Hacienda

Emisor advirtió que inflación se alejó de la meta a junio por presiones internas y externas

Banco de la República

El Banco de la República advirtió que el aumento al salario mínimo impactó el rubro de servicios, cuya inflación pasó de 5,9% a 7% en seis meses

Sara Ibañez Pita

El Banco de la República presentó su informe del primer semestre ante el Congreso e informó que, durante este periodo, la economía colombiana estuvo afectada por presiones de precios internas y externas que llevaron la inflación al alza, alejándola de la meta de 3%. Entre estos factores, destacó el impacto que tuvo el incremento de 23,7% al salario mínimo sobre el rubro de servicios, que tiene un peso de 48,9% en la canasta del consumidor y cuya inflación anual pasó de 5,9% en diciembre de 2025 a 7,0% en junio de 2026.

"Esto se explica porque la prestación de muchos de los servicios registrados dependen de mano de obra con salarios cercanos al mínimo, por lo que sus costos se ven muy afectados por los incrementos salariales", señaló el Emisor en el documento.

Según el banco central, los alimentos también aportaron al alza de precios, afectados por choques de oferta desde comienzos de año; mientras que los retos en infraestructura eléctrica y el traslado de mayores costos laborales a algunos servicios públicos presionaron el rubro de regulados, cuya inflación anual se ubicó en 5,9% en junio.

A esto se sumó la guerra en Irán, que añadió presiones adicionales por el incremento de los precios del petróleo, los mayores costos de transporte y el alza en los precios de los fertilizantes que el país debe importar. Al respecto, el Banco de la República enfatizó que "la simultaneidad de choques de oferta y de una demanda que supera la capacidad productiva de la economía ha generado presiones alcistas de precios que se han extendido a numerosos rubros de la canasta familiar", pese a la política monetaria restrictiva y a la apreciación del peso, que ha abaratado los bienes e insumos importados.

Como resultado, la inflación total se ubicó en 6,1% anual en junio, frente a 5,1% en diciembre de 2025, mientras que la inflación básica llegó a 6,0% en el sexto mes, un punto porcentual más alta que la de cierre del año pasado 5,0% al cierre de 2025. Frente a esto, el Emisor advirtió que "un incremento tan agudo de la inflación en un periodo tan corto no se veía desde el fuerte episodio inflacionario de 2022".

Banco de la República

De acuerdo con el informe, esta dinámica ha inducido revisiones al alza en las expectativas de inflación de corto y mediano plazo, que se mantienen muy por encima de la meta en todos los horizontes: para finales de este año se ubican en 6,6% y para finales de 2027 en 5,0%.

"El desanclaje de las expectativas de inflación evidencia un importante deterioro en la credibilidad de la meta de inflación sobre la que se basa la estrategia de inflación objetivo que orienta la política monetaria", agregó el Emisor, que también recalcó que a esto se suma la incertidumbre derivada del aumento en la probabilidad de un fenómeno de El Niño, que podría presionar aún más las tarifas de gas, electricidad y los precios de los alimentos, cuya inflación en junio llegó a 6,8%, su nivel más alto desde diciembre de 2023.

Por estas razones, explicó que la Junta Directiva subió la tasa de interés de política monetaria desde 9,25% en diciembre de 2025 hasta 12,0% en junio de 2026, en decisiones adoptadas por mayoría: incrementos de 100 puntos básicos en enero y marzo, y de 75 puntos básicos en junio, para un ajuste acumulado de 275 puntos básicos en el semestre.

En otro frente, el reporte detalló que el PIB creció 2,2% anual en el primer trimestre de 2026, evidenciando un repunte frente a 2,0% del cuarto trimestre de 2025. En este periodo, la demanda interna aumentó 2,3% anual, impulsada principalmente por el consumo privado (2,6%), con un desempeño destacado en bienes durables, aunque por debajo del ritmo observado en todo 2025.

Por su parte, el consumo público creció 8,5% anual, el rubro con mayor dinamismo, explicado por bonificaciones a los sectores de defensa y educación y por la contratación de personal temporal para fines electorales. En el caso de la formación bruta de capital fijo, esta avanzó 4,9%, impulsada por la inversión en maquinaria y equipo, que se expandió 15,7%; mientras que la construcción de vivienda retrocedió 2,8% anual.

Por sectores, las actividades terciarias, administración pública, salud, educación, comercio y entretenimiento, continuaron liderando el crecimiento; las secundarias mostraron una recuperación de 1,3% anual gracias a la industria manufacturera y las primarias registraron un retroceso de 0,9% por el bajo desempeño agropecuario y minero. A causa de este balance, el banco central proyecta un crecimiento de 2,5% para todo 2026.

En el mercado laboral, la tasa de desempleo nacional bajó a 8,3% en el trimestre móvil terminado en mayo, la más baja desde que existen mediciones para el agregado nacional, en 2001. En detalle, el empleo asalariado creció 3,6% y el no asalariado, 2,9%. Por género, la brecha de desempleo entre hombres y mujeres se redujo a niveles históricamente bajos: 6,8% para los hombres frente a 10,4% para las mujeres, según destacó el informe.

Dentro del informe, el Banco de la República señaló que, en el frente externo, la cuenta corriente de la balanza de pagos registró un déficit de US$1.573 millones en el primer trimestre de 2026, equivalente a 1,2% del PIB e inferior en 0,3 puntos porcentuales al del mismo periodo de 2025. Detalló que este déficit se explicó por el balance negativo del comercio de bienes y servicios y por la renta de los factores, parcialmente compensados por las transferencias corrientes y el superávit en la balanza comercial de servicios.

Por otro lado, las remesas de trabajadores ascendieron a US$3.347 millones en el trimestre, con un incremento anual de US$216 millones, impulsadas principalmente por los envíos desde España y Estados Unidos. Para todo 2026, el Emisor proyecta que el déficit de cuenta corriente se mantendrá en 2,4% del PIB.

En materia fiscal, el banco central indicó que el déficit total del Gobierno Nacional Central alcanzó 6,4% del PIB en 2025, equivalente a $117,8 billones, mostrando una leve mejora frente a 2024, explicada casi exclusivamente por una menor carga de intereses. Asimismo, el déficit del Gobierno General, que también incluye gobiernos regionales y locales y el sector de seguridad social, subió de 5,8% a 6,1% del PIB entre 2024 y 2025.

Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo de este año, se proyecta un déficit del GNC menos pronunciado para 2026, aunque el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, advirtió que ese plan se sustenta en supuestos "excesivamente optimistas sobre ingresos, gasto, crecimiento y deuda", y que "su trayectoria fiscal resulta poco creíble y difícil de materializar". El comité estimó que, sin medidas concretas de ajuste del gasto, el déficit podría llegar a 7,4% del PIB en 2026 y la deuda neta ascender a 61% del PIB.

Finalmente, las reservas internacionales netas del país totalizaron US$66.957 millones a finales de junio, lo que representó un aumento de US$605 millones frente al cierre de 2025, gracias a una rentabilidad positiva de 1,05% en el semestre, equivalente a US$697 millones, impulsada principalmente por los mayores niveles de las tasas de interés internacionales.

Según la metodología de suficiencia de reservas del FMI, la razón entre las reservas observadas de Colombia y su nivel adecuado se ubica en 1,16, dentro del rango considerado apropiado. Por su parte, la utilidad del Banco de la República en lo corrido de 2026 a junio ascendió a $4,4 billones, reflejando una caída frente al primera semestre de 2025, causa por el menor rendimiento de las inversiones de las reservas internacionales.

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