Editorial: El urgente cambio de la ‘marca país`

La marca país es un asunto crucial en tiempos de feroz globalización y en los que mostrarse al mundo con atractivos competitivos y no replicables es una estrategia de sobrevivencia en términos de inversión extranjera por la que compiten docenas de mercados emergentes. La Colombia de hoy nada tiene que ver con la de hace una década en donde el punto central de la seducción tenía que ver con la seguridad. De allí el término de `riesgo` en toda la comunicación y en las campañas de imagen. Ahora, mucho menos tiene que ver con la polémica marca de `Colombia es pasión`, que solo cosechó criticas en su momento por parte de los expertos y que muy poco cosechó en el concierto internacional.

La `marca país` de la actualidad tiene que comunicar otros aspectos de la vida de hoy, como son los valores que hemos rescatado; los avances económicos de los que muchos hablan y que se demuestran con la calificación de riesgo; las oportunidades que un mercado de más de 46 millones de personas ofrece; el recurso humano, y por supuesto, las riquezas naturales que siempre serán un gran atractivo. La Colombia de hoy es una Colombia empresarial llena de oportunidades que está cosechando logros económicos nunca antes registrados.

Todos los anteriores aspectos llevan a pensar que no podemos seguir vendiendo nuestro país con los mismos argumentos que lo hacen Perú, Costa Rica o Argentina. El Gobierno Nacional que está al frente de la confección de una nueva campaña nacional no debe equivocarse en la estrategia y evitar al máximo cometer errores.

Siempre será más fácil vender geografía, fauna, flora, pero muy complicado transmitir oportunidades que seduzcan nuevos inversionistas y concienticen a los mismos colombianos que más allá de la incuestionable belleza del Amazonas, la Orinoquía, los Andes, el Caribe, los Llanos y el Pacífico, hay un país pujante lleno de energía y que ha emergido en el concierto regional como una verdadera `ave Fenix`. Con la puesta en marcha de la nueva marca país, el Gobierno se está jugando muchas cosas y debe ser pronto, pues el tiempo pasa y las situaciones políticas actúan como obstáculos que enrarecen la coyuntura.

Muchos países están concentrado en la imagen que proyectan internacionalmente, no solo para que los visiten millones de turistas, sino que grandes inversionistas los vean como mercado atractivos con posibilidades económicas.Es inconcebible que hayan transcurrido casi dos años y el país económico y político siga hablando de `riesgo` y `pasión` en su imagen, como lo hacía hace una década cuando Colombia quería borrar el referente internacional de país problema, lleno de `pescas milagrosas` y narcotraficantes.