Ecuador endurece su postura comercial y sube de 30% a 50% los aranceles a Colombia
jueves, 26 de febrero de 2026
Cerca de 2.700 empresas colombianas exportan a Ecuador y en 2025 ese mercado representó US$1.846 millones en ventas externas
El Gobierno ecuatoriano anunció que incrementará de 30% a 50% la tasa de seguridad aplicable a las importaciones provenientes de Colombia, una decisión que comenzará a regir a partir del 1 de marzo y que profundiza la guerra arancelaria iniciada hace poco más de un mes.
El anuncio fue oficializado por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones en un comunicado fechado el 26 de febrero de 2026. Allí, se sostuvo que la medida se adopta luego de “constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”. En el documento, el Gobierno ecuatoriano afirmó que “se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas” y precisó que el incremento “responde a criterios de seguridad nacional, para fortalecer la corresponsabilidad en una tarea que debe ser conjunta: enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera”.
Con esta decisión, Ecuador eleva en 20 puntos porcentuales el gravamen que ya venía aplicando desde el 21 de enero, cuando el presidente Daniel Noboa anunció un arancel de 30% a todas las importaciones colombianas. La medida marcó el inicio formal del choque comercial. Un día después, el 22 de enero, el Gobierno colombiano respondió con un esquema recíproco que impuso un arancel de 30% a 20 productos ecuatorianos, entre ellos plátano, azúcar y herramientas.
La escalada continuó. El 27 de enero, Ecuador anunció un incremento de 900% en la tarifa de transporte de crudo colombiano, mientras que el 28 de enero Colombia gravó con 30% las importaciones de arroz provenientes de ese país. En febrero hubo intentos de recomponer el diálogo. El 5 de ese mes, una delegación colombiana integrada por representantes de los ministerios de Minas y Energía, Justicia, Comercio, Defensa y Cancillería viajó a Quito para abrir un canal de conversaciones. Dos días después, Colombia demandó a Ecuador ante la Comunidad Andina por presunta violación del Acuerdo de Cartagena, y el 17 de febrero ese organismo aceptó una nueva demanda relacionada con los aranceles.
En paralelo a los anuncios políticos, las cifras comerciales muestran un deterioro progresivo. En 2023, las exportaciones colombianas hacia Ecuador sumaron US$2.014 millones; en 2024 bajaron a US$1.921 millones y en 2025 cerraron en US$1.846 millones. Es decir, el mercado ecuatoriano ya acumulaba dos años consecutivos de caída antes del nuevo incremento arancelario.
Al mismo tiempo, las importaciones desde Ecuador crecieron. Pasaron de US$760,3 millones en 2023 a US$802,1 millones en 2024 y a US$857,9 millones en 2025. Esto permitió que Ecuador redujera en US$263,4 millones la brecha de la balanza comercial con Colombia entre 2023 y 2025. El superávit colombiano, que en 2023 había alcanzado US$1.279,9 millones, descendió a US$1.143,5 millones en 2024 y a US$1.016,5 millones en 2025.
Si se observa la evolución de la última década, el saldo pasó de US$419,9 millones en 2016 a US$772,6 millones en 2017, US$1.066,1 millones en 2018 y US$1.154,9 millones en 2019; cayó a US$706,7 millones en 2020, se recuperó a US$954,9 millones en 2021 y US$969,9 millones en 2022, hasta alcanzar el pico de 2023.
Impacto de la guerra arancelaria
Cerca de 2.700 empresas colombianas exportan a Ecuador y en 2025 ese mercado representó US$1.846 millones en ventas externas. Los principales sectores fueron combustibles y aceites minerales, con US$173,9 millones; aceites esenciales, perfumería y cosméticos, con US$148,1 millones; vehículos, tractores y partes, con US$136,7 millones; materias plásticas y manufacturas, con US$118 millones; aparatos y material eléctrico, con US$107,4 millones; y productos diversos de la industria química, con US$105,3 millones. También se destacaron productos farmacéuticos por US$96,1 millones y maquinaria y reactores por US$85,4 millones.
Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, afirmó que “no compartimos la imposición de aranceles. Terminan castigando al comercio formal y legal, y no resuelven los problemas de seguridad en la frontera”.
Además, explicó que aunque Ecuador gravó la totalidad de productos exportados desde Colombia, la lista adoptada por Colombia cubre cerca de 90% de lo que ese país vende al mercado nacional, lo que implica un impacto significativo en el comercio bilateral. “Adoptar estos aranceles termina dañando el comercio y a ambos países”, señaló, y advirtió que lo más probable es que se termine “vendiendo y comprando menos a Ecuador”.