en mano de obra y de baja productividad, el ajuste no siempre se traduce en mejores ingresos sostenibles.
José Ignacio López, presidente de Anif, afirmó que “si la productividad no aumenta al ritmo suficiente, es muy difícil para las empresas que están en ese umbral cercano a la decisión entre formalidad e informalidad mantener esos contratos laborales con todas las prestaciones”.
Cabe resaltar que una de las consecuencias que trae la reducción en el número de personas que devengan el mínimo es la informalidad, la cual en los últimos periodos ha venido aumentando. Según los últimos datos presentados por el Dane, del total de las personas ocupadas a nivel nacional a diciembre de 2025, cerca de 55,5% no cuenta con un empleo formal.
“Hemos advertido que aumentar mucho la vara del mínimo tiene un efecto positivo en los ingresos de los trabajadores que se ganan el mínimo, pero también implica el riesgo de descalce; es decir, que muchas personas pasen a estar por debajo, en la informalidad”, dijo López.
Según Henry Amorocho, profesor de Hacienda y Presupuesto de la Universidad del Rosario, el ajuste salarial de 18% terminó presionando los costos laborales en un entorno de alta incertidumbre. “En vez de beneficiar a los trabajadores, puede desmejorar sus niveles de ingreso”, afirmó, al señalar que muchos empleadores optan por esquemas de remuneración por debajo del mínimo o por mecanismos contractuales que rozan la informalidad.
Aunque las estadísticas muestran una caída en el número de personas que ganan un salario mínimo, los trabajadores que perciben entre dos y tres salarios mínimos crecieron en 300.000 personas, para ubicarse en 1,5 millones. En contraste, el grupo que gana más de tres salarios mínimos se mantuvo prácticamente estable, con una leve reducción de 100.000 personas, según los datos más recientes de la entidad estadística.