Del técnico al tuitero, el rápido cambiazo de De la Espriella en la dirección del DNP
sábado, 15 de agosto de 2026
Desde 2002, un director de Planeación Nacional permanece en el puesto 20,8 meses en promedio, es decir, menos de dos años
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El presidente Abelardo de la Espriella dio un rápido giro en una de las entidades más importantes para definir el rumbo de la inversión pública del país. Apenas días después de conocerse que el economista Carlos Eduardo Sepúlveda sería el director del Departamento Nacional de Planeación, DNP, su nombramiento se cayó y el Gobierno anunció en su lugar al pereirano Julián Buitrago.
El movimiento llama la atención no solo por la velocidad con la que ocurrió. También supone un cambio entre dos perfiles distintos: de un académico con doctorado, experiencia en el DNP y una trayectoria reconocida por su componente técnico, a un administrador con experiencia principalmente en la gestión pública regional y con una presencia más visible en redes sociales.
De la Espriella confirmó el viernes 14 de agosto, desde Pereira, que Buitrago será el nuevo director. La decisión llega en un momento especialmente sensible: el DNP tendrá que participar en la definición de las prioridades de inversión y en la construcción de la hoja de ruta para enfrentar los daños causados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Primero, la apuesta por un técnico
Carlos Eduardo Sepúlveda había sido anunciado apenas unos días antes como la persona escogida para dirigir Planeación Nacional. Su hoja de vida mostraba un perfil principalmente académico y técnico.
Sepúlveda es economista, doctor en Economía de la Universidad de Boston y ha sido docente y decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario. Además, conoce el funcionamiento del Estado: fue subdirector del Dane y coordinador territorial durante la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018.
Su elección recibió incluso mensajes públicos de respaldo. Luis Fernando Mejía, quien también dirigió el DNP, destacó sus capacidades académicas y profesionales. Sepúlveda, además, ya había avanzado en requisitos relacionados con su llegada al Gobierno, entre ellos la presentación de su declaración de bienes y rentas, conflictos de interés e impuesto sobre la renta.
Luego llegó Buitrago, un perfil más regional
El reemplazo fue Julián Buitrago, un pereirano que conoce de cerca la administración de la ciudad que ahora enfrenta uno de los mayores retos de reconstrucción tras el terremoto.
Buitrago es administrador de negocios de la Universidad Eafit y especialista en Economía de la Universidad de los Andes. Su trayectoria incluye cargos como secretario de Planeación de Pereira y director del Instituto de Movilidad de esa ciudad. También trabajó como asesor de la Agencia de Desarrollo Rural y fue director financiero y administrativo de la Empresa de Generación y Promoción de Energía de Antioquia (GEN+).
El terremoto puso al DNP en el centro de la reconstrucción
El momento del relevo aumenta la importancia de la decisión. El terremoto del 10 de agosto puso sobre la mesa la necesidad de reconstruir infraestructura, definir proyectos urgentes y decidir hacia dónde deberán dirigirse los recursos públicos. El DNP tiene justamente funciones relacionadas con las prioridades de inversión, la formulación y seguimiento del Plan Nacional de Desarrollo y la articulación de las políticas nacionales con las regiones.
Por eso, Buitrago tendrá que pasar rápidamente de la administración regional a decisiones de alcance nacional. Uno de sus primeros retos será ayudar a construir la hoja de ruta para la recuperación de Pereira y Risaralda, pero sin perder de vista las necesidades de los demás territorios golpeados. Esto implica establecer qué proyectos requieren atención inmediata, qué recursos estarán disponibles y cómo se incorporarán las consecuencias del terremoto dentro de la planeación nacional.
El Gobierno anunció además que Pereira será incluida en la emergencia económica que presentará la próxima semana, lo que podría abrir herramientas fiscales y presupuestales adicionales para responder a los daños.
Una silla en la que pocos completan cuatro años
La rapidez del primer cambiazo del nuevo Gobierno también vuelve a poner sobre la mesa una característica histórica de la dirección del DNP: la alta rotación.
Desde 2002, un director de Planeación Nacional permanece en el puesto 20,8 meses en promedio, es decir, menos de dos años. En más de dos décadas, solo Santiago Montenegro Trujillo logró mantenerse durante los 48 meses completos de un periodo presidencial, durante el primer Gobierno de Álvaro Uribe.
Las cifras muestran que los cambios han sido frecuentes. Carolina Rentería permaneció 31 meses; Esteban Piedrahita, 16; Hernando José Gómez, 17; Mauricio Santamaría, 21; Tatyana Orozco, 11; Simón Gaviria, 33; y Luis Fernando Mejía, 15 meses.
Durante el Gobierno de Iván Duque también hubo tres directores: Gloria Alonso estuvo 12 meses; Luis Alberto Rodríguez, 23 meses; y Alejandra Botero, otros 12. La administración anterior repitió la tendencia. Jorge Iván González estuvo 18 meses, Alexander López Maya permaneció 11 meses y Natalia Irene Molina completó 15 meses antes de salir en agosto de 2026.