El año pasado hubo 462.000 informales más que en 2024 y proporción cerró en 55,7%
viernes, 13 de febrero de 2026
Datos del Dane dan cuenta del estancamiento de la informalidad arriba de 55% por cuarta vez desde 2021; en 2025 cerró en 55,7%
Colombia cerró el año pasado con 462.000 trabajadores informales más que en 2024. Si bien la tasa de informalidad se ubicó en 55,7%, lo que representó una disminución de 0,2 puntos porcentuales frente al año anterior (55,9%), en el trimestre octubre-diciembre el número de ocupados informales alcanzó 13,58 millones de personas frente a 13,12 millones en 2024; en total hubo 24,12 millones de ocupados al cierre de 2025.
Los datos que entregó el Dane dan cuenta de que el número de informales es el más alto desde 2021, tanto para hombres como para mujeres: mientras los hombres registraron un récord de informalidad de 8,25 millones de trabajadores, las mujeres hicieron lo propio con 5,33 millones.
Otro de los datos que resalta es el estancamiento de la informalidad por encima de 55%, por cuarta vez desde 2021. El dato de diciembre de 2025 fue el mismo con el que se cerró 2024 y, en el último año, solo estuvo cerca de bajar de esta barrera en los trimestres abril-junio y mayo-julio, cuando se ubicó en 55%.
De acuerdo con Iván Jiménez, docente del Departamento de Derecho Laboral de la Pontificia Universidad Javeriana, el hecho de que la informalidad no haya bajado de ese rango el año pasado refleja los efectos de la implementación de la Reforma Laboral.
“Se tuvo la oportunidad de cambiar las reglas de juego y generar nuevos incentivos para la formalización laboral, pero no se aprovechó. Para impulsar la formalidad, se debe dejar de pensar que la intervención del mercado de trabajo siempre tiene que darse a través de una revisión de los costos laborales”, explicó.
Sobre este último punto, Jiménez añadió que una de las estrategias a las que este Gobierno y el que entre en agosto podrían apelar para dinamizar la formalidad es el mejoramiento del aparato productivo.
¿Y por regiones?
Si se revisa el comportamiento de la informalidad por regiones, el Caribe presenta la situación más acentuada, en tanto tres de las cinco ciudades con las tasas más altas se ubican allí. Sincelejo ocupó el primer lugar, con una proporción de informalidad de 67,9%; Valledupar fue segunda, con 66%, y Riohacha se ubicó cuarta, con 61,4% de sus ocupados en condición de informalidad.
En contraste, las menores proporciones de informalidad se registraron en Bogotá, con 35%; Manizales y su área metropolitana, con 37,5%; y Medellín y su área metropolitana, con 38,5%.
José Manuel Restrepo, rector de la Universidad EIA y exministro de Hacienda, considera que el estancamiento de la informalidad por encima de 55% está motivado principalmente por el mercado laboral urbano, más que por el rural.
“En las grandes ciudades es donde se está viendo el mayor peso de la informalidad”, afirmó Restrepo. Los datos del Dane muestran, en efecto, que en los centros poblados y la ruralidad no hubo grandes cambios en el número de informales, pues 2025 inició y cerró con cerca de cuatro millones de personas en esta condición.
Sin embargo, los trabajadores informales ubicados en cabeceras registraron un incremento de 428.000 entre enero y diciembre de 2025, lo que representó una participación de 70%.
¿Impactará el mínimo?
Sobre el impacto que traerá el alza del 23,7% en el salario mínimo, Jiménez espera que los efectos no sean tan evidentes en el corto plazo, sino más bien en el mediano, debido a la necesidad de las empresas de reducir los costos laborales este año.
“Las empresas también optarán por los contratos de prestación de servicios porque no logran superar la barrera de la seguridad social, y ese debe ser otro foco de política pública para atender esta situación; la previsión es que la informalidad alcance hasta 58% como resultado del ajuste”, concluyó el experto.