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Denuncian a Ávila por presuntas inconsistencias en el Presupuesto de 2027

@MinHacienda

El monto del presupuesto para 2027 desató una polémica ante posibles omisiones deliberadas de gasto que no incluyó el gobierno de Petro

Juan Camilo Quiceno

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Ya habría sido presentada una denuncia contra Germán Ávila, último ministro de Hacienda durante el Gobierno Petro, por las presuntas inconsistencias en el proyecto de Presupuesto de la Nación para 2027.

El portador de la noticia fue Juan Camilo Restrepo, quien se desempeñó también como jefe de Hacienda (1998-2000) y escribió en su cuenta de X: "Acabo de leer que ayer fue presentada denuncia penal contra el ex ministro German Avila y otros ex funcionarios por presentación del presupuesto 2027 con cifras fraudulentas, y por omitir Partidas deliberadamente de gastos y subsidios que era obligación incluir en el presupuesto y se metieron deliberadamente debajo del tapete de la impostura fiscal".

Origen de la controversia

A finales de julio de 2026, como lo ordena la ley, el saliente Gobierno de Gustavo Petro radicó ante el Congreso el proyecto de Presupuesto General de la Nación, PGN, para 2027 por $575,7 billones, elaborado por Ávila. Las Comisiones Económicas del Congreso devolvieron ese proyecto por dudas sobre la solidez de sus ingresos, el tamaño del faltante y el peso del endeudamiento frente a una inversión que varios congresistas y funcionarios consideraron insuficiente.

El texto preveía gastos por $575,7 billones e ingresos por $545,4 billones, con una brecha de $30,2 billones, equivalente a 1,4% del PIB. Esta devolución, algo excepcional (la última vez que se había devuelto un presupuesto fue en el gobierno de Álvaro Uribe), le dio al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella la posibilidad de reescribir el documento.

Según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, el problema del presupuesto anterior no era solo el tamaño del gasto, sino además la caída de los ingresos proyectados, que fue mayor que el recorte planteado, teniendo en cuenta que los ingresos aforados pasaron de $562,5 billones en 2026 a $545,5 billones en 2027, una reducción de $17 billones.

Según congresistas afines al nuevo Gobierno, también se habría presentado la exclusión de rubros obligatorios: el plan de Petro incluía $30,2 billones de ingresos calificados como "inventados", una reforma tributaria estimada en $21,9 billones que no alcanzaba las necesidades reales, y un déficit de $8,3 billones incluso en sus propias cuentas. El vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro de Hacienda Miguel Gómez ampliaron esa crítica señalando que no se incluyeron pensiones, salud, salarios públicos, intereses de deuda ni recursos para universidades estatales.

El proceso de reescritura del PGN 2027 coincidió con el terremoto del 10 de agosto de 2026, que llevó a decretar una emergencia económica y se estima que la atención a los afectados y la reconstrucción requerirán cerca de $30 billones, financiados en 60% por el Estado. Las últimas estimaciones del Gobierno Petro indicaban un déficit fiscal de 5,3% del PIB para 2026, mientras que la administración De la Espriella lo sitúa en 7,8%.

El 27 de agosto, dentro del plazo legal que vencía el 30 de agosto, el ministro Gómez presentó el nuevo PGN por $634,9 billones, $58 billones más que el borrador devuelto, justificándolo por los efectos del sismo y por un déficit fiscal mayor al previsto.

El aumento en el monto en el monto del presupuesto sometido a consideración del Congreso ha sido objeto de críticas por parte de la oposición, representada principalmente por el Pacto Histórico, al afirmar que hay una contradicción entre el discurso de austeridad promovido por el Gobierno De La Espriella y el aumento de recursos solicitado al legislativo.

En ese contexto, el actual Gobierno mencionó las inconsistencias citadas y el vicepresidente calificó el borrador de Petro como una "irresponsabilidad", toda vez que no se incluyeron en el presupuesto los gastos de pensiones, salud, salarios de funcionarios públicos, el componente de intereses de la deuda pública ni los recursos para universidades estatales.

Por esa razón, sostuvo que el ajuste no debe leerse como una expansión del gasto, sino como una corrección contable y financiera, y respaldó al ministro de Hacienda Miguel Gómez por corregir lo que faltó en la gestión anterior.

Con respecto a la denuncia en contra de Ávila, Juan Camilo Restrepo enfatizó que "ojalá prospere: La sociedad requiere de datos fidedignos y transparentes para tomar decisiones democráticas. Y los responsables del manejo y divulgación de las cifras fiscales tienen la obligación de trabajar con cifras auténticas y verdaderas: de lo contrario se engaña a la sociedad como un todo".

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