El efecto del mínimo ya se siente en los asaderos y el Índice del Pollo Asado subió 7,35%
jueves, 5 de marzo de 2026
El promedio del platillo pasó de $41.576 a $45.057 en el último mes; Medellín, Bogotá y Cartagena fueron las ciudades con el precio más elevado
Mañana se conocerá el dato de inflación para el segundo mes del año, y la presión del alza de 23,7% al salario mínimo y de los alimentos ya empezó a sentirse en los asaderos. El Índice del Pollo Asado, IPA, reveló que el precio del plato subió 7,3% el último año y solo entre enero y febrero creció 8,3%.
Las ciudades con el pollo asado más caro fueron Medellín, con $52.660; Bogotá, con $49.130; y Cartagena, con $48.750. En contraste, los precios más bajos se registraron en Tunja, Villavicencio y Cúcuta, con $35.620, $41.300 y $43.856, respectivamente.
El alza en el precio de uno de los platillos más consumidos por los colombianos ya se venía anticipando en el IPC de enero, que se situó en 5,35%. Este indicador mostró que los sectores de restaurantes y alimentos, y bebidas no alcohólicas fueron los que más contribuyeron a su variación mensual, con 0,33 y 0,31 puntos porcentuales, respectivamente.
Sobre las razones que motivaron estos repuntes, Nicolás Cruz Walteros, analista experto de economía local de Corficolombiana, explicó que, aunque el precio del pollo como alimento para consumo en el hogar mostró una disminución en febrero, de acuerdo con cifras del Dane, el pollo asado hace parte de las comidas fuera del hogar, cuyo comportamiento responde más a la estructura de costos del sector servicios que al precio del insumo primario.
“El aumento de 8,37% entre enero y febrero de este año se relaciona principalmente con el incremento de los costos laborales derivados del nuevo salario mínimo, debido a que las comidas fuera del hogar son altamente intensivas en mano de obra, por lo que los ajustes salariales tienden a trasladarse con relativa rapidez a los precios finales”, indicó Cruz.
Por su parte, Camilo Pérez, director de investigaciones económicas y análisis de mercados del Banco de Bogotá, precisó que el incremento en el precio de este platillo puede deberse a que las promociones vistas en enero, que lo llevaron a la baja, se revirtieron, así como a la presión de los costos de insumos y laborales.
“Claramente, en estos primeros meses del año, pero durante gran parte del mismo, estaremos viendo la transmisión de ese mayor salario mínimo que se tiene hoy en día en los precios de muchos productos y servicios que prestan personas que devengan el salario mínimo”.
Por último, destacó que los estudios previos que ha hecho la entidad sobre la presión del clima en los alimentos demostraron que, si bien ha habido una presión alcista, “no parece haber evidencia de que esté impactando los precios de los alimentos en febrero”, agregó.
Expectativas de IPC de febrero
De acuerdo con la encuesta Citi, la inflación esperada para febrero es de 5,50% en promedio, lo cual representaría un alza de 0,15 puntos porcentuales en comparación con la de enero.
Por su parte, Cruz advirtió que Corficolombiana prevé una variación mensual de 1,22% que llevaría a la inflación anual a 5,44%, su nivel más alto desde septiembre de 2024. “Las presiones al alza provendrían de los servicios indexados al mínimo, especialmente las comidas fuera del hogar, transporte, educación y alimentos”.
En enero, el platillo estaba más barato que hace un año por el dólar
Si bien para finales de enero ya se había completado un mes con mínimo de $2 millones, hasta ese momento los asaderos todavía no habían sentido su peso en los costos laborales. Por el contrario, el IPA del primer mes del año mostró que el pollo asado estaba más barato que en enero de 2024, especialmente porque la revaluación del peso se tradujo en menores costos de insumos alimentarios: en enero de 2025, el platillo costaba $41.576 en promedio, lo que representó una reducción de 2,09% frente a los $42.462 de un año atrás.